martes, 5 de enero de 2016

El estero Salado entra al sexto año de recuperación

El proyecto de recuperación ambiental del estero Salado
deberá concluir en el 2017. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO
Comenzó en el 2010. El proyecto Guayaquil Ecológico del Gobierno se estrenó con el plan para la recuperación del estero Salado, afectado por las descargas domésticas e industriales de los vecinos asentados en sus orillas.

Seis años después, el actual ministro del Ambiente, Daniel Ortega Pacheco, anunció que en este 2016 invertirán USD 3 millones para continuar con el monitoreo del estuario y la capacitación de la comunidad para fomentar su cuidado.

Lo hizo la mañana de este martes 5 de enero, durante un recorrido por parte de los ramales que atraviesan 30 kilómetros de Guayaquil. Los tramos Palanqueado y Mogollón, en el sur de la urbe, fueron parte de su viaje en lancha.

Al final del trayecto, y sobre el muelle flotante de canotaje, junto a un parque lineal del Municipio, Ortega criticó la falta de control desde el Cabildo en cuanto a descargas residuales, una tarea de la concesionaria Interagua, vigilada por la empresa municipal Emapag.

 “Me preocupa muchísimo que existen, todavía, ductos cajones que están descargando aguas lluvias y aguas residenciales directamente al estero. Es preocupante que, después de tantos años de un trabajo conjunto, existan ciertos actores que no demuestran un compromiso verdadero con la comunidad. Esas descargas están contaminando los esteros”.

En esta semana, Ortega se reunirá con varias autoridades ligadas al proyecto Guayaquil Ecológico. En estos encuentros, dijo, tratará temas como la reubicación de las familias asentadas a orillas del Salado. El ministro adelantó que durante el recorrido observó al menos una decena de casas asentadas en zonas de riesgo.

Hasta el año pasado, la meta del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) era reubicar a 8 175 familias del estero Salado. Esto con una inversión de USD 110 millones. Pero los desalojos causaron protestas, como ocurrió en la cooperativa Mélida Toral, en la Isla Trinitaria, en marzo del año anterior.

En este año, los planes del Ministerio del Ambiente se enfocarán en la capacitación de la comunidad. Ortega dijo que esperan pasar de 30 000 jóvenes y niños, y 100 000 moradores involucrados en el cuidado del estuario, a 100 000 jóvenes y 300 000 vecinos. Además, avanzarán con la construcción de parques lineales.

Uno de estos cambió el rostro de la cooperativa Naciones Unidas, en la isla Trinitaria. Pero las barandas, asientos y murales lucen deteriorados y garabateados.

 La marea también hizo más evidente la basura. Platos desechables, botellas plásticas, fundas hasta animales muertos quedan atrapados entre las rocas y mangles de las orillas. Para su rescate, el Salado ha pasado por varias fases. En el 2011 se desarrollaron tres alternativas de remediación, como el uso de bacterias, enzimas y la técnica de oxigenación forzada con la instalación de seis plantas, que ya dejaron de funcionar.

También han existido sanciones a varias industrias. Y en 2014 una delegación francesa emprendió una investigación que planteaba el dragado como una alternativa. Los científicos aseguraron que en el 2017 el estero estaría recuperado y el presidente Rafael Correa ofreció bañarse en el Salado en ese año.

La liberación de las riberas, la descontaminación de sedimentos, el monitoreo para mejorar la calidad del agua y la construcción de los parques lineales son los proyectos que deberán estar listos hasta el próximo año.
Fuente

viernes, 27 de noviembre de 2015

Gran cantidad de basura es retirada de las orillas del Estero Salado



jueves, 19 de noviembre de 2015

El estero Salado une a Municipio y Gobierno


Paisaje. En el sector del estero Palanqueado, f
rente a las calles 13 y la K, se observa el agua de
este ramal sin presencia de los desechos sólidos.
Tomás Domínguez tiene dos sentimientos al ver el cambio que ha sufrido el sector de la 13 y la K. Frente a su casa, donde tiene una tienda, un parque lineal se levanta en una zona antes ocupada por viviendas. Estas fueron demolidas y sus habitantes reubicados como parte del proyecto de recuperación del estero Salado.

Domínguez, quien vive en el lugar desde hace 35 años, siente tristeza por sus vecinos; sin embargo, también se alegra al ver cómo ha mejorado la imagen del estero, otrora un botadero con olores desagradables.

Esta es la carta de presentación del Ministerio de Ambiente (MAE) cuando expone los avances del proyecto. Son 70 kilómetros de extensión que se deben intervenir, explica Douglas Zavala, subsecretario de Gestión Marina y Costera.

Para conseguir que el cronograma continúe con normalidad, la institución trabaja con la colaboración de entidades como el Municipio de Guayaquil.

"Tenemos intercambio de información sobre las irregularidades respecto a las descargas, intercambio de resultados conseguidos", coincide Bolívar Coloma, director de Medioambiente del Municipio.

Dado que la cartera de Estado maneja lo ambiental y el control de invasiones y el Municipio la recolección de basura y la regularización de predios, entre otras áreas, la coordinación es imprescindible para concretar el proyecto.

Lo hacen aunque en el escenario político público, sus respectivas cabezas, el presidente Rafael Correa y el alcalde Jaime Nebot, discrepen y se ubiquen en extremos opuestos sobre otros temas importantes.

Zavala detalla los frentes en que trabajan con el Cabildo.

1. Gestión de Desechos. Este año, Ambiente contrató la remoción de 400 toneladas de desperdicios; y para 2016 hará un contrato similar para las áreas donde el Municipio no hace la limpieza del espejo de agua. Es una competencia municipal que se cumple a través de la empresa Visolit.

2. Remoción de sedimentos. Este año concluyeron con la parte del sector del estero Palanqueado, donde se hizo la remoción de un estrangulamiento de más de 12.000 metros cúbicos de material. "Con esto se logró que esta parte del estero gane más flujo y reflujo de la marea y este movimiento hace que el mismo estero, por ser un organismo viviente, se auto regenere", indica Zavala

3. Calidad del agua. Con un monitoreo anual se verifica la cantidad de coliformes fecales y si existen metales pesados o no. "Hacemos un inventario ictiofaunístico, que es monitorear los peces que habitan en el sector, hacer análisis para ver si sus branquias, su hígado están contaminados. En el estero Palanqueado, estero del Muerto, se ha logrado una recuperación bastante rápida, tanto de especies marinas como de aves de estero", dice el funcionario.

4. Recuperación de cobertura vegetal. Lo hacen con reforestación de mangle, que purifica el aire más que otras especies; y cuyas raíces albergan moluscos, conchas y cangrejos, que son de ecosistemas frágiles. "Cuando los mangles crezcan estos también ayudarán a oxigenar los lodos y oxigenar el agua", explica Zavala.

5. Educación Ambiental. Lo principal es erradicar toda fuente de contaminación. Por ello han emprendido campañas de concienciación a los vecinos del estero, para que se conecten a las redes de alcantarillado de aguas servidas en los sectores donde hay. Para ello se reúnen con Emapag e Interagua (concesionaria municipal) para conocer los trabajos que realizan y la planificación que tienen. Para el 2016 se tiene previsto llegar al 100 % de cobertura de alcantarillado sanitario en todas estas zonas.
FUENTE

sábado, 19 de septiembre de 2015

Esmeraldas Chiquito se organiza para promocionar el estero Salado

Los vecinos de la cooperativa Esmeraldas Chiquito, en el sur de Guayaquil, iniciaron este sábado 19 de septiembre del 2015 una serie de actividades para levantar un complejo turístico que impulse las visitas al estero Salado, un brazo de mar que recorre gran parte del sur de la urbe, y cuyas aguas están en proceso de recuperación.

Esmeraldas Chiquito es un asentamiento habitado en un 60% por afroesmeraldeños, quienes llegaron hace 40 años a poblar esta zona ubicada en las riberas del estero. Esta cooperativa de vivienda comprende alrededor de 5 manzanas delimitadas por calles que ahora están asfaltadas y con muchas de sus casas con sus fachadas remozadas.

Las casas miran al estero Salado, que se halla en proceso de recuperación a cargo del Ministerio del Ambiente. Allí el Gobierno adecuadó pequeños muelles para las canoas que cruzan el canal natural hacia la isla Trinitaria, otro asentamiento poblado mayoritariamente por afroesmeraldeños y sus descendientes. En un tramo del estero se edificó una escalinata que hace de área de esparcimiento para los moradores del sector. En este sitio, los pobladores se han propuesto levantar un proyecto turístico acuático.

El proyecto tiene un costo estimado de USD 200 000. Para recaudar fondos que financien parte de la obra, la Asociación de Moradores Independencia 2 organizó este sábado el Circuito Gastronómico y Cultural de Integración Popular Esmeraldeño. Para Vicente Caicedo, presidente de la asociación esta iniciativa, además de recaudar fondos, permite a los moradores rescatar sus raíces y exhibirlas a quienes desconocen las tradiciones de la cultura afroesmeraldeña, trasladadas a Guayaquil. "Nuestros hijos ya nacieron aquí, son guayaquileños, pero nosotros les inculcamos nuestras tradiciones en el seno del hogar, porque eso no lo aprenden en la escuela", dice Caicedo.

Los asistentes a la actividad organizada por los vecinos de este sector pudieron degustar platos típicos de la gastronomía esmeraldeña, y disfrutaron de la música y ritmos de tres grupos de jóvenes afrodescendientes.

La Policía apoyó a la seguridad de la actividad con la presencia de dos patrulleros, mientras que personal del Ministerio del Ambiente procedió a una nueva minga de limpieza del estero.

El proyecto turístico se levantará, según el diseño, a lo largo de 300 metros del estero, con dos muelles flotantes y seis cabañas para instalar comedores, bares, heladerías, artesanías y juegos acuáticos. "Queremos que las familias que no pueden ir a ciertos lugares por falta de dinero vengan aquí, y así los moradores puedan tener también ingresos económicos", explica Caicedo.

La actividad que empezó a las 10:00 preveía extenderse hasta las 21:00.

Fuente: El Comercio

jueves, 17 de septiembre de 2015

Urdesinos de antaño, juntos por el estero Salado

Son la última generación que disfrutó de las aguas limpias del
estero en Urdesa. 
Cecilia Guevara
Recordar la época en la que el estero Salado era un punto de encuentro y sus cristalinas aguas eran uno de los balnearios más frecuentados por los guayaquileños hasta fines de los años sesenta forma parte de las tertulias que un grupo de moradores y exvecinos de Urdesa comparten eventualmente en el puente zigzag y todos los jueves en la noche en el restaurante El Patacón de Urdesa.
Se trata del grupo ciudadano Yo Amo al Estero, una organización civil sin fines de lucro compuesta por quince miembros activos que rondan los 60 años de edad y que guardan en común haber disfrutado alguna vez de las aguas del estero.
“Disfrutamos del estero, nos bañamos ahí, crecimos cerca a él. Regresamos al estero porque lo queremos y porque somos parte ya de él”, expresa María Dolores Cedeño, miembro del grupo.
Comenzaron hace cinco meses con la convocatoria a través de las redes sociales como Estero Salado en Facebook, motivados por el urdesino Eduardo Salomón.
“Un día, hace un año, caminando por aquí con la marea baja y bien apestoso el lugar, recordé cuando hace años también lo hacía y no era así, pensé en que tenía que hacer algo”, dice. Señala que la intención es despertar el interés de la comunidad a través de la concienciación y difusión de boca en boca; están en la captación de personas con ese mismo fin.
“La idea es detener el empobrecimiento ambiental del estero, decir ‘ya basta de contaminar este regalo de la creación’”, afirma Jorge Carmigniani, de 55 años, quien ha vivido siempre en Costanera y Las Monjas. “Nosotros fuimos la última generación que disfrutamos de esto, sabemos que hay muchas instituciones en lo mismo, pero nosotros lo vivimos y queremos aportar con nuevas ideas”, refiere Eduardo Lascano, otro integrante.
De estas conversaciones, dicen, surgen ideas como la que ha propuesto uno de los integrantes, quien plantea desviar por un tubo submarino las aguas servidas que van directo al estero hacia un sistema de tratamiento. “En ingeniería es perfectamente viable y ya lo hemos presentado al Ministerio del Ambiente”, dice Carmigniani.
Fotografía al estero
Actualmente son patrocinadores del XI Concurso de Fotografía Positiva Guayaquil a lo largo del estero, auspiciado por el Municipio, que busca motivar a los participantes a captar lo positivo del Salado y toda la red de esteros del cantón. Esperan que con esta iniciativa se despierte el amor por este brazo de mar y motive la participación ciudadana en su cuidado, protección y respeto.
La participación es gratuita y abierta a todo público. Cada participante deberá entregar cinco fotos de por lo menos tres espacios distintos de los esteros de Guayaquil, que resalten su belleza y aspectos positivos. Las fotos, junto a la ficha de inscripción, se recibirán en las oficinas de la Dirección de Acción Social y Educación del Municipio (Clemente Ballén 211 y Pichincha, tercer piso) hasta el jueves 24 de septiembre. (I)
La idea es detener el empobrecimiento ambiental del estero, decir ‘ya basta de contaminación’”.
Jorge Carmigniani
Fuente. El Universo 

sábado, 12 de septiembre de 2015

Colegiales dan una mano al Estero Salado

Desde que entraron al colegio, el estero Salado ha sido su vecino. Han visto sus manglares al entrar y salir de clases. Hasta se han adaptado a su peculiar olor -producto de su gran aporte al captar dióxido de carbono-, mientras realizan pruebas de Matemáticas o ejercicios de Física.

La mañana de este sábado 12 de septiembre del 2015, 50 estudiantes del colegio Teodoro Alvarado separaron unas horas de su tiempo para dar una mano al manglar. A través del Proyecto de Recuperación del Estero Salado e Isla Santay (Presis), del Ministerio del Ambiente, limpiaron un tramo del sector Miraflores, en el norte de Guayaquil.

Kevin Castro, de 16 años, se equipó con guantes y una mascarilla. Desde pequeño sufre de alergias en la piel, que se activan con el intenso calor. Pero su espíritu conservacionista fue mayor que el fuerte sol de esta mañana. En una funda recopiló desde botellas y tapillas, hasta extraños objetos como una tapa metálica de un viejo transformador de energía.

“Esta es la tercera vez que participo en estas mingas. Lo hago porque el estero es el hábitat de muchas especies y si lo afectamos con nuestros desperdicios, nosotros y nuestras generaciones sufrirán las consecuencias de la contaminación”, dijo el joven que espera convertirse en ingeniero agrónomo.

El Estero Salado tiene una superficie de 13 701 kilómetros cuadrados. Al menos unas 70 000 personas viven en sus orillas, aunque su influencia engloba a toda la ciudad. Las descargas domiciliares e industriales son la principal fuente de su contaminación.

Lizet Rendón, gerente del proyecto Presis, explica que los planes para su remediación concluirán en el 2017, fecha en la que el Gobierno ha ofrecido que los guayaquileños podrán bañarse en los ramales. Análisis de coliformes fecales, de metales pesados en sedimento, de agua y moluscos, son algunas de las pruebas que realizan continuamente para dar seguimiento a los niveles físico-químicos del estuario. 

Fuente. Diario El Comercio

jueves, 20 de agosto de 2015

Los vecinos del Salado conviven con los vaivenes diarios de marea

Hace 8 meses, Eugenio Ortiz, morador de la 29
 y Medardo Ángel Silva, rellenó el terreno donde
 se asienta su casa, a orillas del estero Salado.
 
Ángel Aguirre
Eugenio Ortiz vive hace 35 años a orillas del estero Salado, en el sector de las calles 29 y Medardo Ángel Silva, donde en épocas de marea alta el agua ingresa a la parte trasera de la casa, y él debe estar pendiente para evitar que se mojen sus pertenencias, ya sean artefactos eléctricos o ropa.
Cuenta que hace 8 meses rellenó parte del espacio donde se asienta su vivienda y construyó nueve pilares, pues según él, su predio está legalizado. El propósito es asegurarse con una casa de hormigón, en reemplazo de la de caña con puntales de palo de la que aún conserva el área de la cocina.
Con el relleno reciente, dice el hombre, la semana pasada cuando la marea se elevó entre el martes y jueves, el agua ya no ingresó a la casa, pero las calles sí se anegaron. “Antes, con el agua salada del estero se me mojaba la ropa y tenía que lavarla enseguida porque como es agua salada me producía picazón”, recuerda Ortiz, quien vende camarones.
Entre el martes 4 y jueves 6 en la zona costera se registró un ‘oleaje moderado’, según el Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar). Esa semana varias calles del suburbio de Guayaquil se anegaron, debido a las condiciones de marea alta.
Para hoy y mañana, la institución pronostica fuertes oleajes en aguas navegables y la zona costera. De ahí que, los vecinos del Salado consideran que el nivel del estero podría subir al igual que en el transcurso de la semana pasada.
Ellos han aprendido a convivir con las condiciones de la marea. Dicen no sentir temor cuando el nivel del agua sube, pero sí toman precauciones para evitar accidentes.
Blanca Burgos, quien vive en la ribera del estero Salado,
 dice que cuando hay aguaje debe alzar los electrodomésticos.
Jorge Peñafiel

Pilar Macías habita hace 11 años a orillas del estuario, que el Gobierno busca recuperar con un programa integral de limpieza e implementación de malecones en ciertos sectores.
La mujer, moradora de la 19 y El Oro, refiere que cuando hay aguajes o la marea sube por otras incidencias, ella y sus nietos de 9, 8, 6, 5 y 3 años salen a la calle y allí esperan que el nivel del agua baje.
“Nos quedamos conversando con los vecinos, esperamos unas dos horas y regresamos a la casa, el agua no se mete (a la casa), pero por si acaso tomamos precaución”, cita Macías.
En la 29 y la I, los esposos José Coello y Rosa Piguave, señalan que en ese sitio cuando hay aguajes el agua anega hasta dos cuadras, pero que hace 11 años las casas no se ven afectadas porque el sector se rellenó.
“Más bien aquí los niños se ponen contentos, vienen hasta adultos a bañarse al Salado”, expresa Piguave, pues en su zona el estuario no tiene basura.
Dora Solórzano, de la 15 y la Ñ, manifiesta que allí la marea alta tampoco inunda las viviendas, pero sí las calles. La parte trasera de la suya está asentada en el estero y entre las tablas del piso, cubierto con alfombras en gran parte, se ve el agua. (I)
Detalles
Aguaje
Efectos
El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) pronostica que los efectos del fuerte oleaje se empezarán a sentir hoy desde temprano, con altura media de 2 m, valor que se incrementará a los 3 m hasta mañana.
En el golfo de Guayaquil
En el golfo las olas estarán con altura media de 0,5 m, y en la región Insular, en las costas abiertas hacia el sur y suroeste de esa zona, la altura media sería de 2,5 m. El oleaje se produce por vientos sobre el Pacífico sur que generan olas que se desplazan a Sudamérica.
Yo vine aquí cuando esto era estero (predio donde se asienta su casa). Cuando yo llegué no había estas casas... de tanto hacer las gestiones y de recoger tierra de desalojo se ha ido rellenando ”.
Gladys Villar,
La 21 y Maracaibo
Fuente: El Universo

domingo, 19 de abril de 2015

El sur y el suroeste del estero Salado son las zonas más contaminadas con basura

SECTORES CERCANOS AL PUENTE DE LA A PRESENTAN MAYOR POLUCIÓN


Entre 2013 y 2014 fueron recolectadas 13.597 toneladas de desperdicios en los ramales internos del brazo de mar. La mala manera de eliminar dichos elementos sigue afectando el área protegida.


Fundas plásticas, platos desechables y agua oscura. Las riberas del estero Mogollón presenta ese aspecto. En las cooperativas Independencia y Mélida de Toral niños y adultos viven en dicho ambiente.
Los desechos sólidos se acumulan mayormente detrás de las viviendas de caña que están al borde del brazo de mar.
De acuerdo con las estadísticas de Visolit (empresa contratada por el Municipio de Guayaquil para que haga la limpieza) y del Ministerio del Ambiente (MAE), en los ramales del sur y del suroeste del puerto principal hallaron más cantidad de basura.
Solo entre los años 2013 y 2014 ambas entidades recolectaron 13.597 toneladas de desperdicios en el espejo de agua y en sus orillas.
En la 13 y Sedalana, por donde también cruza el estuario, las fundas se incrustan en el lodo como caracoles en la arena.
Los vecinos coinciden en que todas las mañana se hace la limpieza, pero al siguiente día amanece como si nadie hubiera hecho algo.
En Mélida de Toral, en la Isla Trinitaria, hay desperdicios acumulados en sus orillas y
 hasta en su vegetación.
 Foto: José Morán / El Telégrafo



Lidubina Cacao, vecina de la zona, recuerda que el agua, antaño, era transparente. Pero producto de la contaminación ahora huele mal. “En las tardes, cuando baja la marea y hace sol, apesta mucho”, se lamenta.
Ella, que también reside cerca del estero Puerto Liza, culpa del problema a los habitantes de las casas vecinas, asentadas en las riberas.
Otros moradores, en cambio, señalan que personas en carros o en triciclos lanzan los desperdicios desde los puentes de la A o desde el de la G. Luego, la corriente los arrastra hasta las orillas.
Las estadísticas de ambas entidades muestran que en los últimos dos años hubo más toneladas de restos arrojados.
Paola Gutiérrez, vocera de la Empresa Puerto Limpio, explica que el problema no es la falta de recolección de la entidad.
La funcionaria precisa que la concesionaria cumple con sus horarios para realizar el trabajo. “Hay gente que saca la basura a la hora que es”.
No obstante, cuenta que hay barrios donde es difícil hacer el trabajo. Especialmente, en Nigeria (Isla Trinitaria), pues narra que allí sus trabajadores han sido asaltados.
Otro lugar identificado como peligroso es la zona cercana al estero Cangrejito. En esos sitios, indica, pasan cerca de la principal.
Aclara que la empresa solamente realiza la recolección por sitios donde existen calles y facilidades para acceder.
Un equipo de este diario comprobó en un recorrido que cerca del Puente de la A se acumulan más desechos.

Obras estatales

Para reducir ese tipo de contaminación se construirán parques lineales o cinturones de seguridad en las márgenes.
Según el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) se han liberado 10.150 metros lineales y faltan por intervenir 31.062 más.
Actualmente se ha trabajado en 5 tramos de la zona de reserva. “En los tramos 6 (estero Mogollón) y 7 (estero Las Ranas) existen viviendas que están por ser reubicadas”, informó en una entrevista vía correo electrónico, en febrero del presente año.
Precisamente, la reubicación de familias ha sido parte de la gestión estatal.
El Miduvi detalla que al momento se envió a las casas de Socio Vivienda a 3.478 familias. “Nos faltan por reubicar 4.697”, menciona en la entrevista.
Este Ministerio detalla que lo ideal es que las construcciones se encuentren al menos a 10 metros de distancia de las orillas. “En algunos casos se considera un proceso de intervención de acuerdo a la necesidad del lugar”.
Según un censo efectuado en la zona, en el lugar habían 8.175 familias que residían en condiciones de pobreza. “No había estándares mínimos para una vivienda digna por los altos índices de contaminación de estas aguas, debido a que sus habitantes arrojan desechos en estas...”.
Desde el 2013, el Proyecto Guayaquil Ecológico, en su componente parques lineales (manejado por dicha cartera de Estado), hizo una inversión inicial de $ 10 millones (correspondiente a la construcción de obras en los tramos 1, 2 y 3).

Impacto ambiental

El Ministerio del Ambiente explica que al momento no puede calcularse numéricamente a las personas afectadas por la basura.
Pero el MAE estima que aproximadamente a 786.000 residentes del puerto principal se les estaría privando el uso del área protegida como sitio de esparcimiento.
El mal olor del sedimento, explica el MAE, es una muestra de la contaminación. “La materia orgánica en ausencia de oxígeno se degrada anaeróbicamente, produciendo gases indeseables, como gas sulfhídrico, lo que causa olores nauseabundos que podrían tener efectos adversos en la salud de la población”. (I)

lunes, 30 de marzo de 2015

La gente de la Trinitaria debe ser nombrada Guardianes del Estero

Todos podemos caer en el uso del sufrimiento de la gente que es desalojada a la fuerza para promover nuestra agenda. Eso es exactamente lo que ha pasado, una vez más, con las cuarenta familias de la cooperativa Mélida Toral -en un pequeño brazo del Estero Salado de la isla Trinitaria, al sur de Guayaquil-, que lo perdieron todo
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lunes, 23 de marzo de 2015

Con jornada ecológica se motiva cuidado del estero

Una de las voluntarias, durante la jornada ‘Actívate por el estero’, que se realizó ayer en el
parque lineal de Kennedy Norte. Cortesía
‘Actívate por el estero’ fue la actividad que se desarrolló ayer, en el parque lineal de la ciudadela Kennedy Norte, en la avenida José Castillo, para crear conciencia en la comunidad sobre la importancia en el cuidado y la preservación de este brazo de mar.

El grupo de voluntarios Amigos del Estero Salado fueron los encargados de esta jornada por el Día Mundial del Agua. En el evento se explicó cómo el estero se ha visto afectado por la contaminación y los desperdicios que se tiran al agua.

Entre los voluntarios estaban también los becarios de la Escuela de Emprendimiento y Liderazgo Ciudadano, que compartieron con el público dinámicas, juegos, danzas y presentaciones musicales con temas relacionados con el estero.

Una de sus becarias, Michelle Solano, hizo una interpretación teatral disfrazada de desperdicios. Cubierta con hojas secas, ramas, fundas de basura, entre otros desechos, ella expuso a los asistentes, en su mayoría familias, su preocupación por la contaminación, que, asegura, puede afectar a todos los ciudadanos de Guayaquil.


La Escuela de Emprendimiento y Liderazgo Ciudadano, que funciona desde el año pasado, busca promover proyectos a nivel social, educativo, ecológico, deportivo y de emprendimiento. La idea, según sus impulsadores, es involucrar a la ciudadanía en temas que pueden afectarlos o beneficiarlos, convirtiéndolos en agentes de acción. (I)
Fuente: El Universo