miércoles, 16 de julio de 2014

Se estan hundiendo !!

Las familias que habitan en las casas que están al pie del Estero Salado, entre los puentes de la 17 y Patria (Gómez Rendón), esperan que el Municipio de Guayaquil las reubique en una zona segura.Dos días seguidos las viviendas han amanecido llenas de agua por un “aguaje extremo” que, según previsiones del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar), concluirá hoy.

Las anegaciones afectan aproximadamente a 400 familias del tramo citado. Algunos ya están preocupados por la posible llegada del fenómeno El Niño, cuya intensidad aún no ha sido determinada.

Los moradores consultados afirman que las obras municipales, en algunos tramos, no han mejorado la situación. Las casas están legalizadas hace cerca de una década y la mayoría es de construcción mixta.

Algunas de las viviendas fueron reconstruidas por el Cabildo. Hace 8 años circuló la noticia de que la zona sería desocupada e iniciaría un plan de reubicación para los ribereños.

De acuerdo con los vecinos, el Malecón del  Salado iba a prolongarse por el borde del afluente, es decir,  desde el Puente de la 17 (Milagro) hasta el viaducto Patria (sobre la calle Gómez Rendón). También, cuentan los vecinos, que se contempló el hecho de que la zona era de riesgo porque no hay una franja de seguridad entre las viviendas y el brazo de mar.

María Morales, residente del callejón Colón y la 17, afirma que por el año 2006 llegó personal del Cabildo a su vivienda para notificarle que pronto iniciarían los trámites de reubicación. Pero ella, acota, no recibió información de dónde sería trasladada. “Dijeron que recibiría la notificación en el momento indicado, pero nunca llegó”.

Tampoco pudo hacer mejoras a su propiedad.
Para el ingeniero Ángel Pincay, excolaborador de la consultora Vera (especializada en ingeniería civil), es poco lo que se puede hacer para evitar anegaciones en el sector. Para él, es más factible la reubicación.

El consultor explica que resultaría imposible elevar el nivel de la zona, porque aquello perjudicaría a sitios más alejados de la orilla. “Además de que la inversión sería exorbitante”.Criterio similar tiene el ingeniero Carlos Vera, quien ha trabajado en cuencas hidrográficas dentro y fuera de la provincia del Guayas.

El profesional indica que los errores en la construcción son desde que se levantaron las primeras casas del lugar. “Para vivir al pie de un estero se debieron tomar más precauciones”.
De su lado, la coordinación zonal 5 de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) informó que ya se ha iniciado una inspección técnica en el lugar. Una vez que concluya el informe respectivo se determinarán las acciones
pertinentes.

El Municipio de Guayaquil, por su parte, hasta el momento no ha emitido un pronunciamiento sobre la situación actual o la posible reubicación de las familias que están asentadas al pie del estero.

DATOS

La Ley 37 (promulgada en 1997) es de carácter expropiatoria y permitió la legalización de terrenos en el Estero Salado y en otras zonas de la urbe.

En 2002, el Municipio inició la construcción del Malecón del Salado (entre el Puente 5 de Junio y la calle 17). La obra incluyó la refacción de las casas ubicadas en la orilla del estuario.

En 2013, el alcalde Jaime Nebot anunció que se construirá un malecón que se extenderá desde el puente Portete hasta la calle El Oro. Entonces descartó la reubicación de las familias en las riberas. 

El Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) estima que aproximadamente 8.500 familias que viven cerca de distintos ramales del Estero Salado serán re-ubicadas hasta 2017.Se proyecta la edificación de un parque lineal en las zonas rescatadas.Fotos: William Orellana/El Telégrafo




Fuente


martes, 15 de julio de 2014

El aguaje inundó riberas del Salado y se pide reubicación

Varias casas de esta zona presentan grietas en su estructura

La jornada fue atípica para moradores y comerciantes de la zona ribereña del estero Salado desde el puente de la calle 17 hacia el oeste.

Ramón Abreu contó que se levantó a las 08:00 y que al caminar hacia la sala de su casa, ubicada en el callejón Sucre, se dio cuenta de que el estero Salado había invadido esta área de su hogar. De inmediato empezó a sacar el agua que había rebosado del brazo de mar.

Ayer, esta zona de Guayaquil se vio afectada por los efectos de un periodo de “aguaje máximo” que, según informó el Instituto Oceanográfico de la Armada del Ecuador, se registra desde el domingo pasado hasta mañana.

El agua incluso llegó hasta la calle Colón, donde funciona un puesto de venta de jugos y tostadas. Camilo Orrala, dueño del negocio, contó preocupado que el agua mojó la parte baja de un congelador y una refrigeradora de su local.

Ubaldina Chévez, de 76 años, también pidió ser reubicada
porque considera que las bases de su casa están deterioradas.
 Francisco Verni
En las calles 29 y Medardo Ángel Silva, Blanca Burgos, de 79 años, narró que en la madrugada del lunes su casa “se movía como hamaca” y, que a las 08:30, el agua sobrepasó el piso entablado, por encima de los tobillos.

Mientras recorría uno de los dormitorios de su casa comentó que estaría de acuerdo con ser reubicada de esta zona: “Ya se me ha ido al estero tres veces la casa, me he quebrado las piernas y las manos. De noche se mueve bastante la casa”.

A pocos metros de ahí está ubicada la vivienda de Cifredo Ortiz, quien dejó de lado su negocio de venta de camarones por la impresión que le generó la subida del nivel del agua.

Él también pidió ser reubicado a otro sitio. Dijo que las bases de su casa –apuntaladas con troncos de mangle– están a punto de ceder y que no soportarán la llegada de un eventual fenómeno El Niño.
Desde el 2010 el Gobierno impulsa el proyecto Guayaquil Ecológico, con el que busca mitigar los efectos de la contaminación en el estero Salado y reubicar a aproximadamente cinco mil familias que habitan en sus riberas. Una parte ya ha sido llevada a los planes habitacionales gubernamentales.
Sin embargo, ciudadanos que habitan justamente entre los puentes de las calles 17 y Portete se rehusaron al traslado, argumentando que esta es una zona consolidada.

Al contrario, el Municipio integró este lugar al plan de regeneración urbana. Pintó las fachadas de las viviendas y construyó extensiones del Malecón del Salado (parques y zonas de contemplación).

Más datos
Pronóstico INOCAR


El Instituto Oceanográfico de la Armada del Ecuador informó que el periodo de aguaje máximo continuará hasta mañana. La entidad recomendó considerar estas condiciones para la realización de las actividades en el mar.
FUENTE

jueves, 10 de julio de 2014

El estero Salado cambia de imagen con inversión del Gobierno

El Presidente Rafael Correa visitó, este mañana, los trabajos en la zona del Palanqueo, ramal del estero Salado, y parte del gran proyecto Guayaquil Ecológico.
 
Esta obra la ejecuta el Gobierno para recuperar las zonas verdes para el Puerto Principal.

Javier Romero, director del Guayaquil Ecológico, explicó que este proyecto incluye la restauración de ramales del estero Salado, la eliminación de fuentes de contaminación, la recolección de desechos en el espejo de agua y una campaña de educación ambiental. 

En el Palanqueo, ubicado en el suburbio,  al sur de la ciudad, las obras están a cargo del Ministerio del Ambiente. En esta zona se puede apreciar que existe la limpieza de las aguas y evitar que la basura y otros materiales lleguen al estero. 

El Presidente Correa enfatizó que se destruyó el estero Salado, el  que antes era un balneario natural de los guayaquileños. La intención, recalcó el Mandatario, es dotar de espacios verdes y públicos a la ciudad más grande del país. 

Este trabajo será integral, porque no solo incluye la recuperación ambiental del estero Salado, porque en sus riberas se levantarán parques y zonas de distracción para todos los ciudadanos. Estas obras costarán 12 millones de dólares. 

El Presidente Correa pidió a los guayaquileños su colaboración para seguir con este importante trabajo. Por ejemplo, unas 5.000 familias que están ubicadas en las riberas del estero serán reubicadas en los planes de vivienda del Gobierno. Sin embargo, recalcó que esta medida solo será para las personas que viven en las orillas y no en las zonas urbanizadas, como en Palanqueo. Las familias que residen en zonas urbanizadas -dijo el Mandatario- serán las más beneficiadas de este proyecto porque no solo tendrán cerca un estero rehabilitado, sino parques, ciclovias, alcantarrillado y otros trabajos que mejorarán sus condiciones de vida.

Otra factor importante para la recuperación del Salado será el control de las fuentes de contaminación. En esta labor, el Gobierno suspendió a seis empresas que arrojaban sus desechos al brazo de mar. El jefe de Estado sostuvo que no se permitirá que se siga contaminando y que serán sancionados. FUENTE: El Ciudadano

martes, 8 de julio de 2014

Una empresa fue sancionada por contaminar el Estero Salado

El Ministerio del Ambiente sancionó al Centro Comercial Laguna Plaza, ubicado en el km 12,5 de la vía a la costa, por incumplir las normas de protección ambiental.

Según un comunicado de la cartera de Estado, el local fue suspendido temporalmente en las áreas comunes (patio de comida, baños) y la planta de tratamiento por malas prácticas ambientales y descargar sus afluentes líquidos al canal natural que conduce las aguas lluvias al estero Salado, las que emanan olores putrefactos a urbanizaciones aledañas.

El informe técnico de la Dirección Provincial del Ambiente del Guayas señala “la existencia de tuberías provenientes de la parte exterior de la urbanización Laguna Plaza, se encuentran descargando afluentes líquidos a un canal natural de aguas lluvias, el cual recorre 300 metros desembocando al estero Salado. Asimismo, se inspeccionó la parte externa del muro de cerramiento, donde se verificó que la tubería que produce la descarga proviene de la planta de tratamiento del Centro Comercial Laguna Plaza”.

En los análisis realizados a las descargas de aguas residuales se verificó que los valores de nitrato, nitrógeno, detergentes y coliformes fecales exceden a los límites máximos permisibles para descarga de agua dulce. “Durante este mes se continuará inspeccionando el resto de centros comerciales en el trayecto de vía a la costa en la ciudad de Guayaquil”, aseguró Pablo Segale, director provincial del Ambiente de Guayas.
FUENTE

jueves, 3 de julio de 2014

Cuatro movimientos ambientalistas desarrollan su labor en ciudadelas del norte

El cuidado de los cerros, bosques y el estero Salado, así como la voluntad de crear conciencia en la comunidad sobre la importancia del medioambiente son los objetivos que se han planteado cuatro movimientos y organizaciones ecológicas con sede en el norte de Guayaquil.

Profesionales, artistas y estudiantes forman Cerros Vivos, Amigos del Estero, Árboles sin Fronteras y Fundación In Terris del Balandra Cruz del Sur, grupos que con labor de voluntariado y la autogestión defienden los escasos recursos naturales que hay en la urbe.

Árboles sin fronteras

Javier Pariente Bowen se encarga del cuidado del vivero de
especies nativas de Árboles sin Fronteras. Francisco Verni
 En el 2011, tres amigos que retornaron de un voluntariado de dos años en la organización Árboles sin Fronteras, en Argentina, iniciaron un movimiento ecológico en Guayaquil con el mismo nombre de la iniciativa argentina.

Su objetivo es proteger la flora nativa del bosque autóctono que predomina en la Costa y particularmente en Guayaquil. Para ello mantienen un vivero de árboles nativos en el cerro de El Paraíso.

También reforestan y recolectan semillas de árboles nativos y mantienen un programa de “padrinos”, que cuidan la planta hasta que logre cierta altura y pueda ser sembrada. Además dictan charlas de conciencia ecológica o de germinado.

“Nuestra labor es autosustentable en ideas y recursos, pero falta apoyo de la empresa privada para mantener el vivero y diversas actividades”, afirma Javier Pariente, quien junto a Natalia Roca y William Lucas fundó el grupo. Actualmente hay dos asesores para proyectos y entre 15 a 20 voluntarios.

Explica que entre los árboles del vivero están el ceibo, fernán sánchez, bototillo, amarillo, guasmo, acacia, samán y particularmente los pijíos, los que más cuidamos porque están en peligro de extinción.

Cerros Vivos

Miguel Matute, Julio Huayamabe, Mariuxi Ávila
y otros miembros de Cerros Vivos. Francisco Verni
“Somos una organización voluntaria sin fines de lucro que busca contrarrestar el déficit de áreas verdes naturales en Guayaquil y compartir conciencia como dice nuestro logo”, afirma Miguel Matute.

El movimiento Cerros Vivos nació hace algunos años gracias a los actores Mariuxi Ávila y su compañero Julio Huayamabe, quienes se reunían al pie del cerro El Paraíso para hacer eventos ecoculturales. Pero luego, un problema de tierras ocurrido hace unos dos años unió a los activistas que actuaban en forma aislada y de ahí en adelante Cerros Vivos abarcó más aspectos.

“Buscamos defender al bosque protector Cerro Paraíso, que tiene 299 hectáreas de área protegida que no entendemos por qué Guayaquil no los ve. Queremos que el guayaquileño sienta el cerro, participe de actividades como volar cometas, sembrar árboles, obras de teatro al aire libre, mingas de limpieza, senderismo por el cerro, experiencias que van creando vínculos con la naturaleza, pues el guayaquileño está acostumbrado a los centros comerciales, el ruido y las discotecas.

“El grupo incluye fotógrafos, biólogos, artistas, acuacultores, arquitectos, ingenieros, cada uno con sus trabajos y familias, y que cuando regresan a su casa se ponen el chip de Cerros Vivos.

Lastimosamente no podemos activar por el momento el 100% del tiempo”, señala Matute.

Destaca el éxito del uso de redes sociales para convocar a los festivales y actividades. “Tenemos más de 2.400 seguidores en Facebook y eso se replica. Lo que buscamos desde hace un par de años es abrir más el abanico y crear más actividades alrededor de estos festivales”.

Amigos del Estero

Mónica Solano, de Amigos del Estero,
junto a una planta de mangle en las riberas
del Salado, en la Kennedy.  Francisco Verni
Este movimiento nació en septiembre del 2010 con la iniciativa de recuperar el estero Salado, señala Mónica Solano, licenciada en Turismo y ecologista ambientalista, quien se enamoró del brazo de mar desde que llegó de su natal El Triunfo para emprender estudios universitarios.

Tenemos voluntarios que entran y salen, pero siempre fluctúan alrededor de diez personas. Además hay gente activa en redes sociales que comunican, ponen enlaces, comparten fotos, acuden a jornadas ecológicas o colaboran cuando pedimos donaciones”, asegura.

Señala que sus zonas de trabajo son La Playita del Guasmo, sector menos contaminado y donde se trabaja en turismo comunitario y ecológico, y en el denominado Bosque Protector Salado Norte donde se encuentra mucha basura y contaminación y no hay turismo.

Allí, los moradores de Urdesa Norte y Kennedy en su mayoría no saben de la existencia del bosque ni los beneficios del manglar, afirma.

Resalta que en este bosque hay un tramo que el Municipio regeneró, que se encuentra hacia la avenida Francisco de Orellana, pero hay otro que está abandonado, que va hacia la avenida Juan Tanca Marengo, pese a que todo el bosque es considerado área protegida.

“En otros países se han salvado y recuperado ríos y lagunas. No sabemos por qué no se puede hacer en el estero. La comunidad debe comprometerse más”, manifiesta.

In Terris y Balandra

Otra iniciativa ecológica que gana importancia porque involucra a la comunidad guayaquileña son las ferias Bona Terra, de la Fundación In Terris y el colegio Balandra-Cruz del Sur.

In Terris nació en el 2007 por iniciativa del comité de padres de familia del colegio Balandra Cruz del Sur, con el objetivo de promover el desarrollo rural sostenible mediante dos ejes de trabajo: la agroecología y el saneamiento ecológico, expresa Marco Fioravanti.

Queríamos canalizar las labores sociales y ambientales de la comunidad estudiantil en la ecología porque estamos convencidos de que se debe trabajar en las causas y no en los síntomas y que parte del problema actual es que no hay un desarrollo sostenible en el campo, lo que origina migración masiva a la ciudad y problemas sociales como inseguridad y desempleo.

Una de estas iniciativas es la Feria Bona Terra, un sistema comunitario de alimentos creado en el 2011, que integra a doce productores agroecológicos que mediante asesorías técnicas pasaron de usar plaguicidas y fertilizantes sintéticos a productos orgánicos y agroecológicos que producen en sus fincas, indica Luis Gustavo Viteri.

Los productores agrícolas expenden en la feria que se desarrolla en las instalaciones de la sección primaria del Balandra cada quince días, los sábados, evitan la cadena de intermediarios y logran precios aún más económicos que los de productos similares en los supermercados de la ciudad, porque se eliminan intermediarios y los productores venden directamente a sus consumidores.
FUENTE

sábado, 28 de junio de 2014

Implementan vigilancia policial en el Estero Salado para evitar que arrojen basura

En el suburbio porteño, cerca al nuevo Puente de la A,
las aguas del estero toman una coloración verdusca
por la contaminación y la acumulación de basura en las orillas.
Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO
Además de las descargas de casas e industrias, la basura es otro de los grandes contaminantes.

Los miembros de la Policía Nacional, que custodian sectores populares especialmente del oeste y sur de Guayaquil, han incluido el último mes en sus patrullajes una tarea adicional a la de la seguridad ciudadana.

 La preservación del estero Salado forma parte de su nueva misión. Los uniformados son parte del personal de resguardo que se encargará de sancionar a quienes lancen basura a ese brazo de mar.

Junto a los técnicos del Proyecto Guayaquil Ecológico y de la Dirección Provincial del Ambiente del Guayas participan en operativos en los barrios por donde pasa el estero.
Basados en el artículo 607, literal d del Código Penal, el Ministerio del Ambiente puso en marcha un plan para sancionar a quienes contaminen el Salado. Así, quienes sean encontrados lanzando basura a las aguas o las riberas serán sancionados con prisión de 5 a 7 días y con multas de USD 44 a 88.

Contaminación

María P. vive en 4 de Noviembre y Carlos Estarellas. Junto al puente conocido como 4 de Noviembre, el mal olor que emana desde el estero, conocido en ese sector como Puerto Lisa, torna el ambiente muy pesado, especialmente cuando el sol quema con intensidad. “La basura viene en la corriente”.

En esa zona el agua tiene un tono verdoso. Por el angosto cauce, debido a los rellenos para levantar viviendas, el agua queda estancada y también una gran cantidad de basura.

Por ello, una valla metálica, a manera de barrera, fue colocada para que la basura no siga avanzando por el afluente y se expanda a otros sectores.

El profesor Alejandro Zurita, quien transita por allí todos los días, considera que se debe hacer una limpieza del estero a manera de dragado, para que el agua tenga más circulación.

Controlan con recorridos y letreros

Las acciones de control se realizan a través de recorridos en las riberas de los esteros Salado, Del Muerto, Puerto Lisa, Mogollón, Palanqueado y Las Ranas que se ubican en sectores como Suburbio Oeste (Puerto Lisa, La Chala, Cisne I y II, Batallón del Suburbio), Cristo del Consuelo, Isla Trinitaria, Las Malvinas...

En el primer puente de la Perimetral, un letrero indica la prohibición de pescar y nadar y los riesgos que esas actividades generan para la salud. Otilia Quiñónez, moradora, dice que hay gente que suele lanzar fundas de basura desde camionetas hacia el estero. “Aquí tratamos de mantener limpio el Salado, pero son de otros lados que vienen con la basura”. Hasta el momento no se han reportado sancionados en los controles. Pero en sitios como la Isla Trinitaria consideran que el anuncio de multar y detener a quienes lancen basura al estero sí ha frenado esto.

Las acciones para evitar que los distintos afluentes que rodean la ciudad sigan siendo contaminados continúan a todo nivel. El último martes dos empresas en el sector de Mapasingue, en el norte, fueron suspendidas parcialmente.

La Dirección de Ambiente clausuró las redes sanitarias domésticas de las empresas Centuriosa y Pancali SA. Estas redes se conectaban al sistema de aguas lluvias que van directamente al estero Salado.

La medida se levantará una vez que se presente el respectivo plan de acción para evitar las descargas directas en el estero, mediante la conexión de las tuberías de aguas residuales al sistema de alcantarillado.

 Indistintamente, la limpieza diaria de desechos de los diversos esteros continúa a cargo de la empresa Visolit. Apoyados con personal, 16 lanchas y otros equipos retiran del afluente un promedio de 20 toneladas de basura por día. Su campo de acción se expande a los sectores de Mogollón, Palanqueado, Puerto Liza, Urdesa, Miraflores, Kennedy e Isla Trinitaria.
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domingo, 25 de mayo de 2014

Los canoeros trabajan al margen de la ley

Seis canoas con capacidad para 40 pasajeros cada una prestan servicio entre el sector Cisne 2 y Nigeria, en el suroeste de la ciudad. Las embarcaciones no están registradas en ninguna institución ni han pasado un control para constatar en qué condiciones trasladan a las personas. Quienes viajan no llevan chalecos salvavidas y aunque el tramo comprende 500 metros de distancia y 4 minutos de navegación un accidente en medio estero podría generar una tragedia. Los propietarios no se oponen a una regulación. Según los moradores del lugar, el Cabildo les ofreció un puente, pero hasta el momento es solo eso, un ofrecimiento. 




Las canoas que atraviesan el estero Mogollón son empleadas por los habitantes del barrio Nigeria, un sector suburbano en donde habitan más de 7.600 personas. Foto: José Morán.
Redacción Guayaquil



El sol  empieza a salir en la mañana, el canto de un pájaro a la distancia apenas se escucha y el sonido de un bolero de Julio Jaramillo se escapa por las hendijas de una casa de caña. La mañana es tranquila en este sector del suburbio guayaquileño. Son las 07:00 y de un momento a otro el grito de Carolina Mina Caicedo, de 39 años, termina con esa quietud.

“Heyyyy ¡Canoaaaaaaa!”. El fuerte llamado de la mujer, habitante del sector conocido como Nigeria, en el sur de la ciudad, lo escucha uno de los 2 canoeros que están al otro lado del estero.

De inmediato el sujeto se sube en la pequeña embarcación y a punta de remo, va en busca de Mina. Cuatro minutos son suficientes para atracar en un rústico e improvisado muelle.

Suba con cuidado que el aguaje está alto, dice el timonel Danny Rodríguez, de 32 años. Unas 10 personas se suben en una canoa de 8 metros de largo. Ellos al igual que las 7.600 personas que viven en el sector utilizan este medio de transporte para disminuir distancias.

Cruzar el estero Mogollón tiene una gran ventaja evitar un recorrido en vehículo que puede tardar más de 40 minutos, dice María Antonieta Quimí, quien reside en Nigeria hace 17 años.

Asegura que para llegar al otro lado puede tomar un bus que la lleve por  la Perimetral. “La vuelta es muy larga, es preferible cruzar el estero”, manifiesta la mujer.

Para Mina, quien utiliza el servicio diariamente para trasladarse hasta su lugar de trabajo, en la ciudadela la Alborada, el ahorro de tiempo es de casi una hora.

Justifica que usa la canoa porque es rápida y económica. Los adultos pagan $ 0,20 centavos, niños, personas de la tercera edad y minusválidos $ 0,5 centavos, pero si un usuario no tiene para pagar, viaja gratis sin problema.


La solidaridad entre los vecinos es sorprendente, reconoce el hermano Ramiro, un creyente evangélico que viaja constantemente en las canoas. “Aquí entre los vecinos nos ayudamos y si alguien que no tiene para pagar el pasaje cualquiera lo hace o simplemente el canoero no le cobra”.

En las mañanas estas embarcaciones viajan con cerca de 40 personas, los  niños que cruzan el sector Cisne 2 van a estudiar.  Las amas de casa acuden a comprar al mercado San Vicente de Paúl y otros pasajeros salen a trabajar.

Rodríguez  asegura que aunque parece peligroso no han habido problemas graves en el traslado de las personas. “Yo trabajo 12 años  aquí y jamás ha ocurrido un  accidente”, pero Henry Farías, de 35 años, quien también es timonel lo desmiente. “Hace 4 años una de las canoas la más grande de todas, con casi 50 pasajeros, chocó contra un yate a motor. Hubo heridos, pero no fue nada grave. Por lo menos nadie se enteró”.

Viajar tiene ciertos riesgos, reconoce Farías. El mayor peligro es cuando pasan botes medianos a velocidad. Si eso ocurre él hace señas para que disminuyan la velocidad, de lo contrario las olas pueden virar la canoa. Sin embargo, los temores quedan de lado, dice Antonio Quiñónez, un obrero de 34 años, quien a diario utiliza el servicio. “Uno no está libre de un accidente, vaya en canoa o en carro”. Cuenta que el principal atractivo beneficio de usar el servicio es la rapidez. “Yo puedo salir en carro, pero prefiero la canoa porque me deja en las estaciones de las líneas 90 y 32”.

Quiñónez, quien habita en la cooperativa Vencer o Morir, cuenta que de su sector nadie sale por el lado de la Perimetral, porque por el estero es más seguro y rápido.

Negocios y guardias

Mientras las pequeñas embarcaciones cruzan de un lado a otro, Henry Farías comenta que el negocio de las canoas le pertenece a 3 personas y nada más. Ellas se dividen en 3 turnos. El lunes el turno 1, el martes el 2 y el miércoles el 3, el jueves otra vez regresa el turno 1. “Aquí se respetan mucho los turnos el primero es de Bonifacio Yagual, de 88 años, quien empezó con esta actividad más de 30 años. “Él tenía una canoa y transportaba a sus hijos a Cisne 2. Los vecinos vieron que era más cerca y le pedían que los llevara. Un día empezó a cobrar y el negocio creció. Yagual ya se retiró del oficio de canoero, pero tiene 2 embarcaciones de 40 pasajeros. Cada una al día le deja $ 20 de ganancia, 12 son para pagar al obrero (que rema) y los 8 para él. En  un día se transporta un promedio de 1.300 personas. El mismo mecanismo de pago emplea Efrén Nazareno, dueño del turno 2, y don Eliut del 3, ambos de más de 75 años. Ellos no trabajan, pero dan empleo a 6 personas. Aunque todos los remeros no coinciden en un solo día, Rodríguez y Farías aseguran que llevar exceso de pasajeros genera problemas.

“El trabajo se torna pesado cuando las canoas van llenas. Aquí los turnos empiezan a las 05:00 y terminan a las 23:00”. Con un silbido o un grito los canoeros buscan a sus pasajeros que están en la otra orilla.

Pero no todo es ganancia, los propietarios de las canoas deben invertir cada 3 meses $ 100 en el mantenimiento. El trabajo tarda 2 días y consiste en restaurar la madera y pintar la canoa.

En otro punto de la ciudad, en las calles 25 y la 0, otras embarcaciones también se dedican a la misma actividad. Luis Orejuela, propietario de una canoa, asegura que las personas que pasan desde la calle 29  ganan tiempo. Él y 2 compañeros, que se dedican a esta actividad, saben que requieren de un permiso para transportar a personas y aunque no saben cómo obtenerlo dicen que están presto a cualquier tipo de regulación. Además, consideran que aunque el trayecto es corto (cerca de 400 metros) existen riesgos.

Maribel Endara Jiménez, de 32 años,  habita en la 25 y la M, ella utiliza el servicio para llevar a sus hijos a la escuela. Cuenta que muchas veces ha sentido temor cuando pasa  un bote a motor cerca. “El movimiento es fuerte y aunque es difícil que se hunda si eso ocurriera algunas personas tendrían problemas porque nadie lleva chaleco salvavidas”.

Regulaciones y registros

Según el Decreto Ejecutivo 1087 se creó en 2012 el Ministerio de Transporte Marítimo y Fluvial. En el documento se indican las competencias de esta institución. Entre las que constan emitir los títulos habilitantes para el transporte acuático y los permisos para poder navegar. No se excluye a las embarcaciones pequeñas como las canoas que operan en el estero Salado. Por tanto, estas canoas con capacidad de 30 y 50 pasajeros también se deben registrar.

Según el departamento de Comunicación de la Subsecretaría de Puertos y Transporte Marítimo y Fluvial, dentro del plan de campaña de matriculación, que se realizará entre el 26 y 27 de mayo, se tiene previsto acudir a estos lugares para regularizar las matrículas y los permisos, luego de una inspección técnica que realizará  personal de la dependencia estatal. Una vez otorgados los permisos respectivos es competencia de la Capitanía del Puerto efectuar los operativos correspondientes para controlar el tránsito fluvial por el estero Salado. Ellos se deben encargar de patrullar y verificar que las embarcaciones tengan la documentación respectiva. Además en caso de observar alguna lancha o canoa con exceso de pasajeros están en la obligación de hacer que la embarcación regrese a la orilla.
Además se debe citar al armador (dueño) para que adopte las medidas de seguridad pertinentes, entre estas dotar a sus pasajeros de chalecos salvavidas.

El capitán Cristian Mejía, jefe de seguridad marítima y segundo comandante de la Capitanía del Puerto de Guayaquil, asegura que las embarcaciones deben tener un tipo de matrícula. “La básica es para el pescador artesanal, existe categoría para quienes se dedican a transportar carga como cemento o hierro. Cada embarcación debe tener una persona calificada. Un barco pesquero debe contar con un patrón costanero que es el capitán del barco, si no está capacitado no debería comandar una embarcación”.

Además, hace referencias que para capacitarlos se dictan cursos  que avalen sus conocimientos en temas marítimos. El registro de las canoas es necesario para llevar un control del número de embarcaciones que existen, a qué  actividad se dedica cada una de estas y también es muy útil para controlar la delincuencia.

Por otro lado, Eliécer Cruz, subsecretario de Gestión Marítima y Costera del Ministerio del Ambiente, asegura que  se debería recuperar el estero Salado y hacerlo navegable.

Para el funcionario sería muy oportuno que esta zona extensa de la ciudad se la aproveche para la transportación y movilidad de los guayaquileños.

Agrega que la institución a la que representa le compete regular que las embarcaciones de pequeño o gran calado no generen problemas ambientales en el estero. “Esa es nuestra misión y la estamos cumpliendo. Tenemos un monitoreo constante del estero Salado”.

Fuente: El Telégrafo. Decano de la Prensa Nacional

miércoles, 21 de mayo de 2014

El estero Salado enfrenta a Municipio y Ministerio de Ambiente

Visolit trabaja en el estero desde el 2003,
tiene 10 embarcaciones y 95 empleados.
 Jorge Peñafiel
El anuncio que hizo hace cinco días la ministra del Ambiente, Lorena Tapia, de imponer multas de hasta $ 88 y prisión a quienes contaminen el estero Salado, vino acompañado de críticas que enfrentan nuevamente al Gobierno y al Municipio de Guayaquil.

“Dada la inacción del Municipio de Guayaquil, nos hemos visto en la necesidad de hacer la declaratoria de área protegida y tomar las acciones mencionadas”, aseveró Tapia en referencia al anuncio de las multas, a la vez que advirtió sanciones administrativas para el Cabildo.

El Municipio respondió puntualizando que, en cuanto a la limpieza del ramal marino, solo está a cargo de diez tramos que van desde el puente de la calle Aguirre hasta el ramal que pasa por la av. Juan Tanca Marengo y que el tramo que va desde la ciudadela La Fragata hacia el Puerto Marítimo le corresponde al Gobierno central.





En uno de los ramales del estero
que llega hasta la Alborada y
Urdenor se aprecian tuberías
de desfogue de aguas. Jorge Peñafiel

Asimismo, Visolit, contratada en el 2003 por el Municipio para recoger los desechos en el estero, informa, en un anuncio que se publica hoy, que todos los días recolecta 20 toneladas. “El doble de lo estimado en los estudios técnicos efectuados antes de que se haga efectiva la decisión de los desalojos”.

En el documento firmado por Ricardo Seminario, gerente de Visolit, se menciona que el proceso de desalojo de viviendas, emprendido por el Gobierno, como parte de las medidas para rescatar el estero, generó un incremento de desechos, pues las áreas que eran ocupadas por viviendas “se han convertido en avenidas que permiten que gente inescrupulosa arroje desechos al estero”.



Los moradores de las riberas coinciden con esta aseveración, como María Morán, por ejemplo, que vive en la 19 y El Oro. Ella comenta que la basura se acumula en los sectores vacíos, donde antes había casas. “Sí vienen a limpiar, pero se vuelve a ensuciar, parece que cuando dormimos, en la noche, viene gente a tirar basura”, asevera.


Isaías Villamar, que vive frente al estero Las Ranas, en el suroeste, cuenta que está al tanto de las multas, pero todavía no ha visto controles. “Del Ministerio (del Ambiente) sí han venido, pero no he visto policías controlando”, menciona.


Proceso de limpieza que realiza Visolit (foto: Jorge Peñafiel)
A lo largo de las riberas del Salado, en la mañana y tarde, se observan embarcaciones con tres o cuatro tripulantes que recogen los desechos sólidos que flotan en las aguas del Salado y las fundas llenas de basura que los moradores dejan en las orillas. Todo, al mes, suman unas 600 toneladas.
Desechos en las aguas del estero Salado (foto: Jorge Peñafiel)


Luis Benavides, recolector de Visolit, cuenta que la labor más compleja está en zonas como Mogollón y el puente Cuatro de Noviembre. Pues son las áreas con más concentración de desechos
sólidos.
Trabajamos mañana y tarde, estamos recogiendo casi 600 toneladas en un mes. Hace unos tres años se recolectaban 10 toneladas diarias”.
Joffre Santana, supervisor Visolit
Sí hacen limpieza por aquí, hay menos basura en comparación con lo que había antes, hasta los olores. La basura vuelve a salir con la marea”.
María Morán, moradora

Oxígeno para salvar estero

Una de las medidas que tomó el Ministerio del Ambiente para rescatar el estero fue implementar seis plantas de aireación a lo largo del estuario.

Marcos Fioravanti, ingeniero en manejo de recursos naturales, menciona que esta medida es una de las más importantes, pues ayuda a digerir la materia orgánica y las sustancias químicas que llegaron por años al estero, producto de las descargas de aguas residuales.

“En la década del 90, el estero recibía más de 70 mil metros cúbicos diarios de aguas residuales”, indica Fioravanti.

Sin embargo, dice, para que la labor sea efectiva debió ir de la mano con otras medidas, como manejo de desechos sólidos. “El principal daño son las descargas de aguas residuales, pero el problema con los desechos sólidos es que también contaminan visualmente”, explica.

Sin embargo, en las estaciones de aireación de Urdesa, Kennedy y Las Ranas, ayer ya no se observaron los equipos.
Fuente: El Universo

martes, 20 de mayo de 2014

MAE realizó la I Reunión Técnica sobre Remediación Integral del Estero Salado en Guayaquil

Como parte de las acciones que lleva a cabo el Ministerio del Ambiente (MAE), para la remediación integral del Estero Salado, se realizó  una reunión  técnica  con la finalidad de evaluar la propuesta de remoción de sedimentos presentada por el empresa BIOX Cía. Ltda., para intervenir en el tramos del estero denominado Estero Palanqueado.

Esta empresa propone tres procesos de extracción y descontaminación de sedimentos en este ecosistema estuarino: el primero, consiste en la desorción de los contaminantes en agua y sedimentos; segundo, la separación de partículas gruesas con finas; y tercero la remediación del sitio con el aislamiento  de los contaminantes y la reutilización del lodo descontaminado para una disposición adecuada.

El evento contó con la presencia del Subsecretario, Blgo. Eliecer Cruz; el Director Provincial Ambiente del Guayas, Ing. Pablo Segale; el Gerente del Proyecto Guayaquil Ecológico, Blgo. José Francisco Medina y funcionarios de varias instituciones públicas como Secretaría Técnica del Mar (SETEMAR),   Instituto Oceanográfico de la Armada (INOCAR) y del Municipio de Guayaquil. También de Organizaciones No Gubernamentales, tales como Concepto Azul, Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID ECUADOR), el Instituto Nazca de Investigaciones Marinas, entre otros.

Durante la reunión, se debatió propuestas para la restauración sistémica del Estero Salado, involucrando a la comunidad  para fortalecer los vínculos de conservación de este estuario y su biodiversidad.

Se realizarán controles permanentes para controlar y vigilar a quienes atenten contra el equilibrio del ecosistema, por medio de descargas industriales de  desechos sólidos y líquidos, con el objetivo de evitar un aumento en la contaminación y  atenuar los niveles de polución.

Dentro de este proceso para sanear el estero se propone un proyecto piloto de dragado y remediación ambiental. En la primera fase se prevé intervenir en el estero Palanqueado y replicar en el resto de ramales. Durante el dragado se controlará la suspensión de contaminantes, además de mitigar los olores a través de la oxigenación de los sedimentos.

“La idea es iniciar la extracción del estrangulamiento del Estero Palanqueado, debido a que el MIDUVI ha reubicado a los habitantes del lugar, con el objetivo de volver a tener el flujo natural del agua quitando tres metros de material de relleno, e iniciar el proceso de restauración”, mencionó el Blgo. Eliecer Cruz, Subsecretario de Gestión Marina y Costera del MAE.

Fuente: MAE

domingo, 18 de mayo de 2014

Vecinos del Estero Salado están pendientes ante sanción

En el sector de 4 de Noviembre y callejón Azuay abundan desechos plásticos. Jorge Peñafiel
En el sector de Rosendo Avilés y Callejón 24, a orillas del estero Salado, en el suroeste, los vecinos dicen estar de acuerdo con que se castigue a quienes contaminan el brazo de mar, considerado pulmón de la ciudad.

El viernes pasado, el Ministerio del Ambiente y la Gobernación anunciaron que sancionarán con prisión de cinco a siete días y multas de $ 44 a $ 88 a quienes arrojen basura al estero, basándose en el artículo 607 del Código Penal. Advirtieron con sanciones administrativas al Municipio “dada la mala gestión de desechos sólidos”, según la ministra Lorena Tapia.

En respuesta a aquello, mediante un comunicado el Municipio señala que no es responsable de la limpieza de todo el estero, puesto que hay un tramo que fue asumido por el Gobierno nacional y que va desde la ciudadela La Fragata hacia el puerto marítimo.

El documento refiere que entre agosto del 2012 cuando Visolit (contratada por el Cabildo) empezó operaciones y abril de este año se han recolectado 9.667,28 toneladas métricas de desechos sólidos no peligrosos. Con ello se cubrió 5’400.000 metros cuadrados que equivalen a 540 hectáreas.

Víctor Carpio, morador de Rosendo Avilés y callejón 24, afirma que muchos de ellos están pendientes y vigilan que gente de otras zonas no bote basura al estuario.

Lo mismo ocurre en la 42 y la R, donde los moradores fueron notificados de que tienen que salir del lugar para dar paso al proyecto Guayaquil Ecológico, con el que el Gobierno espera recuperar el estero hasta el 2017. Pero habitantes como Josefina Peñafiel se niegan a salir porque no quieren trasladarse a las casas del plan Socio Vivienda, en el noroeste.

En esta zona el estero se observa limpio. Ese panorama contrasta con el sector de 4 de Noviembre y callejón Azuay, donde abundan las fundas, cañas y palos en el estuario.
Fuente: El Universo