lunes, 23 de enero de 2017

Ismael Zuloaga, el último heredero en el alquiler de botes


El guayaquileño Ismael Zuloaga desde hace 51 años
 alquila botes de remo en las orillas del estero
 Salado. Jorge Martillo Monserrate
Guayaquil, la ciudad del río y del estero, está habitada por personajes con oficios que se niegan a naufragar. Uno de ellos es Ismael Zuloaga Melgar, guayaquileño de 71 años, cuya vida ha transcurrido a orillas del estero Salado. Actualmente es el único que se dedica a alquilar botes de remo en el lugar.
El sábado anterior, Zuloaga estaba bajo una finísima garúa sobre el Malecón del Salado. Cuando el sol se atreve a brillar, también aparecen las personas que desean remar. Él los atiende, entrega los chalecos salvavidas y ayuda a embarcar.
Los botes que alquila tienen capacidad hasta para cinco personas. Si nadie del grupo sabe remar, por un dólar puede contratar los servicios de un remero. El alquiler del bote por media hora tiene un costo de $ 4. La atención de lunes a viernes es de 10:00 a 18:00; sábados, domingos y feriados de 10:00 a 19:00. Actualmente existe una flotilla de 15 botes. Unos son de fibra que por livianos y más rápidos los prefiere la gente joven. En cambio, los clientes de más edad o deportistas optan por los tradicionales de madera y hasta solicitan remos más pesados para que el ejercicio sea más exigente.
Cuenta don Ismael que su historia en el estero comenzó con su padre, Pedro Zuloaga, un carpintero naval que a finales de los cincuenta construyó un bote para averiguar si funcionaba el negocio de alquiler. Las riberas del estero eran el taller de su padre, que en un mes construía un bote. Utilizaba guayacán y guachapelí para la armazón, y las duelas, o sea el forro de la embarcación, eran de laurel. Actualmente la carpintería naval en madera está desapareciendo porque los nuevos botes son de fibra de vidrio.
Al inicio, su hermano Fénix alquilaba los primeros botes y luego él, que era un muchacho de 15 años. En aquella época se sumaron al negocio otros parientes, como su tío Cecilio, y este se convirtió para los Zuloaga en una tradición familiar. En aquellos años también se dedicaban a esta actividad Alfredo Lam, Timoleón López, Heleno Quinde, Alfredo Parrales y don Panchana, todos ya fallecidos. Entre todos formaron una flotilla de setenta botes.
Invito a los jóvenes a practicar el remo; a la familia a que disfrute de este espacio de recreación. Durante el paseo en bote podrán disfrutar de la flora y la fauna”.
Ismael Zuloaga Melgar, alquila botes
Los visitantes pueden disfrutar de los paseos
en bote por el Estero Salado desde las 10h00
Zuloaga evoca los años sesenta, cuando los fines de semana el Salado era un balneario que acogía muchísima gente. Comenta que durante los meses de invierno el calor era tan fuerte que la gente se bañaba hasta en la noche. En aquellos años funcionaban los restaurantes La Carpa, El Pío Pío y en la ciudadela Ferroviaria, El Barquito de Daniel Santos.
Durante las fiestas octubrinas, hasta los años setenta, se organizaban competencias de remo desde la fábrica de San Eduardo hasta el puente Cinco de Junio.
Zuloaga asegura que tanto era el auge del remo que por años se organizó un campeonato intercolegial. Siempre el campeón era el Vicente Rocafuerte, aunque la última edición la ganó el Ati II Pillahuaso.
A partir del 2004, cuando se inauguró el nuevo Malecón del Salado, Zuloaga con sus botes están en el actual muelle y desde que se inauguró la fuente luminosa, el público llega a alquilar botes al final de la tarde para tomarse fotos con esta de fondo.
Ismael Zuloaga, el último heredero de una tradición tan guayaquileña como nuestro estero Salado. (I)
 Fuente

sábado, 21 de enero de 2017

En el Guasmo las aguas servidas caen en el estero

SEGÚN EL MUNICIPIO, EL 92% DE GUAYAQUIL TIENE COBERTURA DEL SERVICIO


Viviendas ubicadas al pie del estero Cobina descargan directamente los desechos líquidos sobre el espejo de agua. Foto: William Orellana / El Telégrafo
Las cooperativas Derecho de los Pobres y Pablo Neruda están asentadas cerca de canales y ramales del Salado.

Las familias de las cooperativas Derecho de los Pobres y Pablo Neruda, en el Guasmo Sur, mantienen deficiencias de alcantarillado sanitario desde hace 4 décadas. 

No muy lejos de estos sectores, en Las Esclusas, el Municipio de Guayaquil construye una planta para tratamiento de aguas residuales que receptará las recargas de aproximadamente un millón de habitantes del sur de la ciudad (Suburbio Oeste, Isla Trinitaria, Guasmo, entre otros). 

Por ello, para los habitantes de las cooperativas mencionadas, es básico que Interagua verifique que todos los domicilios de la zona estén conectados a la red sanitaria. 

En el caso de Derecho de los Pobres, hay una zanja en la que circulan desechos líquidos de origen doméstico. 

Mauro Suárez habita en este lugar, en la manzana 35, desde que se estableció como asentamiento popular, “cuando todo era lodo”. Para acceder a su vivienda, improvisó un puente con caña guadúa y algo de madera. Sus vecinos procedieron de igual forma.

 El servicio de agua potable llega a través de una delgada tubería de plástico, de color azul, que bordea el puente para evitar el contacto con el agua residual que circula casi tres metros más abajo del nivel de las casas. 

  Algunos de los domicilios están conectados a la red de alcantarillado mientras que otros descargan directamente en la zanja.

Suárez aspira a que Interagua se decida a construir un ducto cajón como ocurrió en sectores aledaños. “Sería la única solución para terminar con esta pestilencia”. 

Los habitantes afirman que la concesionaria viene ofreciendo una solución desde hace 5 años, pero no ha cumplido. 

Hasta el último trimestre del año pasado, el Cabildo sostuvo que el 92% de la ciudad contaba con alcantarillado sanitario y, para alcanzar el 100%, se comprometió a ejecutar obras en 13 parroquias urbanas. En este plan, además de la planta en Las Esclusas, se incluyó la rehabilitación integral del alcantarillado sanitario del Suburbio Oeste, mediante técnica robótica, sin perforar el pavimento y sin zanjas, para mejorar el servicio a 325 mil habitantes. 

 Sin embargo, en el sur de la ciudad aún no se corrigen las deficiencias en la red. Es el caso de la cooperativa Pablo Neruda, ubicada al pie del estero Cobina. Hacia el lado oeste del sector hay un pequeño ramal en donde el agua aparece de un tono verdoso y con hedor penetrante. 

Desde la orilla que bordea la cooperativa se observan las casas que descargan directamente los desechos líquidos en el espejo de agua. 

El problema es fácilmente detectable en las riberas de los esteros Salado, Mogollón, Del Muerto, Cobina y Puerto Lisa, donde habitan aproximadamente 34 mil familias. José Luis Peña, de 36 años, morador de la cooperativa Pablo Neruda desde hace tres décadas, admite que existe muy poca preocupación por el daño ambiental por parte de sus vecinos.

 En el sector, la red de alcantarillado llegó desde hace casi una década, pero no todos los domicilios están conectados. Peña se queja de que este proceso cuesta aproximadamente $ 200, lo que está fuera de su alcance. 

Cuenta que ha pedido apoyo a Interagua para que le realice la conexión y pagar el costo “en cuotas en las planillas”. 

Desde el jueves, este Diario solicitó a Interagua, a través de varios medios, información sobre las redes de alcantarillado sanitario de las cooperativas Derecho de los Pobres y Pablo Neruda, del Guasmo Sur y los controles que se efectúan en las zonas, pero hasta el cierre de esta edición no se recibió ninguna respuesta. (I)

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miércoles, 18 de enero de 2017

15 damnificados por el colapso de viviendas en la ribera del Estero Salado


Cerca de 15 personas quedaron damnificadas tras el derrumbe de 3 viviendas en la ribera del estero Salado, en el sur de Guayaquil. Las lluvias, el suelo inestable y material débil de las casas provocaron el colapso.

Ángel Montaño cuenta que vivía en el sitio con su esposa y 4 hijos y afortunadamente no resultaron heridos.

Al lugar llegaron delegaciones de entidades gubernamentales. Jorge Rubio, director distrital del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), dice que las casas se levantaron sobre suelo blando y húmedo, a la orilla del estero.

Las autoridades consideran esta zona como uno de los puntos vulnerables de la ciudad, sobre todo, en invierno.

En las próximas horas se pronunciará la Dirección de Riesgos del Municipio de Guayaquil.

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Tramo 6 del Estero Salado fue inaugurado por el Presidente Rafael

El Presidente Rafael Correa inauguró el tramo 6 del Parque Lineal del Estero Salado, ubicado en la Isla Trinitaria, en el suroeste de Guayaquil.

En medio del cariño de los habitantes, el Jefe de Estado recorrió parte de este tramo de 3,2 kilómetros y un área de 41.000 metros cuadrados, con el que se recuperó otra parte importante de la ribera del estero.

“Que bueno que podamos entregar este Parque Lineal, qué bonito que la gente tenga vista al Estero Salado. Antes habían casas sobre el agua que tapaban la vista y tiraban las aguas servidas al estero, hoy he visto agua más limpia pero todavía falta muchos por hacer”, dijo el Mandatario.

El Presidente señaló que esta obra y la recuperación del estero es responsabilidad municipal; sin embargo acotó que ante la desesperación de que no se atendía y se destruía la belleza de la urbe porteña, se decidió intervenir con el programa Guayaquil Ecológico.

El Mandatario también se refirió a la ausencia de áreas verdes que existe en Guayaquil, la que dijo tenía todo para ser una de la ciudades más bellas del mundo. “Se destruyó todo eso por el desorden urbano, se contaminó el Estero Salado, se poblaron los cerros, el río Guayas nunca se los aprovechó y a la Isla Santay nunca se la incorporó”.

Explicó que el Gobierno Nacional está empeñado en rescatar las bellezas naturales de la ciudad, a través del proyecto Guayaquil Ecológico,  que tiene tres componentes: la Isla Santay, el Parque Samanes y el Estero Salado.

La recuperación de este último, dijo, es el más duro y comprende la construcción de 41.2 kilómetros de Parque Lineal y la reubicación  de 3.478 familias.

Con el tramo 6 suman alrededor de 14 kilómetros de longitud de recuperación, con una inversión de alrededor de 23 millones de dólares.

Tan solo en el tramo 6 la inversión asciende a 4’238.000 dólares. Previo a la construcción de este tramo se realizó la limpieza de la ribera a un costo de 230.000 dólares y la reubicación de 64 familias.

Esta obra beneficia a las cooperativas: Mandela, Trinitaria Norte, brisas del Salado, 4 de Marzo, Madrigal, Independencia 1 y 2, entre otras.

La obra comprende 15 áreas para juegos infantiles, cuatro canchas de uso múltiple, 13 equipamientos biosaludables, 15 escalinatas con acceso al estero, camineras, 35 pérgolas, 203 bancas, alumbrado público y mobiliario urbano.

Estos espacios ahora son ocupados por cientos de personas, como Roxana Hurtado, quien expresó su satisfacción de contar con áreas de esparcimiento cerca de su vivienda. “Antes esto era lleno de basura y ahora que tenemos el parque estamos contentos porque los niños pueden jugar y la gente puede ejercitarse”.

Sus espacios favoritos son las canchas de uso múltiplo, en donde dijo puede jugar indor junto con sus vecinos.
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viernes, 13 de enero de 2017

Patrimonio pierde valor en el barrio del Salado

En la actualidad se observan viviendas históricas en completo abandono que son utilizadas por chamberos. 

Redacción Cultura

Patrimonio pierde valor en el barrio del Salado Una de las casas patrimoniales
 fue desmantelada por presuntos delincuentes porque está deshabitada.
Foto: Miguel Castro / El Telégrafo
 El barrio del Salado fue fundado, en los años 20 del anterior siglo, por familias acomodadas de Guayaquil. Su ubicación geográfica era considerada privilegiada por su clima fresco, dada la cercanía al estero Salado, que en esa época no estaba contaminado. 

En 2011, el entonces Ministerio de Patrimonio hizo la declaratoria patrimonial de la Arquitectura del siglo XX a 49 edificaciones construidas con estilos europeos, ubicadas en el lugar que es considerado uno de los más emblemáticos de la ciudad. Algunas de ellas, en la actualidad, lucen deterioradas y fueron convertidas en basureros y en escondites de personas para delinquir. 

Por ejemplo, el edificio Vihcar del Consejo de la Judicatura, situado en Tulcán y Luque, está abandonado y fue desmantelado por la delincuencia. Ahora sirve de guarida para los chamberos.

 En igual situación de descuido se encuentra otra casa patrimonial, que originalmente perteneció a la familia Roca, asentada en plena avenida 9 de Octubre y José Mascote. Ambas propiedades integran la lista de bienes inmuebles patrimoniales de la ciudad, en un circuito arquitectónico “producido entre 1911 y 1978”.

  
Lucho Mueckay, director de la Regional 5 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), indicó que en cumplimiento al Acuerdo Ministerial # 234-2011 se implementaron varias gestiones encaminadas a la recuperación urgente de las viviendas, a través de un crédito de $ 5.000 y, además, se brindó asesoría técnica a los moradores. 

Sin embargo, la mayoría de los propietarios no tuvo ningún interés de recibir este beneficio, pues muchos se cambiaron de residencia y otros fallecieron. 


“A diferencia del barrio Orellana y la Numa Pompilio Llona, donde aceptaron el incentivo económico para hacer arreglos, en el barrio del Salado no hubo una buena acogida”, explica Mueckay, quien aclaró que son los dueños los que deben intervenir en las mejoras de la infraestructura por ser un bien particular. 

La arquitecta Heidi Anchundia, del INPC, asegura que durante cuatro meses visitaron el barrio e hicieron mesas de trabajo para explicar los beneficios de la declaratoria, pero “no hubo un deseo de participación”.

 A pesar de esa negativa, la casa de la familia Bucaram, ubicada en Tungurahua y Luque, fue restaurada. Actualmente funciona el Consulado de España. 

En la casa de la familia Cedeño Amador, en Esmeraldas y 9 de Octubre, se presentan obras en el Teatro El Altillo.

 Gustavo Rivadeneira, dirigente del Comité de Moradores del Barrio del Salado integrado por 2.632 vecinos, indica que la labor que hizo el INPC fue vigilar que no se sigan demoliendo casas patrimoniales y transformándolas en bodegas, galpones o tugurios comerciales. Sobre su acercamiento con el Municipio de Guayaquil,  Rivadeneira afirma que el alcalde Jaime Nebot atiende sus requerimientos y necesidades.  

Sin embargo, el dirigente expresa que en lo que no se ha logrado avanzar es en respetar el concepto de patrimonial, puesto que ciertos funcionarios municipales, por desconocimiento, consideran “que nuestro barrio no lo es”.  También hay edificaciones no  patrimoniales que fueron abandonadas, las cuales deben ser expropiadas, demolidas y, en su lugar, tendrán que edificarse áreas verdes y deportivas -que requiere el sector-, como consta en un pedido de los habitantes. 

Rivadeneira expresa que el departamento de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil debe asumir su responsabilidad y, basándose en el Cootad, tiene que actuar en materia del uso de suelo. “El barrio está sumido en mucho desorden y se está convirtiendo en un mercado negro de piezas para vehículos”, dice. 

La historiadora española María Luisa Laviana manifiesta que todo sector urbano o propiedad que pase de los 60 años de antigüedad, automáticamente pasa a considerarse patrimonio arquitectónico. “El barrio del Salado cumplió ya 88 años de antigüedad y debe ser orientado hacia el turismo y la cultura. Hace seis años apoyamos esta iniciativa y defendemos su declaratoria”, expresa Rivadeneira. (I) 


 Datos 

El barrio del Salado se comenzó a poblar en 1928. Sus primeros habitantes fueron las familias García Riera, García Domenech, Illingworth, Icaza, Bucaram, entre otras. 

En el lugar funcionan dos colegios centenarios, Vicente Rocafuerte y Rita Lecumberri, y los conservatorios Antonio Neumane, Manzano, Federico Chopin, el Museo Presley Norton y el Teatro El Altillo. 

Residieron varios expresidentes de la República, como Carlos Julio Arosemena Tola, Carlos Julio Arosemena Monroy, Juan de Dios Martínez Mera.

 Habitantes que promovieron la cultura: Guido Garay, el rescatista de la identidad montubia. También el historiador Carlos Calderón Chico y hasta la actualidad vive el historiador Ezio Garay Arellano, candidato al Premio Eugenio Espejo.

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lunes, 28 de noviembre de 2016

Turquía aporta 200 mil dólares para la recuperación del Estero Salado de Guayaquil

Proyecto Islas Flotantes en Estero Salado
Fuente de la imagen: Presidencia de la República 
El ministro del Ambiente (MAE), Walter García, informó que el país firmó un Convenio de Cooperación no Reembolsable con la Agencia Turca de Cooperación y Desarrollo Internacional (Tika), por 200 mil dólares. El funcionario dijo que esos recursos serán destinados a la ejecución del proyecto de implementación de las islas flotantes en el estero Palanqueado de Guayaquil, el cual forma parte del plan de “Recuperación de las Áreas Protegidas del Estero Salado e Isla Santay (Presis)”.

El Presis tiene como objetvio la restauración de hábitats, la reubicación de viviendas construidas en las riberas, el fomento de la participación comunitaria, el control de descargas domésticas e industriales, y el manejo integral del estero como área protegida.

El Secretario de Estado manifestó que este tipo de acciones reafirman las relaciones bilaterales entre los dos gobiernos. “Para nosotros es muy importante la apertura del gobierno de Turquía y su voluntad para destinar recursos a este proyecto. Les damos las gracias por haber acogido esta solicitud y estoy seguro de que esto va a contribuir a la recuperación del estero, espacio muy importante no solo para Guayaquil, sino para el país”.

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miércoles, 23 de marzo de 2016

Dia Mundial del Agua 2016 en Guayaquil

Agua sucia del estero fue llevada frente al Cabildo

Moradores de La Chala sacaron agua del estuario con baldes y
mostraron la existencia de coliformes fecales.
Foto: Karly Torres / El Telégrafo
EN LA CIUDAD, SEGÚN EL AYUNTAMIENTO, 40.000 CIUDADANOS VIVEN SIN EL SERVICIO

Los vecinos de La Chala y activistas piden al Municipio de Guayaquil que cubra el déficit de alcantarillado sanitario.

Tachos blancos y grises fueron descargados de un camión estacionado frente al Municipio de Guayaquil. Los recipientes estaban tapados.

Los transeúntes que pasaron en la mañana de ayer por el centro de la ciudad se detenían para conocer el contenido. Elementos de la Policía Metropolitana se acercaron al grupo de jóvenes y adultos que colocaban estos envases en el piso, pero luego se retiraron y observaron de lejos la acción.

Los protagonistas del reclamo fueron vecinos de La Chala y activistas ecológicos. La razón: mostrar al Municipio de Guayaquil la calidad del agua del estero Salado, en el Suburbio porteño. El líquido de los tachos tenía coloración oscura y mal olor.

Antonio Millán, vecino de Barrio Lindo (La Chala), denunció que esa es una muestra de lo que sufren las familias que residen a orillas del brazo de mar. “El estero está contaminado por la falta de alcantarillado. Nos cobran el servicio, pese a que es inexistente”.

El ciudadano denunció que la polución del cauce está originando problemas de salud a los niños del sector. “Enfermedades de la piel y también respiratorias”.

Washington Vera, morador de la zona hace 15 años, observó que uno de los problemas principales es la presencia de palos y plásticos en el espejo de agua.

Por su parte, Ronald Vallejo, del movimiento Compromiso Ciudadano por el Rescate del estero Salado, advirtió que hay altos índices de coliformes fecales por lo que pidió al alcalde Jaime Nebot que ejecute un plan de protección del estuario.

Adelantó que están desarrollando un estudio, con voluntarios, con el fin de mostrar cómo está el agua del estero. “Determinaremos el mpacto en la pesca. También probaremos que las dolencias gastrointestinales se dan por la falta de tratamiento de las aguas. Hay industrias que lanzan los desechos en el brazo de mar. Queremos que se sancione a las infractoras”.

Hasta el final del reclamo ninguna autoridad municipal atendió a los manifestantes. Un equipo periodístico de este medio de comunicación recorrió el sector, la semana pasada, y observó tuberías que vertían aguas sucias directamente al cauce. Actualmente, de acuerdo con el Ayuntamiento, existen 40.000 viviendas sin alcantarillado en el área de influencia del Salado.

sábado, 19 de marzo de 2016

Indignación !

Los proyectos INTEGRALES son una solución TOTAL (o al menos intentan serlo ) cuando los actores están bien identificados y cada uno es decir TODOS cumplen su parte.

Mientras el gobierno ha invertido 143 millones, el Municipio de Guayaquil e Interagua dicen que 40 mil personas que no tienen dinero para pagar la conexión de sus aguas servidas con el sistema de Interagua son los culpables. Cuánto cuesta una de esas conexiones?.

Porqué hay que esperar tanto y que las cosas se pongan graves para que una razón de tipo "billete" que sabemos Municipio e Interagua tienen, sea la que impide mejorar el estero, al menos en este tema de contaminación.


Resulta que la ley impide que dinero publico se use para pagar esas conexiones. Sin embargo, cuando se trata de construir fuentes de colores y aguas putrefactas pero danzarinas, el municipio llama a sus fundaciones, que cuando conviene son privadas o son municipales, para construirlas. Porque solamente ahora, cuando se ha puesto el dedo en la llaga es que van a buscar una manera de financiar estas conexiones.

Por otro lado el gobierno tiene fondos para re-ubicar miles de familias pero podría también tenerlo para hacer estas conexiones y DESBLOQUEAR este problema de indolencia de parte del municipio y de Interagua.

La ley impide pagar algunas cosas con dinero publico, pero POR FAVOR, aquí no se trata de cumplir o no la ley, aquí se trata de ser COHERENTES con lo que se dice, con lo que se proyecta, con lo que se convierte en un DESEO ciudadano a golpe de insistir e insistir sabatinamente en su necesidad y pronto cumplimiento.

Realmente en lo personal estoy indignado de la manera en que un tema grave como es la DESTRUCCIÓN del Estero Salado, no se lo tome seriamente y definitivamente. Sigue el Estero "Salado" pero salado en su suerte!!

José Delgado Mendoza

Plan del gobierno para recuperar brazo de mar en Guayaquil se frena porque Municipio y empresa privada no hicieron su tarea

La desidia de las autoridades municipales en
las últimas décadas llevaron al estero Salado
 a tal nivel de contaminación que se hace imposible
 la vida en este espejo de agua. Fotos: César Muñoz/Andes

La meta que se había trazado el gobierno de Ecuador para recuperar el estero salado, un extenso brazo de mar que atraviesa la ciudad de Guayaquil, de sur a norte, podría truncarse debido a la inacción de la empresa privada Interagua, a la cual el Municipio de la ciudad encabezado por el alcalde Jaime Nebot le concesionó la provisión del servicio de agua potable y alcantarillado para controlar la descarga de desechos residuales de las viviendas asentadas en la ribera.

Pese a que la competencia es del Municipio, a través de Intergua, el gobierno emprendió trabajos de oxigenación y remoción de sedimentos en varias zonas del estero, sin embargo, existen unas 40.000 familias que ante la falta de alcantarillado lanzan aguas servidas en el estero.

“Hemos pedido en reiteradas ocasiones que el municipio e Interagua cumplan con su deber, que completen la red de alcantarillado sanitario. Han hecho caso omiso, incluso engañan a la población diciendo que tienen 100% de cobertura pero es mentira. Tenemos cañerías desfogando en el Estero Salado, eso es un delito ambiental y hemos dicho a Interagua que deben hacer su tarea o enfrentar consecuencias legales”, dijo este viernes el presidente Correa.

El mandatario advirtió que la situación es un problema ambiental por lo que urgió al Cabildo a cumplir con su tarea pues "no han hecho lo suyo" y ya se ha esperado "demasiado tiempo".

Panorama deprimente

El panorama es deprimente. Lo que hace décadas fueron ramales por donde navegaban pescadores y trabajan recolectores de moluscos hoy no son más que depósitos malolientes de desperdicios.

El emblemático estero Salado presenta dos caras. En unos tramos como en la zona del malecón de la Ferroviaria (centro-norte) presenta un llamativo aspecto, pero en otros, especialmente en el sur y suroeste, denota un deplorable estado de abandono y extrema contaminación producto del histórico crecimiento desordenado de la ciudad.

En el sector de las calles 18 y Domingo Savio, en el Suburbio Oeste de la urbe porteña, el panorama es desolador. Aguas verdosas mezcladas con materiales de construcción y desechos de todo tipo se confunden en medio de viviendas situadas en sus orillas.

El problema se agrava por la poca colaboración de los propios moradores de la zona, así como la deficiente recolección de desperdicios, que corresponde a la autoridad municipal.

“Aquí no hay alcantarillas. No tenemos ni agua solo apenas en la noche, pero pagamos por el servicio”, revela Jhonny Cuero, morador de esta zona.

“Antes no era así el agua era más limpia, ahora nuestros niños se enferman de diarreas y enfermedades en la piel. Hay días que no se aguanta el olor”, cuenta Francisca, quien tiene más de 12 años viviendo en la zona y confiesa que tiene un pozo séptico para sus aguas servidas pero paga por el alcantarillado sin tener ese servicio.


Vestigios quedan de lo que fueron viviendas
ubicadas sobre el estero por el sector de
El Cisne (suroeste).
Para rescatar este espejo de agua, que hace más de seis décadas fue el único balneario de agua salada para el disfrute de los guayaquileños, el gobierno nacional emprendió en un inédito programa de remediación, en el marco del megaproyecto denominado Guayaquil Ecológico para devolverle las áreas verdes a esta ciudad, una de las más críticas del país en cuanto a espacios de recreación.

El proyecto Guayaquil Ecológico tiene tres grandes componentes que son: construcción del parque Samanes, uno de los más grandes de Latinoamérica; rescate de la isla Santay, ubicada frente a Guayaquil; y la recuperación del estero Salado.

Para este último componente, el Ejecutivo informó que ha invertido 143 millones de dólares en tareas como recuperación de riberas con la reubicación de familias asentadas en esa zona, despeje de áreas de estrangulamiento del estero para el ingreso y salida de la marea, protección del manglar, construcción de parques lineales a lo largo de las riberas, capacitación de habitantes sobre conservación ambiental, entre otras acciones.

Esta titánica labor, de acuerdo al cronograma de trabajo, se haría en coordinación con el Municipio de Guayaquil, a fin de que se erradiquen para siempre las descargas de aguas servidas hacia el estero y se haga una recolección eficiente de los desperdicios.

Sin embargo, la autoridad local no cumplió con su parte de la tarea y en un último muestreo que realizó la autoridad ambiental nacional se determinó que aún persiste alto grado de contaminación por descargas, debido a la falta de redes y deficiente sistema de alcantarillado sanitario, que permite que se mezclen las aguas residuales con el alcantarillado pluvial que va a descargar al estero.

El presidente Rafael Correa deploró, este último sábado en su habitual informe de labores, esta omisión y responsabilizó a la empresa Interagua y al Municipio local por no dotar de un adecuado servicio de alcantarillado a la comunidad y postergar las acciones para descontaminar las aguas del estero.

“Probablemente Interagua es una gran empresa, pero su responsabilidad era tener alcantarillado con eso podríamos descontaminar el Estero Salado, y siguen botando las aguas servidas al Estero Salado por falta de alcantarillado”, expresó el mandatario al recordar que el problema viene de hace décadas pero recalcó que durante los últimos 20 años de administración socialcristiana “no movieron un dedo para descontaminar el estero Salado”.


Una ave se resiste a abandonar lo que
fue su hábitat.
Daniel Ortega, ministro del Ambiente, ratificó lo citado por el jefe de Estado y presentó resultados de un estudio realizado el 2015 por esta Secretaría en distintos puntos del estero para determinar el grado de contaminación que persiste en este brazo de mar, pese a las tareas de salvamento realizadas por el Ejecutivo.

El MAE cuantifica que 9 de cada 10 puntos observados a lo largo del Salado incumplen con la norma ambiental de descargas de coliformes fecales en el agua. Las muestras se tomaron en las redes de alcantarillado pluvial y en el estuario.

En promedio, indicó el ministro, se supera 80 veces los niveles establecidos en la normativa ambiental vigente. También se evidenció que continúan los lugares en donde las aguas residuales son descargadas directamente en el brazo de mar, en canales y zanjas de la red pluvial.

Una zona considerada crítica es en el estero La Rana, en el suroeste de la urbe porteña, donde se supera 800 veces el nivel de contaminación.

“Ingresaremos una solicitud al Consejo Nacional de Competencias para que pueda examinar la ineficiencia del servicio prestado”, enfatizó Ortega, al tiempo que advirtió de acciones legales que iniciará la autoridad ambiental por este daño a la naturaleza.

Algunas conclusiones del estudio

Los resultados de análisis de los monitoreos realizados en el estero Salado indican que existe una contaminación por aguas residuales domésticas, debido que hay un alto grado de contaminación por coliformes fecales y coliformes totales. “De los 60 puntos monitoreados en el estero, 54 de estas se encuentran fuera del límite máximo permisible del criterio de agua para fines recreativas de la normativa ambiental, es decir que esta agua del estero no es apta para buceos, natación y baños medicinales”.

Añade que al existir una alta concentración de desechos orgánicos, los cuales se descomponen por bacterias aeróbicas (consumo de oxígeno), la proliferación de bacterias agota el oxígeno, provocando que los organismos acuáticos y otros seres vivos que necesitan del oxígeno ya no puedan subsistir.

Además, se visualiza que en ciertos tramos del estero se presentan parásitos nematodos intestinales, que pueden transmitir enfermedades como el cólera, tifus, gastroenteritis diversas.

Deficiencias y postergación de red de alcantarillado

Según las cifras que maneja la Cartera de Estado, existen más de 30.000 predios que no cuentan con redes de desfogue pluvial en el Suburbio Oeste, isla Trinitaria y Guasmo (sur). Mientras, en La Chala, existen 65.000 personas que viven sobre un alcantarillado defectuoso.

En febrero pasado, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Emapag) anunció que el cantón posee 100% de red del servicio en el área de influencia del estero Salado.


Las descargas domiciliarias persisten en el estero
Salado, a la altura del puente de la A, en el suroeste,
ante la falta de controles municipales.
No obstante, reconoció en esa oportunidad que hay 3.200 predios en la isla Trinitaria (en el sur) que recién este año contarían con conexiones intradomiciliarias. También reveló que hay 10.000 usuarios más (del Guasmo y la Trinitaria) que depositan las aguas al Salado, indirectamente, por filtración de pozo séptico.

La obra, anunció la entidad, estaría lista para el próximo año. Adicionalmente, este año se iniciará la rehabilitación de 65.000 conexiones intradomiciliarias del Suburbio Oeste.

“Aquí hay responsabilidades políticas de parte del alcalde (Jaime Nebot, socialcristiano) y de parte de la empresa municipal al postergar obras e inversiones, pero también de parte de la dirección ambiental del Municipio y de Interagua que tenían que controlar y monitorear esas descargas”, aseguró el ministro Ortega.

Este martes, Emapag e Interagua, mediante un comunicado, indicaron que en los últimos 8 años que recibieron la competencia del alcantarillado sanitario se ha dotado de la red a 800.000 habitantes, aunque reconoció que 40.000 no se han conectado a la red pública “por no poder sufragar los costos de dichas conexiones”.

Estas entidades señalaron que conseguirán el financiamiento para completar esa tarea, cuya inversión será recuperada a largo plazo
Fuente: ANDES

viernes, 18 de marzo de 2016

40.000 hogares guayaquileños no tienen alcantarillado y se sigue contaminando el Estero Salado


“Se sigue destrozando el Estero Salado”, manifestó el Presidente de la República, Rafael Correa, sobre el proceso de contaminación que sigue dándose en ese brazo de mar.

Aseguró que existen 40.000 familias que ante la falta de alcantarillado echan sus aguas servidas al Estero, por lo que solicitó al Municipio de Guayaquil e Interagua que les doten de este servicio.  El Gobierno está ejecutando trabajos de oxigenación y remoción de sedimentos en varias zonas del estero, cumpliendo un ofrecimiento del Presidente realizado a los guayaquileños de recuperarlo.

“Hemos pedido en reiteradas ocasiones que el municipio e Interagua cumplan con su deber, que completen la red de alcantarillado sanitario. Han hecho caso omiso, incluso engañan a la población diciendo que tienen 100% de cobertura pero es mentira. Tenemos cañerías desfogando en el Estero Salado, eso es un delito ambiental y hemos dicho a Interagua que deben hacer tu tarea o enfrentar consecuencias legales”, destacó el Primer Mandatario.

Añadió que el ministro del Ambiente, Daniel Ortega, mantuvo reuniones con Interagua para llegar a un acuerdo, pero que la empresa aseguró tener planes a largo plazo y no se logró una solución al problema. “Lo que queremos es que el estero no esté contaminado como le ofrecí al pueblo de Guayaquil, lo hemos tratado de hacer, pero sin ese alcantarillado no podemos avanzar”, indicó el Presidente. CNF/El Ciudadano

martes, 15 de marzo de 2016

Habitantes del Estero Salado conviven con la contaminación

Los habitantes en las orillas del Estero Salado y sus ramales deben lidiar diariamente con varios problemas, debido al deficiente sistema sanitario y de alcantarillado por parte de Interagua y la empresa de aseo del Municipio de Guayaquil que siguen provocado el aumento de contaminación en la zona.


Este es el caso de la moradora Mercy Gómez, quien en una entrevista a Ecuador TV, cuenta como todos los días limpia la orilla frente a su casa, sin embargo no sabe cómo solucionar las descargas directas de aguas servidas al Estero. “Esperamos la voluntad del alcalde, que se acuerde de nosotros”. Por su parte Marcela Miranda, coordinadora del MIDUVI Zona 8, informó que todas las aguas servidas van directo al Estero Salado, convirtiendo a este lugar en una “cloaca”.

Ante esta realidad el Gobierno anunció acciones legales contra Interagua por delitos ambientales en este espacio, que fue considerado uno de los referentes naturales de Guayaquil y que se ha ido deteriorando debido a la contaminación del agua por las descargas de los sistemas de alcantarillado de la ciudad y efluentes industriales, la falta de manejo de los desechos sólidos y por los rellenos ilícitos que motivaron a la existencia de asentamientos habitacionales irregulares.

El Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda convoca los fines de semana a los habitantes de esta zona a limpiar las riveras del Estero y sus ramales para así mantener en buen estado los parques lineales que construye el Gobierno, para devolverle a este sitio el valor que históricamente tuvo. /KML El Ciudadano


lunes, 14 de marzo de 2016

El estero Salado abre una nueva pugna Gobierno-Cabildo

El presidente Rafael Correa responsabilizó a la concesionaria Interagua por la contaminación del estero Salado, en Guayaquil. Y la empresa, encargada del alcantarillado y agua potable de la ciudad, le respondió en un comunicado.

 En su último enlace sabatino, el Mandatario dijo que lo que ha ocurrido con el estuario es un “delito ambiental”. Y responsabilizó a la empresa por no dar el servicio necesario.

 “Probablemente Interagua es una gran empresa, pero su responsabilidad era tener alcantarillado, con eso podríamos descontaminar el estero Salado, y siguen botando las aguas servidas al estero Salado por falta de alcantarillado”, dijo el sábado 12 de marzo del 2016.

Por su parte, este lunes (14 de marzo), la concesionaria respondió que durante los últimos ocho años ha dotado del servicio de alcantarillado a 800 000 habitantes de Guayaquil, ubicados en sectores populares. De ellos, 400 000 viven en sectores aledaños al Salado, en zonas como Guasmo, Trinitaria, Febres Cordero, Letamendi y parte de la parroquia Tarqui Popular.

“Aproximadamente 40 000 ciudadanos de los mencionados anteriormente no han cumplido con su obligación de conectarse a la red pública por no poder sufragar los costos de dichas conexiones. Como jurídicamente no es posible pagar esas conexiones con dinero público, hemos procedido a obtener el financiamiento para que esas personas privadas pueda devolver a largo plazo el dinero y hacer como lo hemos estado haciendo con la respectiva conexión por parte nuestra”, explica la empresa en el comunicado.

Durante el enlace sabatino, el ministro del Ambiente, Daniel Ortega, explicó que según un análisis realizado por esta Secretaría, nueve cada 10 puntos observados incumplían la norma ambiental respecto a la descarga de coliformes fecales en el agua. “En promedio, 80 veces supera la norma. Esto es una indolencia total. En el estero Las Ranas supera 800 veces el nivel de contaminación”, dijo Ortega.

Hace seis años, en febrero del 2010, el Gobierno comenzó un plan para la descontaminación del estero Salado. Desde entonces, según el Ministerio del Ambiente, se han invertido USD 143 millones.

Se instalaron bombas de oxigenación, que luego fueron retiradas; también se recurrió al desalojo de asentamientos populares a través del proyecto Guayaquil Ecológico, que incluía la construcción de 42 kilómetros de parques lineales. Incluso varias empresas fueron sancionadas por arrojar sus fluidos al estuario sin previo tratamiento.

Para el 2017, el presidente Correa ofreció bañarse en este tradicional brazo de mar guayaquileño. Sin embargo, el pasado martes 16 de febrero durante un conversatorio con la prensa en la ciudad, admitió que el estero no estaría del todo descontaminado para el próximo año.

Las autoridades del régimen no descartaron acudir a instancias judiciales. Mientras que Interagua y el ente regulador Emapag, empresa del Municipio de Guayaquil, aseguraron que “no solo han cumplido con la ley y el contrato de concesión, sino que han superado las metas previstas y, como en el caso analizado, se han encontrado soluciones solidarias y convenientes con el ambiente”.
FUENTE: El Comercio

El presidente Rafael Correa responsabilizó a la concesionaria Interagua por la contaminación del estero Salado, en Guayaquil. Y la empresa, encargada del alcantarillado y agua potable de la ciudad, le respondió en un comunicado. En su último enlace sabatino, el Mandatario dijo que lo que ha ocurrido con el estuario es un “delito ambiental”. Y responsabilizó a la empresa por no dar el servicio necesario. “Probablemente Interagua es una gran empresa, pero su responsabilidad era tener alcantarillado, con eso podríamos descontaminar el estero Salado, y siguen botando las aguas servidas al estero Salado por falta de alcantarillado”, dijo el sábado 12 de marzo del 2016. Por su parte, este lunes (14 de marzo), la concesionaria respondió que durante los últimos ocho años ha dotado del servicio de alcantarillado a 800 000 habitantes de Guayaquil, ubicados en sectores populares. De ellos, 400 000 viven en sectores aledaños al Salado, en zonas como Guasmo, Trinitaria, Febres Cordero, Letamendi y parte de la parroquia Tarqui Popular. “Aproximadamente 40 000 ciudadanos de los mencionados anteriormente no han cumplido con su obligación de conectarse a la red pública por no poder sufragar los costos de dichas conexiones. Como jurídicamente no es posible pagar esas conexiones con dinero público, hemos procedido a obtener el financiamiento para que esas personas privadas pueda devolver a largo plazo el dinero y hacer como lo hemos estado haciendo con la respectiva conexión por parte nuestra”, explica la empresa en el comunicado. Durante el enlace sabatino, el ministro del Ambiente, Daniel Ortega, explicó que según un análisis realizado por esta Secretaría, nueve cada 10 puntos observados incumplían la norma ambiental respecto a la descarga de coliformes fecales en el agua. “En promedio, 80 veces supera la norma. Esto es una indolencia total. En el estero Las Ranas supera 800 veces el nivel de contaminación”, dijo Ortega. Hace seis años, en febrero del 2010, el Gobierno comenzó un plan para la descontaminación del estero Salado. Desde entonces, según el Ministerio del Ambiente, se han invertido USD 143 millones. Se instalaron bombas de oxigenación, que luego fueron retiradas; también se recurrió al desalojo de asentamientos populares a través del proyecto Guayaquil Ecológico, que incluía la construcción de 42 kilómetros de parques lineales. Incluso varias empresas fueron sancionadas por arrojar sus fluidos al estuario sin previo tratamiento. Para el 2017, el presidente Correa ofreció bañarse en este tradicional brazo de mar guayaquileño. Sin embargo, el pasado martes 16 de febrero durante un conversatorio con la prensa en la ciudad, admitió que el estero no estaría del todo descontaminado para el próximo año. Las autoridades del régimen no descartaron acudir a instancias judiciales. Mientras que Interagua y el ente regulador Emapag, empresa del Municipio de Guayaquil, aseguraron que “no solo han cumplido con la ley y el contrato de concesión, sino que han superado las metas previstas y, como en el caso analizado, se han encontrado soluciones solidarias y convenientes con el ambiente”.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/actualidad/esterosalado-pugna-gobierno-cabildo-guayaquil.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

jueves, 25 de febrero de 2016

Vecinos del estero rechazan versión de Emapag sobre alcantarillado

Los habitantes de Cisne 2 y Plan Piloto aseguran que no han recibido notificaciones de desalojo de esas zonas de Guayaquil.

Moradores de Plan Piloto, que viven frente al Salado, pagan planillas de
agua, pero tienen pozos sépticos. Foto: José Morán / El Telégrafo
Plan Piloto es un barrio del suroeste de Guayaquil que limita con el estero Salado. El ramal es más amplio en este sector. Hay casas de cemento y de caña en las riberas.

Ángel Villamar es uno de los residentes más antiguos del barrio. Lleva allí 35 años.

No tiene servicio de alcantarillado y por ese motivo construyó un pozo séptico. “Me costó 10 sucres”, recuerda.

El ciudadano expresa que se siente cansado de que se hagan mediciones en repetidas ocasiones, pero el Municipio porteño no dé el servicio.

En cambio Óscar López, de la calle 7 y Segundo Callejón P, es más optimista. Él confía en la promesa que hace pocos días le hicieron trabajadores de la concesionaria privada Interagua. “Después de este invierno empezará la obra de alcantarillado. Eso nos comentó una ingeniera”.

Emapag e Interagua, en un comunicado conjunto, informaron públicamente que había impedimento para incorporar a la red formal de alcantarillado sanitario 1.500 predios -ubicados frente al estero- de Plan Piloto, Isla Trinitaria, Suburbio Oeste, Cisne I y Cisne II, los cuales descargan directamente al Salado.

“En 2012 fueron notificados con desalojos por parte del Gobierno Central para la construcción del Parque Ecológico del Salado”, reza en el documento.

Un equipo periodístico de diario EL TELÉGRAFO visitó 2 de las zonas, pero ningún morador ratificó la situación que plantearon las mencionadas entidades.

Génesis Alcívar tiene su inmueble al pie del estero. Su casa es de caña y está sostenida por pilares de madera. Indica que han realizado censos y mediciones en el área.
Ella no sabe si tendrá que retirarse del lugar. “A mí no me han notificado nada”.

El inmueble luce desnivelado, con riesgo de caer al agua; sin embargo, no hace reparaciones por temor a una reubicación. “Sería botar la plata”.

Los moradores de Plan Piloto, con planillas en mano, ratificaron que están pagando por el servicio de agua potable a la concesionaria privada. Empero siguen sin alcantarillado. La situación se repite en Cisne 2.

El presidente de la República, Rafael Correa, en su enlace del sábado pasado, responsabilizó al Municipio de Guayaquil y a la concesionaria Interagua por la contaminación que se está haciendo al brazo de mar con las descargas domésticas. Indicó que “puede haber hasta responsabilidades penales si siguen dañando el ambiente”.

María Fernanda de Luca, de la Dirección Provincial del Ministerio del Ambiente, adelantó que ya están haciendo investigaciones sobre la contaminación y si realmente se hicieron las notificaciones de desalojo. (I)

Fuente: El Telégrafo

lunes, 22 de febrero de 2016

Guayaquil tiene 100% de alcantarillado sanitario en área del Salado, según Emapag e Interagua

El Gobierno ha manifestado su malestar por la contaminación que
afecta al Estero Salado. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapag) y la concesionaria Interagua informaron que Guayaquil tiene el 100% de red de alcantarillado sanitario público para el área de influencia hacia el estero Salado.

Lo hicieron en respuesta a las declaraciones del presidente Rafael Correa, y de la ministra de Desarrollo Urbano y Vivienda, María de los Ángeles Duarte, durante el último enlace del sábado 20 de febrero del 2016.

 “¿Por qué no se puede limpiar todavía el estero Salado? Todavía no hay conexiones suficientes de Interagua, todavía llegan aguas residuales al estero Salado. Incluso aguas industriales, que es intolerable…Eso es responsabilidad del Municipio, no lo podemos hacer nosotros. Lo debe hacer Interagua”, expresó el Mandatario.

Según Emapag e Interagua, el área de influencia al norte del estero Salado, ya tiene 100% de conexiones intradomiciliarias que descargan a la red pública. En esta área las inversiones de red pública y conexiones intradomiciliarias ha sido de USD 33 millones entre el año 2013 y el 2015, incorporando a 135 000 habitantes al sistema de alcantarillado formal.

En tanto en el sur, cuya primera fase se ejecutó en el estero Las Ranas con 605 conexiones intradomiciliarias, se ha iniciado el proceso de licitación para instalar 3 200 conexiones intradomiciliarias de los predios no conectados de la Isla Trinitaria que se terminarán de ejecutar este año.

A esto se suma 10 000 conexiones adicionales en el Guasmo y Trinitaria que actualmente descargan indirectamente por filtración de pozo séptico al Salado, los mismos que tienen red pública. Este proceso licitatorio se iniciará este año y se terminará de ejecutar la obra a finales del 2017.

En tanto, el centro sur y suroeste de la ciudad tiene red de alcantarillado público, pero en el Suburbio Oeste hay una red con 65 000 conexiones intradomiciliarias que –según Emapag- fueron mal construidas a inicios de los años 80. Con el financiamiento de la Banca Internacional se ha convocado a licitación para la rehabilitación integral de este sistema, cuya ejecución se iniciará a inicios del segundo semestre de este año.

En esta obra se aplicará tecnología sin rotura de zanjas ni pavimento, con lo cual se evitarán molestias al tráfico vehicular y a la comunidad.

Este contrato, que costará USD 30 millones, se terminará en el año 2018, cuyas conexiones se irán incorporando de manera paulatina en los sectores beneficiados.

Durante la sabatina, la ministra Duarte expresó que el costo de reubicar a las familias de las riberas del estero ha bordeado los USD 40 millones. “Todavía falta reubicar unas 1 800 familias. Tenemos que exigir a Interagua que adelante los trabajos. El contrato tiene unos atrasos terribles”.

Emapag e Interagua explicaron que en el año 2012 alrededor de 1 500 predios ubicados en la Isla Trinitaria, Suburbio Oeste, Plan Piloto, Cisne I y Cisne II, todos aledaños a las riberas del estero Salado, fueron notificados con desalojos por parte del Gobierno central para la construcción del Parque Ecológico del Salado.

Ambas empresas coinciden en que eso impide que los predios que habitan en los sectores mencionados puedan ser incorporados a la red formal de alcantarillado sanitario, los cuales actualmente se encuentran descargando directamente al estero Salado.

Fuente: El Comercio

jueves, 18 de febrero de 2016

Rafael Correa ve difícil remediar estero Salado hasta 2017; hoy van 10 de 42 km

El agua es verde y sobre ella hay un sinnúmero de desechos domésticos: botellas, fundas, tarrinas; tarros de leche, zapatillas, palos de escoba, pedazos de caña, tablas, etcétera. Es la contaminación evidente del estero Salado en la 19 y El Oro, en el suroeste de la ciudad, donde además llegan los líquidos residuales de las casas ribereñas.

Hay olor a podrido. En ese entorno trabaja Alexandra Mite recogiendo con la mano material de reciclaje.
La descontaminación del estero Salado es un plan propuesto por el Gobierno en febrero del 2010, a través del programa Guayaquil Ecológico, con la construcción de 42 kilómetros de parques lineales.

En abril del 2013, el presidente Rafael Correa dijo que esperaba en el 2017, por ocasión de su cumpleaños 54, bañarse allí. Pero el martes pasado, en un conversatorio con periodistas en Guayaquil, admitió que el afluente no iba a estar del todo descontaminado para el año venidero, aludiendo la caída del precio del petróleo.

“Creo que hemos hecho 10 (kilómetros de parques), que dada las restricciones económicas de este año creo que avanzaremos unos dos o tres kilómetros más. Se ha reubicado a más de 3.000 familias, faltan unas 1.700; vamos a dejar la ruta trazada, pero esto lo tendrá que continuar el próximo gobierno”, manifestó el mandatario.

El Ministerio del Ambiente, ejecutor del programa Guayaquil Ecológico junto con su par de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) y otros entes estatales, subrayó, en su rendición de cuentas del 2014, que como resultado del control a las fuentes de contaminación, recolección de desechos, procesos administrativos, entre otras tareas, se extrajo 503 toneladas de los esteros Lagarto, El Muerto, Cobina y Santa Ana. Además de 12.500 m³ de sedimentos en el estero Palanqueado.

Agregó que “se sellaron 63 tuberías ilegales” que contaminaban directo el estuario.

En ese control fueron observadas alrededor de 200 empresas, conminadas por el Gobierno a rediseñar sus planes de manejo de aguas residuales.

En marzo del 2015, la obra de parques derivó en el desalojo de 32 familias de la cooperativa Mélida Toral, en la isla Trinitaria, según registró la Secretaría Técnica de Prevención de Asentamientos Humanos Irregulares, que señaló que hubo notificación de la medida.

Las familias, como en procesos anteriores, tuvieron apertura para ser reubicadas en los planes estatales Socio Vivienda y Ciudad Victoria.

En Mélida Toral vivían en casas ribereñas, donde hoy existe una especie de malecón inconcluso. La habitante Jesenia Lindao contó ayer que los ingenieros fueron víctimas de delincuentes al tratar de argumentar por qué la obra quedó así desde hace al menos seis meses.

Hay senderos de hormigón y se han instalado bancas. Está inconclusa la colocación de instrumentación de ejercicios.

Moradores reflejaron desazón de que la obra no haya sido como en la vecina cooperativa Reynaldo Quiñónez. Allí hay infraestructura recreativa.

6 años

El plan estatal de descontaminación del estero Salado cumple ese periodo de tiempo.

Cronología

Febrero del 2010
Se anuncia el proyectode recuperación ecológica del estero Salado, uno de los tres componentes del plan Guayaquil Ecológico. La propuesta abarca reubicaciones de viviendas y la construcción de 42 km de parques lineales a lo largo de 11 tramos.

Enero del 2011
Comenzó la reubicación de familias ubicadas en el sector del puente de la A.

Junio del 2013
El presidente Rafael Correa advierte que unas 200 empresas que depositan sus desechos en el estero deben rediseñar sus planes de manejo. De lo contrario, dice, serán clausuradas.

Julio del 2013
En un balance, el Ministerio del Ambiente (MAE) refiere que se han reubicado 500 familias, reforestado 8,6 hectáreas y capacitado a 20 mil personas en ambiente.

Marzo del 2015
Se anuncia que el MAE ha cerrado 63 tuberías ilegales que vertían desechos al estero, además de la remoción de 12.600 m³ de rellenos y 5.000 m³ de sedimentos. Hasta el 2015 se construyeron 10 km de parques lineales.

Fuente: El Universo

martes, 5 de enero de 2016

El estero Salado entra al sexto año de recuperación

El proyecto de recuperación ambiental del estero Salado
deberá concluir en el 2017. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO
Comenzó en el 2010. El proyecto Guayaquil Ecológico del Gobierno se estrenó con el plan para la recuperación del estero Salado, afectado por las descargas domésticas e industriales de los vecinos asentados en sus orillas.

Seis años después, el actual ministro del Ambiente, Daniel Ortega Pacheco, anunció que en este 2016 invertirán USD 3 millones para continuar con el monitoreo del estuario y la capacitación de la comunidad para fomentar su cuidado.

Lo hizo la mañana de este martes 5 de enero, durante un recorrido por parte de los ramales que atraviesan 30 kilómetros de Guayaquil. Los tramos Palanqueado y Mogollón, en el sur de la urbe, fueron parte de su viaje en lancha.

Al final del trayecto, y sobre el muelle flotante de canotaje, junto a un parque lineal del Municipio, Ortega criticó la falta de control desde el Cabildo en cuanto a descargas residuales, una tarea de la concesionaria Interagua, vigilada por la empresa municipal Emapag.

 “Me preocupa muchísimo que existen, todavía, ductos cajones que están descargando aguas lluvias y aguas residenciales directamente al estero. Es preocupante que, después de tantos años de un trabajo conjunto, existan ciertos actores que no demuestran un compromiso verdadero con la comunidad. Esas descargas están contaminando los esteros”.

En esta semana, Ortega se reunirá con varias autoridades ligadas al proyecto Guayaquil Ecológico. En estos encuentros, dijo, tratará temas como la reubicación de las familias asentadas a orillas del Salado. El ministro adelantó que durante el recorrido observó al menos una decena de casas asentadas en zonas de riesgo.

Hasta el año pasado, la meta del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) era reubicar a 8 175 familias del estero Salado. Esto con una inversión de USD 110 millones. Pero los desalojos causaron protestas, como ocurrió en la cooperativa Mélida Toral, en la Isla Trinitaria, en marzo del año anterior.

En este año, los planes del Ministerio del Ambiente se enfocarán en la capacitación de la comunidad. Ortega dijo que esperan pasar de 30 000 jóvenes y niños, y 100 000 moradores involucrados en el cuidado del estuario, a 100 000 jóvenes y 300 000 vecinos. Además, avanzarán con la construcción de parques lineales.

Uno de estos cambió el rostro de la cooperativa Naciones Unidas, en la isla Trinitaria. Pero las barandas, asientos y murales lucen deteriorados y garabateados.

 La marea también hizo más evidente la basura. Platos desechables, botellas plásticas, fundas hasta animales muertos quedan atrapados entre las rocas y mangles de las orillas. Para su rescate, el Salado ha pasado por varias fases. En el 2011 se desarrollaron tres alternativas de remediación, como el uso de bacterias, enzimas y la técnica de oxigenación forzada con la instalación de seis plantas, que ya dejaron de funcionar.

También han existido sanciones a varias industrias. Y en 2014 una delegación francesa emprendió una investigación que planteaba el dragado como una alternativa. Los científicos aseguraron que en el 2017 el estero estaría recuperado y el presidente Rafael Correa ofreció bañarse en el Salado en ese año.

La liberación de las riberas, la descontaminación de sedimentos, el monitoreo para mejorar la calidad del agua y la construcción de los parques lineales son los proyectos que deberán estar listos hasta el próximo año.
Fuente