miércoles, 26 de diciembre de 2012

El estero Salado se recupera de la agresiva contaminación gracias al proyecto Guayaquil Ecológico

El rescate de los ramales del estero Salado en sus puntos más críticos de contaminación, en el suroeste de esta ciudad, comienza a dar los resultados esperados, según los reportes del Ministerio de Ambiente (MAE).

El componente Restauración Ecológica del Estero Salado en el marco del proyecto Guayaquil Ecológico implementa estrategias de intervención zonal en cinco áreas del estero que son: del Muerto, Las Ranas, Mogollón, Palanqueado y Puerto Lisa.

Según explicaron técnicos del MAE, los trabajos se han intensificado en las dos primeras áreas con la restauración de las riberas usando maquinaria para el desalojo de escombros que dejaron las casas de las familias reubicadas por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda al Plan Socio Vivienda; además, con la remoción de desechos y la reforestación del manglar.

En Las Ranas se inició la instalación de una estación de superoxigenación, a la altura de las calles Nicolás Segovia y la G. Esto va acompañado de una campaña de concientización y educación ambiental. También se colocó una malla que bloquea el ingreso de desechos sólidos. La zona de intervención es de 1.500 metros de ribera.

Mientras que en la ribera del estero del Muerto, a la altura de la cooperativa Independencia 2, se sembraron 5.000 plántulas en un área de 2,3 hectáreas, lo que permitirá la recuperación de la zona afectada por las actividades antrópicas y los asentamientos humanos.

Fuente 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cientos de peces aparecen muertos en estero Salado

Cientos de peces, pequeñas corvinas y bagres, la mayoría de unos 10 centímetros, emergieron muertos la noche del sábado en uno de los extremos del puente Zig Zag en el estero Salado. Ayer en la mañana los peces expuestos sobre la orilla comenzaron a emitir olores putrefactos sin que todavía estén claras las causas de la mortandad. Los pescados llenaban la orilla en las bases del puente peatonal, en el área adyacente a la Universidad de Guayaquil y ocupaban la orilla hasta un kilómetro aguas abajo, a lo largo del malecón Universitario.

Benedicto Álvarez, morador de la vía a la costa que paseaba por el lugar la noche del sábado (21:00), fotografió y envió a EXPRESO tomas de decenas de vertebrados acuáticos, plateados ante las luces del flash. "Debe investigarse la razón de tanta mortandad, son de varias familias".

Hasta el mediodía de ayer, ninguna autoridad ambiental llegaba al sitio, donde se barajaban explicaciones para el hecho. El personal a cargo de la vigilancia del puente suponía que se trataba del "rechazo" de pesca de alguna embarcación o empacadora. A Carlos Serrano, 38 años, ingeniero químico y consultor ambiental que trota a diario por el corredor, le sorprendió la escena.

"Aparentemente se trata de una descarga contaminante, de la avenida Carlos Julio Arosemena, que es una zona de industrias". AGV

FUENTE

martes, 11 de diciembre de 2012

Oxígeno para los pulmones del estero

Zonas del Salado, como el Estero del Muerto y Puerto Lisa, se recuperan lentamente de la contaminación generada en un 70% por las casas. Hay sitios en situación crítica y en los que se recomienda hacer parques.

En diciembre se instalarán dos estaciones más de superoxigenación en el suroeste


A  una temperatura de más de 33 grados, una mujer de 65 años de edad navega a diario por el estero Las Ranas, desde las 07:00 hasta las 15:00. Isidra Vásquez apenas puede protegerse de los rayos solares con un improvisado techo de lata en uno de los extremos de su vieja canoa.

Desde hace tres años, por $ 0,25 traslada a los habitantes de Cristo del Consuelo y las Malvinas (suroeste). Sus clientes en un minuto cruzan ese tramo; ir en carro les tomaría 20. Isidra y sus clientes indican que ven clara el agua y no apesta mucho. “Era negra”, asegura Vásquez, al señalar el líquido gris.

Las Ranas y Puerto Lisa son los tramos del Estero Salado en donde funcionan, desde inicio de noviembre, dos nuevas estaciones de superoxigenación -parte del proyecto Guayaquil Ecológico- que buscan rescatar de la contaminación a dicha desembocadura por medio de la inyección de oxígeno al agua.  

El biólogo Nelson Zambrano, subsecretario de Gestión Marina y Costera, explica que colocaron las bombas en esos puntos debido a que el nivel de oxígeno que existía en esos sitios estaba debajo de lo normal, es decir 0,1 miligramos por litro, cuando lo ideal es 0,4 (estado actual).

La superoxigenación consiste en un conjunto de elementos mecánicos que permite capturar agua contaminada,   mezclarla en un reactor con oxígeno puro, y luego, por otro tubo, arrojarla purificada al afluente.

Los problemas que presentan Las Ranas y Puerto Lisa, dice el biólogo, son que existen asentamientos informales que no cuentan con servicios básicos, alcantarillado y tienen conexiones clandestinas a los sistemas de agua de lluvia. “Uno puede ver que por tuberías, de donde solo deben salir aguas de las lluvias, se expulsan descargas. Eso es ilógico porque no está lloviendo en la ciudad. Por deducción, entendemos que hay conexiones clandestinas  que siguen  contaminando el estero”.

De acuerdo con datos del Ministerio del Ambiente (MAE), el problema de contaminación del Estero Salado, en general, se debe en un 70% a descargas domésticas y en un 30% a las descargas industriales. “Este es un problema crítico, si le sumamos los miles de habitantes que viven en las riberas y que no cuentan con servicios básicos”.

Resultados
La técnica de superoxigenación que el MAE desarrolla en algunos tramos es una de las medidas a  tomar para la recuperación del brazo de mar, pero según la Subsecretaría de Gestión Marina y Costera esta acción sola no soluciona el problema.

Dicha medida, de acuerdo con los trabajos  ejecutados por varias instituciones del Estado Central, debe complementarse con la reubicación de familias que viven en las riberas del estero (gestión a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda) y la sanción a los nuevos invasores.

Para Zambrano, otras acciones que ayudarían son  dotar de alcantarillado a las familias que masivamente están  conectadas al sistema de agua de lluvia y que arrojan las descargas al estero (labor del Municipio) y, además, dotar del servicio de recolección de basura a esos lugares, pues aún se observa a personas que lanzan desperdicios.

No obstante, pese a las acciones de rescate, según observaciones del MAE, hay puntos críticos del estero donde existe estrangulamiento (zonas angostas por el relleno y agua con poco oxígeno), que pueden ser cerrados definitivamente y en los que se recomienda construir parques o malecones.    

También hay áreas con estrangulamiento en las que se pedirá que, sin importar qué tipo de casas existan o si tienen título de propiedad, sean despejadas para aumentar el flujo y reflujo del agua.
En este mes se instalarán dos nuevas estaciones para el proceso de oxigenación: una en Puerto Lisa y otra en el estero Mogollón. Ambas se sumarán al trabajo de las ubicadas en los sectores de Kennedy Norte y Urdenor.

 Fuente: El Telégrafo

jueves, 6 de diciembre de 2012

Moradoras de las orillas del estero Salado pasaron del abandono a ser microempresarias de la moda

 
Un grupo de moradoras dejó atrás la incertidumbre de vivir a orillas del estero Salado con el riesgo de que sus casas se caigan al agua. Ahora, no solo que tienen casas nuevas en un complejo habitacional con todos los servicios sino que se convirtieron en empresarias de la confección de ropa.

Se trata de al menos 200 familias de las orillas del estero, algunas que ya están asentadas en el programa Socio Vivienda, en el noroeste de la ciudad, quienes se han constituido en la empresa de confección y comercialización de ropa San Lorenzo del Pailón.

Estas familias emprendedoras antes se dedicaban a la elaboración de prendas de vestir para grandes empresas, lo que les generaba mucho trabajo y pocos réditos económicos, pero luego de la capacitación que recibieron del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) decidieron “independizarse” y crear su propia empresa.

Raquel González, coordinadora zonal del MIES, explicó que las socias en una primera fase participaron en el programa Hilando el Desarrollo para proveer de uniformes escolares al Ministerio de Educación, pero luego con la capacitación en técnicas de confección, comercialización y aspectos legales decidieron crecer y constituirse en una empresa de la Economía Popular y Solidaria.


Ahora estas familias están por estrenar la marca Mangle, con un símbolo en el que resaltan dos manos juntas que dan la forma de una raíz de un árbol de esa especie, característica del estero Salado.

El acto de presentación de la marca Mangle se realizará este viernes 7 de diciembre mediante un desfile de modelos de figuras de la televisión y con presentaciones artísticas en el Centro Cívico Eloy Alfaro de Guayaquil, a partir de las 20:00.

En este evento, que será de libre acceso, las madres de San Lorenzo del Pailón mostrarán los pantalones, camisas, uniformes, batas, mandiles y otras prendas de vestir que producen.

Victoria Flores, una de las socias de la empresa, indicó que actualmente cuentan con dos talleres grandes y otros pequeños en los que dan forma a la ropa, uno de ellos está ubicado en la 19 y la L, en el populoso sector del Suburbio oeste de Guayaquil.


Allí trabajan diez madres de familia que cuentan con máquinas de coser industriales que les permite cumplir con sus pedidos. Ya han entregando uniformes de enfermería para algunas casas de salud del Ministerio de Salud Pública en Guayaquil, añade Flores.

González explicó que para la comercialización de las prendas de vestir aplicarán la estrategia de ventas por catálogo que los entregarán en las viviendas y negocios y puerta a puerta.

Flores señaló que la ropa es de buena calidad porque cuentan con la experiencia de haber trabajado anteriormente para grandes cadenas de ropa, pero ahora la diferencia es que las ventas las harán directamente, lo que les permitirá poner precios accesibles para el público.

González explicó que el porcentaje de ganancias será distribuido entre las socias por igual, bajo el significado de la economía popular y solidaria. “No habrá dueños y todas recibirán el mismo estímulo económico”, puntualizó.
Fuente: ANDES

jueves, 29 de noviembre de 2012

ESTERO SALADO: Los intentos para salvarlo

El Municipio recoge 390 toneladas de basura al mes.
Actualmente construyen el parque lineal Kennedy.

Desde el 2002, el Municipio y el Ministerio del Ambiente (MAE) trabajan por recuperar el estero Salado. Diez años después se evidencian ciertos cambios, aunque el proceso no es fácil y toma tiempo.

Los cambios son lentos, ejemplo de ello se da en Urdesa norte y Kennedy norte, donde hace un año y siete meses el MAE instaló dos bombas para oxigenar el estero cerca del puente ecológico. Valeria Vaca, quien vive cerca, dice que “antes cuando pasaba por ahí olía bastante feo, ahora ya no mucho”; sin embargo, en ciertas horas el hedor se percibe con intensidad. También hay cambios físicos, pues el Municipio le ha dado fines recreativos a las áreas regeneradas como el parque lineal en la av. Carlos Julio Arosemena, donde se realizan paseos en lancha y canotaje. Actualmente se construye el parque lineal Kennedy (norte).

Los esfuerzos por rescatar el estero empezaron en el 2000, cuando el Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) realizó un estudio durante dos años que determinó que la vida acuática y el oxígeno eran nulos.

Antecedentes 

Visolit realiza la limpieza de las aguas del
manglar todos los días.
En las décadas del cincuenta y sesenta, con el incremento de las zonas urbanomarginales, se agudizó la contaminación del agua del estero, ya que se usaron áreas de manglar con malos rellenos para construir casas endebles. Estos asentamientos depositaban los desechos en el estero, además de que la canalización de aguas servidas y lluvias desembocaba en el estero.

En los años ochenta se determinó que las aguas negras que iban al estero no eran arrastradas al mar, sino que se quedaban condensadas en el manglar. De hecho, el estudio del Inocar encontró concentraciones de mercurio y plomo en los sedimentos del Salado acompañados de bacterias coliformes fecales.

La contaminación es similar en todos los tramos del estero, pero el Inocar y el Instituto Nacional de Pesca determinaron que los sectores más afectados son: Urdesa, Kennedy, Miraflores, puentes 5 de Junio, de la calle 17 y de la A, y la Universidad Estatal.

En estas condiciones, el Inocar propuso tres proyectos para restaurarlo. El primero se basó en catalizar las reacciones químicas a través de enzimas en el lodo; el segundo consistió en combatir las sustancias nocivas con bacterias; y el tercero, en la superoxigenación a través de bombas. Los dos primeros a cargo del Municipio y el tercero, del Ministerio del Ambiente.

Además de estos, el Inocar determinó que era indispensable interceptar las descargas, reordenar las riberas y recolectar desechos flotantes.

Acciones

La contaminación de aguas negras, basura y restos de comida.
El director de la Dirección de Medio Ambiente del Municipio, Camilo Ruiz, explicó las acciones que se realizan. La primera es interceptar las descargas domésticas e industriales con la instalación de ramales, redes matrices y nueve estaciones de bombeo en el Guasmo oeste. “El Municipio dotó de infraestructura de alcantarillado sanitario a 600 mil guayaquileños, lo cual sumado a los nuevos ramales y un colector matriz sirven a 200 mil habitantes de las laderas del cerro de Mapasingue. Esto ayuda a interceptar las descargas de aguas residuales tanto domésticas como industriales. También se ha dotado con alcantarillado a la isla Trinitaria”, señaló Ruiz.

La segunda, la recolección de desechos sólidos flotantes y en riberas, está en manos de la compañía de limpieza Visolit S.A. “A este proyecto se incorporaron –a partir de agosto del presente año– una barcaza automatizada, un campamento que cuenta con un sistema industrial de trituración de basura, taller de mantenimiento, un sistema de bandas automáticas de recolección y almacenamiento temporal, rastreo satelital de embarcaciones y vehículos terrestres y más contenedores de acopio”, agrega.

Los resultados obtenidos en el 2009 mostraron el aumento del 25% en la capacidad de recolección de desechos. Según Ruiz, actualmente se retiran 390 toneladas de basura al mes.

Otro proyecto es el de la regeneración urbana a través de la construcción de parques lineales en zonas de riberas del estero. “A través de esta regeneración se han interceptado las descargas de aguas residuales domésticas”, señala Ruiz, quien añade que la construcción de parques, además de ser obras de carácter recreacional, crea un límite en la ribera que impide que se acceda sin control a los cauces y se sigan expandiendo asentamientos informales.

“Las obras de restauración por parte del Municipio tienen un costo de 12 millones por los siete años que durará la regeneración del estero”, comenta Ruiz.

Guayaquil ecológico

En un año y siete meses, la oxigenación por parte del MAE ha alcanzado el 70% de la meta establecida, que consiste en mantener el oxígeno sobre los 2 mg/l (miligramos por litro), asegura Nelson Zambrano, subsecretario de Gestión Marina y Costera.

En la estación 1, ubicada en la Kennedy, cerca del puente ecológico, el nivel de oxígeno es de 1,49 mg/l (miligramos por litro), y en la estación 2, en Urdesa norte, cerca de la Posada de las Garzas, es de 1,70 mg/l. Antes del inicio del proyecto el nivel de oxígeno era de 0 mg/l. “Aún no se ha llegado a niveles óptimos (5mg/l) debido a que la técnica se aplica en un sistema abierto vulnerable a descargas industriales y domésticas diarias”, dice.

Con la oxigenación disminuyen los hedores. Gabriela Baquerizo, moradora de Circunvalación sur, cuenta; “Algo ha mejorado, pero sigue siendo insoportable, sobre todo cuando baja el nivel del agua y hace mucho sol”. Para César Nacipucha, paseador de perros en Urdesa norte, y Andrea Guerrero, vecina del sector, el mediodía es cuando el hedor es más fuerte. “Ahora el olor se siente mucho menos, pero aún veo basura por ahí”, cuenta Guerrero. Otro objetivo es que el estero sea habitable para especies de flora y fauna.

Las máquinas trabajan hiperoxigenando el agua que llega hasta un reactor las 24 horas toda la semana. En este proceso el nivel de oxígeno disuelto en el agua aumenta hasta 25 y 30 mg/l. Al devolverla al estero, los niveles bajan.

El Municipio trabaja a la par de la oxigenación, reubicando a 5.000 familias que viven en los márgenes del estero. Además se hacen campañas de educación ambiental. En tres años, el MAE aspira a declarar al estero libre de contaminación.

Recomendaciones

“Lo que se está haciendo ayuda, pero es una mano de maquillaje al problema real que es la eliminación de aguas residuales industriales y domésticas”, manifiesta la bióloga Nancy Hilgert. Para ella es importante que se fortalezca la legislación que sanciona a través de multas o la clausura de esas entidades a quienes descarguen efluentes que no cumplen con las normativas. “El agua debe devolverse al estero tan limpia que pueda ser bebible”, expresa.

El ingeniero ambiental Virgilio Benavides considera que ninguna actividad de rescate es permanente si no hay control en las descargas. “Ya se ha hecho de todo, pero si no se corta la cantidad de contaminantes que actúan las 24 horas del día, es difícil parar la degradación permanente del estero, supera cualquier intento”. Añade que hace falta una legislación más agresiva.

Inés Manzano, abogada ambientalista, recomienda tomar acción inmediata en la eliminación de las descargas, la integración de los ciudadanos a todas las acciones y obras que se desarrollen para disminuir los aportes contaminantes, así como monitoreos periódicos para determinar la contaminación del agua y los sedimentos. Las acciones deberán complementarse, añade, con programas de investigación aplicada que tengan como objetivo mejorar la calidad de agua.

4 Máquinas oxigenan los ramales al norte y sur de guayaquil

70 Km lineales recorre el estero en la ciudad. el proyecto de oxigenación cuesta $ 500.000

12 Millones es el costo aproximado que el municipio tiene invertido en sus proyectos para la restauración del estero salado. el costo implica los siete años que durará el proyecto

“Ya no apesta como antes, hace más de un año se percibe diferencia. Antes era una pestilencia al mediodía por el sol y en la noche con el viento”.
Tomás Carvo
Vecino de Urdesa norte.

“Siempre paso por este parque, hace unos dos meses que ya no huele tan mal, está más fresco. Antes casi no daban ganas de salir”.
César Nacipucha
Paseador de perros del sector.

Fuente: El Universo

viernes, 5 de octubre de 2012

El Puente de la A, inaugurado con 3 callejones incompletos

Moradores piden luminaria y seguridad en aberturas junto al nuevo paso 

El callejón de la A, del lado de Cristo del Consuelo,
no está pavimentado y, además, la constructora
ha dejado desechos. Fotos: Miguel Castro | El Telégrafo
El viaducto tiene 148 metros de largo, barandas de hormigón, 4 carriles, dos en cada sentido, y 6 metros de acera. En un borde del estero Salado hay un parque, adoquines y palmeras, pero en otras áreas no se alcanzó a realizar el trabajo de regeneración.

La mañana de ayer fue festiva en los alrededores del Puente de la A o Pío López. Habitantes del Suburbio desde las 07:00 caminaron masivamente por el nuevo viaducto, hubo parlantes en los portales con alto volumen y desfile de estudiantes. El escenario anterior fue el preámbulo de la entrega de la obra, que inició la construcción en junio de 2011.

Según la constructora Manuel Velasco Terán, la obra tiene 148 metros de largo, barandas de hormigón, 4 carriles, dos en cada sentido y 6 metros de acera. Además, una ciclovía, de 3 metros de ancho, para que la utilicen los deportistas y peatones.

En la edificación destacan un arco plateado que cruza diagonal al de la A, entrelazado con arcos circulares en forma horizontal, y postes ornamentales de los que penden letreros con la propaganda “Obra de Nebot”.

A las 09:00 se observaba a trabajadores barriendo y pavimentando aceras y bordillos, una hora antes de que llegara el burgomaestre Jaime Nebot. Asimismo, la empresa encargada de la limpieza del estero Salado aceleraba sus trabajos para dejar el afluente impecable.

Entre los moradores que asistieron para apreciar el Pío López estuvo Alicia Quiñónez, residente del sector hace cuatro décadas. La mujer, quien vestía una camiseta blanca y celeste que evidenciaba su apoyo al alcalde, destacó que  el sector ha mejorado.

No obstante, al igual que los demás residentes del callejón de la A (del lado del Cristo del Consuelo), lamentó que en ese lado de la orilla la obra haya quedado incompleta. “Al frente hay adoquines, rampas y todo está pavimentado, pero acá dejaron montículos de tierra”, cuestionó.

El callejón, que colinda con el viaducto, está desnivelado y a lo largo hay montículos de piedras que sepultan el sistema de drenaje, que no ha sido concluido.

Además, la zona no cuenta con luminaria y hay una abertura bajo el puente, en la que personas desconocidas se esconden y han construidos camas improvisadas. “Queremos que el Municipio coloque una especie de puerta para evitar que los adictos, como lo hacen ahora, se escondan allí para fumar y robar”, solicitó Marco Duque.

Jorge Murillo, quien habita en el callejón 11, también cuestionó el hecho de que los trabajadores no hayan terminado   los detalles antes de entregar el trabajo. Junto a su casa solo colocaron adoquines en una parte, pero el resto está sin terminar. “Solo hicieron apurados una parte”.

El contrato, que fue suscrito el 20 de enero del año pasado, por  4’875.761,37 dólares, incluía también el arreglo de fachadas de viviendas, pero hasta ayer ninguna casa había sido intervenida.

Fuente: El Telégrafo

 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Paseo acuático por la recuperación del Estero Salado


Fuente:CNPlus


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Recuperación de Estero Salado: una tarea ardua

Nelson Zambrano, subsecretario de Gestión Marina y Costera del Ministerio del Ambiente, recordó que el Estero Salado fue importante sitio de distracción, recreación y pesca para los guayaquileños. Sin embargo, sufrió el asentamiento de viviendas informales y la contaminación por parte de las industrias que destruyeron su ecosistema. Por eso la recuperación del cuerpo de agua será un trabajo intenso.

Entre las acciones que ha desempeñado el Ministerio del Ambiente para la remediación está la colocación de dos súper oxigenadores de agua. Estos fueron ubicados en el estero cercano a la ciudadela Kennedy Norte. Allí se ha aplicado una técnica de inyección de oxigeno puro al agua contaminada, con lo cual se permite mejorar las condiciones de vida bioacuática, explicó Zambrano.
El funcionario explicó que hasta diciembre se colocarán cuatro nuevos oxigenadores en los esteros: Puerto Lisa, Mogollón y Las Ranas, sector suroeste de Guayaquil.

Otra obra fundamental dentro de la recuperación del Estero Salado es la reubicación de las casi 5000 familias, asentadas en un promedio de 12 kilómetros de las riberas. En esta tarea están involucrados los ministerios de Ambiente, Desarrollo Urbano y Vivienda y otras entidades.

Según Guillermo Chacón, coordinador de la Zona 5 del Ministerio de Desarrollo Urbano, hasta el momento 600 familias han sido reubicadas en planes habitacionales del Gobierno y se espera que para inicios del 2013 se reubiquen a 2.200.

En los lugares que dejaron los habitantes reubicados, el Ministerio del Ambiente realizado el trabajo de limpieza y recolección de desechos, con la finalidad de darle el tratamiento necesario y descontaminar el terreno. Chacón sostuvo que se analizará las condiciones de las tierras que serán recuperadas. Unas, de acuerdo con sus condiciones, serán reforestadas con manglar, mientras que en otros terrenos se construirán parques lineales o ágoras para eventos públicos.

La Santay, un área de esparcimiento natural Dentro de Guayaquil Ecológico también está previsto la construcción de dos puentes. El primero conectará al Puerto Principal con el cantón Durán; mientras que el segundo irá hasta la isla Santay, la cual es considerada el sexto humedal del Ecuador. Esta isla tiene una extensión de 4.705 hectáreas y la habitan 56 familias.

El proyecto tiene previsto implementar un anillo de ciclovías, que bordeen a la isla y otros que ingresen al interior de la misma y se ha programado construir camineras, explicó Chacón, quien sostuvo que la intención es impulsar un gran área de recreación natural, sin que exista mayor impacto ambiental. Se prevé, según Chacón, que las obras de los puentes y ciclovías estén terminadas a finales del 2013, según la programación del Ministerio de Desarrollo.

Todas estas obras se complementarán con una ayuda a las familias que viven en la isla. El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) impulsará que se creen microempresas y se prevé capacitará a estas familias en esta área. "Es un proyecto integral", recalcó Chacón. LIE-El Ciudadano.
Fuente: Diario Opinión

martes, 18 de septiembre de 2012

Varias familias con casas de hasta tres pisos no quieren salir del estero

El Gobierno busca recuperar el brazo de mar 

Algunos habitantes dicen que el Municipio les notificó que arreglará las aceras y calles de los sitios que van a ser removidos.

En la 13 y la F, en el suburbio de Guayaquil, vive en una casa
de caña Liseth Méndez de Carranza. Ella está dispuesta a salir
del sector. Foto: Miguel Castro | El Telégrafo
Desde 2010 inició la incertidumbre de decenas de familias que viven a las orillas del estero, a la altura de la 13 y la F, en el suburbio de Guayaquil. Estas familias han invertido sus ahorros en la construcción de casas de cemento, muchas de ellas de dos y tres pisos.

Isabel Orozco  ha vivido en el sitio antes mencionado toda su vida, porque el terreno estuvo en posesión de sus padres. En su vivienda que es de dos plantas vive junto a sus dos hijas y sus progenitores. “En las casas que nos van a reubicar no entro porque con mucho esfuerzo he adquirido mis cosas y dónde voy a dejar a mis padres”, preguntó la moradora.

Ella manifestó que en el lugar la mayor parte de las casas son de cemento y que pocas son de madera. “Yo estoy de acuerdo con este trabajo, pero yo ya tengo una casa cómoda en donde vivo. Que les den casa a quienes están sobre el río con peligro de caerse”, aclaró.

Ese es el caso de Naida Rincones, quien recién arregló su vivienda de caña en donde habita junto a sus hijos y esposo. “Tengo 14 años en las mismas condiciones; me da mucha pena salir de este lugar por la costumbre, pero si es por un sitio mejor estoy agradecida”, detalló la mujer, quien ha construido toda su vivienda sobre el ramal de agua.

Mientras Rincones contaba su historia, Lisset Méndez de Carranza narró que cuando la marea sube su casa tiene una piscina incorporada. “Por eso recién traje más tierra para rellenar y decidimos hacer todo el piso de cemento”, manifestó la señora. “Esto está un poco dividido; hay unas cuantas personas que tienen casas de caña que quieren irse, pero hay otros que tenemos todo nuestro esfuerzo invertido en las casas”, dijo Orozco.

Ella comentó que  paga todos los años un valor por los predios al Municipio, así como agua y luz. “Es más, el Municipio nos va a pavimentar el callejón y van a hacer las veredas. Y el jueves tenemos que ir a una reunión con el Alcalde para pedir su ayuda y que nos regularice”.

Ellos manifestaron que fueron funcionarios del Municipio los que se acercaron para comunicarles que les van a pavimentar la calle y harán las aceras y bordillos, pero antes de eso las familias quieren que les provean de alcantarillado. “Nos dijeron que llevemos las fotos y las firmas de todos los de la cuadra; estamos luchando por todos los que tienen casas de cemento, por los de casas de caña no podemos hacer nada”, afirmó Orozco.

Los habitantes de este sitio mencionaron que han escuchado que se despejará 30 metros desde la orilla y por eso toda la cuadra debe salir.

La disposición es recuperar el estero para sembrar manglar, hacer un malecón y mejorar la calidad de vida de todas las personas del sector, porque actualmente las aguas emanan olores desagradables. El Miduvi no ha querido dar detalles de cómo avanza el proceso.
Fuente: El Telégrafo

lunes, 17 de septiembre de 2012

El estero Salado, aún un basural de Guayaquil

El estero Salado, brazo de mar que llega a Guayaquil, continúa siendo el tacho de basura de cientos de empresas y personas que llegan a sus riveras para depositar escombros y otros desechos. Existe un plan para recuperar al estero, aunque no una fecha certera para su finalización.

El mal olor que despide el estero Salado de Guayaquil lleva detrás décadas de contaminación de sus aguas. Situación que no ha cambiado hasta ahora.

200 compañías industriales que descargan sus desechos al estero, según una lista del Ministerio de Ambiente.

Las autoridades municipales y el gobierno han intentado iniciar procesos en contra de los contaminantes, pero sin muchos resultados.

El intento más reciente de salvar al estero del abismo de contaminación y descuido en el que está sumergido, es el proyecto "Guayaquil Ecológico", que incluye su recuperación, la de sus ramales, así como reforestación en otras zonas de la ciudad. El proyecto, del Ministerio de Ambiente cuenta con 73 millones de dólares.

Pero más allá de charlas de concienciación ambiental a los pobladores aledaños y algunas acciones de remediación, el estero Salado continúa en un estado crítico y la industria no ha parado de botar basura en sus riveras.

Los principales contaminadores del estero no son quienes viven en sus bordes. Los más desechos generan agentes extraños al lugar, entre ellos fábricas y personas que botan especialmente, material de construcción.

El estero Salado, elemento emblemático de la ciudad de Guayaquil, continúa cumpliendo el papel de basural y los habitantes de sus riveras, viven aún en medio de la suciedad, sin ser reubicados completamente.

Gabriela Robles

Fuente 

Estero es contaminado por 190 compañías

El Ministerio del Ambiente tiene jurisdicción solo en 14 empresas 

Tanto el Gobierno central como el local trabajan en la recuperación del recurso hídrico que ha sido destruido durante años por las invasiones y la contaminación de las empresas. Según las proyecciones, se espera tener resultados entre 5 y 10 años.

En el sector de la calle 28 y la S, suburbio
de Guayaquil, hay familias que están rodeadas de
basura que se deposita a orillas del estero en medio
de las casas. Ellos no han sido notificados de que serán
reubicados. Foto: Miguel Castro | El Telégrafo.

Desde hace 21 años Zoila Espinoza vive en las orillas del estero Salado a la altura de la 28ava y la calle S, en el suburbio de Guayaquil, y desde hace unas semanas no sabe hasta cuándo tendrá un techo que cobije a su familia.

Es que su morada está sobre el estero Salado y la de su cuñada que estaba junto a la suya se cayó hace un par de semanas. “Cada día rezo para que a mi familia no le pase nada, en ocasiones me parece que durante la noche todo se irá abajo, pero no tengo a donde irme”, detalló.

Ella, al igual que decenas de personas que están en  su situación, espera con esperanza que se cumpla con la reubicación de  familias que viven en riesgo a orilla del estero.

En reiteradas ocasiones el presidente de la República, Rafael Correa, ha reiterado que uno de los objetivos de su gobierno es recobrar el recurso hídrico que antes era bien utilizado por los moradores de la urbe porteña y que se fue perdiendo por un crecimiento desordenado.

“La gente está acostumbrada a sufrir sin servicios básicos elementales como alcantarillado y agua potable por años, ahora lo que les estamos ofreciendo es un espacio con todas las comodidades para que vivan dignamente”, ha dicho  continuamente el Mandatario.

Esta iniciativa es parte del programa Guayaquil Ecológico, que tiene varios componentes, entre ellos la recuperación del estero, que está a cargo del Ministerio del Ambiente porque se lo declaró como zona protegida.

“Tener  una parte del mar dentro de la ciudad es un privilegio que podría ser explotado turísticamente, pero se ha desperdiciado, podríamos tener una playa en la ciudad”, acotó Correa.

Sin embargo, pese a la decisión presidencial, el trabajo avanza lentamente, lo que fue reclamado por el Mandatario.

Si bien es cierto, la contaminación doméstica que producen los asentamientos ilegales a las orillas son un problema estético y de olores por la descomposición de los desperdicios, una de las causas que más contaminación produce son las descargas industriales de las compañías, que se suman a la falta de alcantarillado sanitario.

El Ministerio del Ambiente elaboró una lista en la que constan 190 negocios que emiten descargas al estero, de las cuales solo 14 son competencia de esta entidad y el resto del Municipio de la ciudad.

El Cabildo porteño comunicó que el estado ambiental del estero Salado evoluciona favorablemente, debido principalmente a los proyectos de ampliación de la cobertura del servicio de alcantarillado sanitario que la Municipalidad  impulsa a través de la Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Ecapag) y que ejecuta Interagua.

Representantes del Municipio explicaron que es evidente que se ha reducido la contaminación del recurso hídrico,   porque existen medidas de fondo que buscan solucionar los problemas en la fuente, tal como lo señalan los estudios técnicos existentes. Adicionalmente, manifestaron que  los indicadores de calidad ambiental corroboran que existe un aumento significativo de la concentración de oxígeno.

El último seguimiento realizado dentro del Plan de Prevención y Control de la Contaminación Industrial que hizo el Cabildo  durante el primer semestre de 2012 reveló que fue necesario que la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil, como Autoridad Ambiental de Aplicación responsable en el cantón,  clausure 8 establecimientos e inicie procesos de sanción con multas a 98 establecimientos más.

Las autoridades locales informaron que con la conclusión de la instalación de ramales, redes matrices y 9 estaciones de bombeo en el sector de Guasmo Oeste se dotó de infraestructura de alcantarillado sanitario a 600 mil personas que no la tenían. Sumado a lo anterior, la dotación de nuevos ramales y un colector matriz que sirven a 20.000 habitantes de las laderas del cerro de Mapasingue contribuyen directamente a interceptar descargas de aguas residuales domésticas (en su mayoría) y aguas residuales industriales, que antes se descargaban en el estero Salado y que generaban impacto ambiental por su contenido de nutrientes y materia orgánica principalmente.

Hasta el 2013 todo Guayaquil tendrá alcantarillado sanitario, según ha ofrecido en repetidas ocasiones el Alcalde.
Lo que se suma a las acciones del MAE que ha implementado  mecanismos artificiales para tratar de recuperar la calidad del agua. Esto consiste en la inyección de  oxígeno para mejorar el aspecto y reducir olores, según explicó Mercy Borbor, viceministra de Ambiente.

“En el sector de la Kennedy, en donde se instalaron dos oxigenadores, es visible que se ha recuperado parte de la flora y fauna que por muchos años habían desaparecido. Hemos visto que da resultado y  lo vamos a replicar en varios lugares, como Puerto Lisa, en el estero Mogollón, y en otros ramales; para esto se ha hecho un estudio técnico”, detalló la funcionaria.

En total, la idea es tener seis equipos; por ello se incluirán dos en octubre y dos en diciembre.
En las dos estaciones se invirtieron alrededor de 500 mil dólares y para las que faltan la inversión asciende a 1’700.000 dólares.

Borbor mencionó que se ha trabajado en un  levantamiento de la parte química, que no es un trabajo visible, pero  que es de suma importancia para saber como actuar en el trabajo de recuperación y mantenimiento del brazo de mar.

“La recuperación va a tomar  entre 5 y 10 años, pero ahora ya se ve algo de fauna y eso es importante”, detalló la representante de Ambiente.

Borbor explicó que este recurso natural está protegido y por ello se está haciendo un trabajo con la comunidad para que quienes viven en el sector no arrojen basura, esto va acompañado de la reubicación de las personas que esperamos que vivan en lugares dignos.

La construcción de estas viviendas, ubicadas en el plan habitacional  Socio Vivienda, está a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), que se encarga de ejecutar y de censar a los beneficiarios que son trasladados.

En julio pasado se reubicó a 128  familias de diferentes sectores que estaban a las orillas del estero. Este medio intentó obtener información de cómo avanza el proceso, pero no tuvimos respuesta de las autoridades de esta cartera de Estado.

Hay decenas de familias que no saben qué va a pasar, porque muchas de ellas no han sido censadas y otras que tienen casas de cemento y que no quieren cambiarse a los departamentos que ofrece el Miduvi.

Fuente: El Telégrafo

miércoles, 29 de agosto de 2012

80 empresas sancionadas por incumplir normas ambientales

Sanciones económicas en unos casos y clausura en otros, son las medidas que tomó el Ministerio del Ambiente contra 136 empresas de Guayaquil que contaminan el estero Salado al realizar descargas en este brazo de mar y en sus zonas de influencia, en varios sectores de la ciudad.

El estudio hace parte del proyecto Guayaquil Ecológico, que entre sus componentes tiene la recuperación del estero. Las autoridades realizaron 209 muestreos en 190 compañías, para determinar si cumplen con las normas técnicas ambientales.

El análisis reveló que 120 empresas que le competen al Municipio de Guayaquil y 16 de la cartera de Estado, tienen fallas en la parte ambiental. "El Ministerio de Ambiente pidió al Municipio información sobre las acciones que emprendió en contra de las empresas que incumplen las normas técnicas ambientales", dijo una fuente estatal.

Las 16 compañías reguladas por el Ministerio fueron sancionadas. El Cabildo porteño clausuró 8 empresas y 56 fueron sancionadas. Hay 44 en proceso de revisión y a 12 no se las sancionó por consideraciones técnicas.

El vocero ministerial explicó que "a todas las empresas que incumplen se les ha solicitado un plan de acción y remediación, dependiendo de las actividades que realicen, adicional a las sanciones impuestas", para que mejoren sus procesos de tratamiento de aguas. Entre las empresas sancionadas hay empacadoras de camarón, lavadoras, lubricadoras y talleres.
JCH
Fuente: El Expreso

lunes, 27 de agosto de 2012

Cuestionamientos por obras en bosque protector Estero Salado

Área del bosque protector de Kennedy norte donde se
construye el parque lineal.

El común sonido del trinar de los pájaros en un tramo del bosque protector Estero Salado, en Kennedy norte, se confunde en los últimos días con las paladas de los obreros de una contratista municipal que construye un parque lineal en el sector.

Esta obra fue solicitada por el Comité de Kennedy norte, que tras dos años de gestión logró que se incluya la obra en el presupuesto municipal, según explicó su presidente, Tyrone Portero. Él contó que en el 2010 hicieron una minga y comprobaron la necesidad de un mantenimiento periódico.

“Hay árboles que están enfermos, creo que el Municipio tiene que hacer algún tratamiento para recuperarlos”, expresó.

La obra comprende una plazoleta, área de aeróbicos, mirador, pileta, camineras, juegos infantiles, jardinera y baños.

Sin embargo, hay otros habitantes del sector que discrepan con el tipo de obra que se ejecuta, pues creen que no está acorde a un área protegida. Ese es el caso de Ramada Luvsik, quien habita a una cuadra de dicho bosque.

Entre las sugerencias de esta ciudadana están que se ocupen lo menos posible elementos convencionales y se reemplacen por materiales autosustentables, se mantenga sin cerramiento y en lugar de guardianía privada se incorpore un guardabosques para su cuidado.

Según ella, los materiales que compondrán el parque en 10 años podrían estar deteriorados y generarán gastos de mantención, mientras que el valor del bosque no se deprecia sino más bien va en aumento con el paso de los años si se sabe cuidar.

Su amigo Francisco Rodríguez, quien vive en una zona cercana (Urdesa norte) está preocupado porque cree que el ecosistema no pertenece a un barrio sino a todos y teme que se llegue al extremo de talar árboles en el parque.

“En realidad si se quiere recuperar el estero no creo que el enfoque sea ese, de controlarlo de esa manera sino plantear otro tipo de soluciones más viables para todos”, indicó Rodríguez, quien sostiene que con un cerramiento no se podrá hacer picnics o descansar en el césped como ocurría hasta hace poco.
En el parque se hará una caminera de 2,50 metros lineales.(?)

A criterio de Sara Rodríguez, es imposible que se haga la obra planificada sin talar árboles.

En días pasados visitaron los trabajos lo que generó sus dudas, por lo que planean un plantón pacífico el próximo 31 de agosto. También ha habido manifestaciones a través de las redes sociales, como es el caso del grupo Amigos del Estero.

Portero, como dirigente barrial, sugiere que quienes estén en desacuerdo consulten detalles de la obra a la contratista o al Cabildo y que el parque es preferible al estado de abandono en que estuvo por años.

“Están defendiendo que el bosque siga como estaba. Pero es un basurero, los árboles están muriendo, el estero está podrido, no sé qué defienden”, dijo.

El gerente de la fundación Guayaquil Siglo XXI, Wilfrido Matamoros, indicó que hay varios árboles afectados por una plaga de comején, la cual podría propagarse a los demás, por lo que tratarán de preservarlos a todos, pero si hay alguno muy afectado un agrónomo analizará si es necesaria su tala.

El funcionario recalcó que hasta ahora no han ordenado la medida, pero depende de la Dirección municipal de Medio Ambiente una decisión.

Matamoros dijo que los ciudadanos que dan sugerencias podrían aportar con soluciones, ya que por varios años no hubo una preocupación por el estado en que se hallaba el bosque.

Superficie

El parque tendrá 1.075 metros lineales distribuidos en más de 15 hectáreas, desde el puente ecológico de Kennedy Norte hasta un área colindante con Canal Uno.

Obra

Los trabajos están a cargo del contratista Gustavo Matamoros y tienen un costo aproximado de $ 1’200.000. Se prevé que la obra esté terminada en diciembre próximo. En la segunda etapa se hará un cerramiento.
Fuente: El Universo

sábado, 25 de agosto de 2012

Intercolegial de canotaje en el estero Salado

Con el fin de promover la práctica del canotaje entre los estudiantes de los centros educativos del Guayas, hoy se cumple la segunda fecha del campeonato Intercolegial, modalidad maratón, con la participación de doce instituciones, en el club Náutico del Salado.

Las competencias se cumplirán de 08:00 a 11:30 en las categorías inferior (13 a 14 años), en K1 con una distancia de 500 metros; intermedia (15-16), en K1 y C1; y superior (17-18), ambas en 1.000 metros.

Entre las instituciones que actuarán constan: Liceo Naval, Academia Naval Almirante Illingworth, Dr. Carlos Ortiz Macías, César Borja Lavayen, Vicente Rocafuerte, Javier, Bernardino Echeverría, Antonio José de Sucre, Provincia de Galápagos, Boston, Teodoro Maldonado Carbo y José Peralta.

Se entregarán trofeos y medallas a los tres primeros de cada categoría.

Fuente: El Universo

lunes, 20 de agosto de 2012

MAE remueve palafitos en riberas del Estero Salado


Procesos de remoción
 
El Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE) inició la remoción de palafitos (viviendas apoyadas en pilares o simples estacas o casas construidas en el agua) incrustados en las riberas del Estero Salado como parte del proceso de reubicación de los moradores que habitan en el sitio. La jornada se realizó en el sector de Nigeria de la isla Trinitaria, sur de Guayaquil.
Participaron personas del sector, quienes se encargaron de la remoción manual en las partes más suaves del terreno, de esta manera el MAE promueve la participación comunitaria, mientras que un tractor retroexcavador retiró los palafitos más gruesos.

La actividad contempla continuar este sábado en el Cisne 2, sector donde también habitaban las familias que actualmente viven en los bloques multifuncionales de Socio Vivienda, noroeste de Guayaquil.

Reforestar el manglar

Se estima que para el domingo las riberas queden libres de palafitos, para después iniciar la reforestación del manglar, actividad que forma parte del proceso del rescate del Estero Salado.
El MAE espera seguir contando con el apoyo de los habitantes en todas las actividades, ya que busca la recuperación atacando de manera integral los problemas que enfrentan quienes habitan en las riberas del Estero Salado que comprende alrededor del 10% de los guayaquileños.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Presidente Correa supervisó reubicación de familias asentadas a orillas del Estero Salado

El Presidente exige saber quiénes son los que contaminan el Estero Salado

Gobernante criticó que solo se hayan instalado dos oxigenadores

Rafael Correa recorrió ayer las riberas del estero Salado, en Guayaquil, y llamó la atención a Ambiente por la lentitud en los trabajos de regeneración de ese brazo de mar.

Moradores de las riberas del estero navegan en medio de las aguas contaminadas.
Hay un proyecto para rescatar ese cuerpo de agua. Fotos: Marcos Pin | El Telégrafo

 “Cómo puede ser que en tres años no me puedan dar la lista de empresas que contaminan el estero”, reclamó el presidente de la República, Rafael Correa, a la viceministra de Ambiente, Mercy Borbor, quien fue la encargada de presentar los avances del proyecto Guayaquil Ecológico.

Este plan incluye  la construcción del Parque Samanes, el mejoramiento de acceso y calidad de vida en la isla Santay y la recuperación del estero Salado. Cumplir con este último objetivo es la tarea que ha resultado más difícil para el Ministerio de Ambiente.
Para avanzar con este programa se han establecido varias fases. “En el caso del estero Salado lo primero es evitar la contaminación, pero llevo tres años escuchando que están haciendo una lista de las empresas que están contaminando. Ya dame la lista por favor, ya basta de tanto estudio... Esta zona fue declarada protegida, así que tenemos la potestad de clausurar o sancionar a las empresas que están contaminando”, afirmó el Primer Mandatario, visiblemente molesto.

Otro llamado de atención que recibió la funcionaria  fue que no se han colocado todos los oxigenadores de agua necesarios en el estero, una acción que forma parte del rescate de este cuerpo de agua. “Hace tres años también hablamos de eso y ya han puesto dos (oxigenadores) y hay que ver si ponen cuatro hasta fin de año. Ya deberían estar 20, tenemos que ir mucho más rápido. Ese es el problema del país;  no existe sentido de la urgencia”, sentenció el gobernante.

El tercer paso es la reubicación de miles de familias que se encuentran asentadas en las riberas del brazo de mar. La mayoría de esos hogares viven en riesgo y al mismo tiempo forman parte de la contaminación porque botan sus desperdicios al estero, puesto que carecen de alcantarillado.

Pero en este punto surge un problema. Cambiar de vida no convence a todos los moradores de la ribera, porque algunos de ellos  han construido casas de cemento sobre el relleno. Esas estructuras se han levantado en los últimos  20 años y sus dueños no quieren perder sus propiedades.

Ayer, en su visita a la cooperativa Cisne 2, en el suburbio de Guayaquil, Correa explicó que en el programa Socio Vivienda, a donde serán trasladadas estas familias, hay áreas verdes, seguridad y todos los servicios básicos para que tengan una vida digna.
Adicionalmente se están construyendo unidades educativas para que los menores de edad puedan acceder a la educación.

Una vez que las 5.000 familias que viven al pie del estero Salado sean reubicadas, el lugar se va a convertir en un malecón con espacios verdes. Así lo confirmó Elizabeth Álvarez, quien desde hace un mes habita en uno de los departamentos  entregados gratuitamente a quienes fueron censados en las orillas del estero.

Borbor contó que se  trasladaron 347 familias en 2011 y este año 128. Según Jimena Grijalba, representante del Miduvi, en septiembre se iniciará la entrega de 351 viviendas adicionales.

A esto se suma la construcción de 1.000 soluciones habitacionales que están a cargo del Instituto de Contratación de Obras (ICO). Según el cronograma estarán listas en 2013 y en marzo de ese mismo año se concluirán 500 adicionales. Con ello se llegará a 2.800.  

Crecimiento desordenado

El Jefe de Estado lamentó que el trabajo y el alto presupuesto invertido sea producto de un crecimiento desordenado de la población en la ciudad. “Y a esto algunos llamaban un modelo de desarrollo exitoso. Por ahí hay un ex banquero, ministro de Mahuad, que ahora nos habla de pobreza.

Tráiganlo acá y sale corriendo, le brindan un encebollado y se va dos meses con gastroenteritis al hospital, por supuesto a Miami, porque no va a nuestras clínicas”, sentenció Correa. Se refería a Guillermo Lasso, quien el lunes se afilió a CREO y criticó al régimen.

En cuanto al desarrollo de la Isla Santay manifestó que en dos meses construirán dos puentes peatonales y sobre el Parque Samanes detalló que será el más grande del mundo.

Redacción Actualidad
 

jueves, 9 de agosto de 2012

De bosque a Parque Protector



En el Bosque Protector Salado Norte los pájaros, loros y otras especies de aves trinan intensamente en las finas ramas del manglar. Las iguanas pasean lento, y cientos de pequeñas hojas caen de los árboles formando una gran alfombra amarilla. Al fondo se ve el estero Salado.

Este espacio natural de más de 15 hectáreas se encuentra en medio de Urdesa norte y Kennedy norte –entre las calles Miguel Granado, Dr. Luis Orrantia Cornejo y la av. José Castillo–, y es bosque protector desde 1986, mediante un acuerdo del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Según el documento, el control del bosque corresponde al Distrito Forestal del Guayas (ahora Regional del Ministerio del Ambiente Guayas-Los Ríos-El Oro) con la participación del Municipio de Guayaquil. Hace menos de un mes, el Cabildo comenzó la construcción de un parque lineal allí y se ha generado un debate entre ecologistas y vecinos sobre el tratamiento arquitectónico y ambiental que se dará al espacio protegido.

Existe un documento llamado ‘Estudio de impacto ambiental del Parque Ecoturístico estero Salado Norte’, propuesto por la Municipalidad y realizado en el 2007, en el que se señala que su construcción tendrá impactos medianamente significativos al ambiente, más que nada en la etapa de edificación, con la ventaja de ser reversibles y temporales. El aspecto positivo, según el informe, es ofrecer a la ciudad una nueva área de recreación junto a un área protegida.

Una gestión de vecinos
Antonio Sánchez, que vive en la Kennedy norte desde 1993, cuenta que antes las iguanas se paseaban por la calle y el sonido de la naturaleza era impresionante. De eso queda poco, dice, y nunca nadie se preocupó por la naturaleza de la zona.

A mediados del 2010 se unió a un grupo de vecinos, que hoy son del comité de Kennedy norte, e hicieron una minga de limpieza en el bosque protector. “Sacamos materiales de construcción, plásticos y animales muertos. Fueron como tres contenedores de basura”, recuerda.

Desde ese momento se comprometieron a luchar por el barrio y más que nada por el área ecológica. Tyrone Portero, el presidente del comité, envió una carta al alcalde Jaime Nebot, para gestionar la construcción de un parque en el lugar.

Tyrone añade que desde la minga han acudido trabajadores municipales a limpiar el área.

Luego de la insistencia del grupo, a comienzos del 2012, se realizó el concurso para la construcción del parque pero quedó desierto. Finalmente se adjudicó la construcción al contratista arquitecto Gustavo Matamoros.

En el lugar se ven los adoquines y bloques de concreto que formarán la caminera, a pocos metros de la acera, bordeando los árboles del bosque. “Nos han dicho que no botarán ningún árbol, solo dos o tres que tienen comején”, dice Portero. Jaime Nebot en su visita al lugar, el pasado martes 7, señaló que no habría tala.

En el parque lineal, que tiene una extensión de 1.075 m y un área de 44.000 m², se construirá un área de juegos, una de exposiciones, dos piletas, un lugar para aeróbicos, otro para ejercicios, un mirador al estero (construido con madera), bancas, servicios sanitarios y varios elementos arquitectónicos (infografía).

Hace dos semanas, en el sector se hizo una feria ecológica –organizada por el Ministerio del Medio Ambiente–, y un grupo de jóvenes organizó una caminata en contra de la construcción del parque. Una de ellas comenta que sí cree que van a talar unos árboles marcados con rojo y habrá juegos para niños y fuentes “y eso es demasiado adoquín”.

“Hay gente que está de acuerdo en la Kennedy, pero son unas treinta personas, hay otras en desacuerdo, pero desorganizadas. Hay quienes quieren un Guayaquil más verde, pero hay mucha pasividad al respecto”, señala Ramada Luvsick, que vive a una cuadra del estero.

Dres Gar, también de la Kennedy, cree que el concepto de un parque no son adoquines, ni juegos infantiles. “Teniendo en cuenta que nuestra ciudad casi no tiene áreas verdes, la verdad es difícil estar de acuerdo con el proyecto. Lo único que ese tramo necesita es más seguridad y ser limpiado”.

María Andrea Palacios reside la cdla. Las Garzas. Expresa: “Se habla de lo terrible que sería un parque lineal... ¿Por qué no pensaron en eso antes en vez de descuidarlo? (...) Prefiero un parque lineal a un botadero de basura. En primera instancia votaría por que dejen las zonas naturales como son, sin meter cemento, pero eso no ha funcionado, creo necesario abrirse a otras opciones”, comenta. Además, apoyaría a un plantón si tuvieran un documento que sustente la posición del grupo, donde se evidencie que hemos investigado del tema.

Para Tyrone Portero es poca la gente que no está de acuerdo. “Esto era un basurero. En la parte donde termina el bosque (por Canal Uno) hay una persona que hasta parquea los carros junto a los árboles y los chamberos hacen fogatas ahí. El parque ayudará a la conservación del lugar, y nos gustaría que sea cerrado”, enfatizó.

En su visita, el alcalde dijo que a petición del comité del barrio se cerrará el parque una vez que esté lista la primera parte de la obra, en diciembre próximo.

En el recorrido de Viva, había dos vehículos estacionados en la zona protegida y cuatro personas aseándose, descansando y escuchando música a orillas del estero (ver a la derecha de la foto grande).

Portero expresa que las personas que no están de acuerdo deberían acercarse para conversar y ayudar al barrio, que su gestión no es política y que no ha recibido ayuda del Ministerio de Ambiente. “Hace un tiempo les pedimos un guardabosques y nada”.

Sánchez concluye: “Lo importante no es solo el parque, es que todas las partes se unan y entiendan que hay que salvar el estero, este bosque no es de la Kennedy, es un pulmón de los guayaquileños”. Añade que el comité continuará su labro de ayuda. El siguiente paso será acordar con la CTE para que controle el tránsito en la zona, que también afecta a la ecología.

Mónica Solano, del grupo Amigos del Estero, no está de acuerdo con la construcción del parque, pero sí en que tiene que haber unión del Gobierno y el Municipio, la Prefectura y la ciudadanía para salvar no solo el bosque sino el estero. “Hay unas plantas de oxigenación, pero si las descargas de desechos no disminuyen, el intento de salvar el estero no sirve”, indica.

Datos verdes
Especies Hay acacias, samanes, ficus, almendros, veraneras, palmeras, tres tipos de manglar (rojo, blanco y botón), entre otras especies; más de 35 tipos de aves, como loros, garrapateros y garzas; ocho especies de mamíferos, tortugas e iguanas.

Agua El tramo del estero del bosque es un área que soporta grandes descargas de zonas residenciales e industriales (J. Tanca Marengo Tramo A y Mapasingue Prosperina, Tramo B). Existe poco movimiento de agua dificultando su renovación.

Ayuda El Ministerio de Ambiente tiene dos oxigenadores para el estero Salado en la zona. No se ha confirmado cuándo se aumentarán los cuatro más que habían previsto colocar.
Fuente: El Universo

lunes, 30 de julio de 2012

Pedalearon a favor del Salado

El Ministerio del Ambiente y varias asociaciones de ciclistas realizaron un ciclopaseo para incentivar el cuidado del Estero

Alrededor de 150 personas se dieron cita, la mañana de ayer, en la plaza Rodolfo Baquerizo Moreno, ubicada en la Av. 9 de Octubre y Tungurahua, para participar en el primer ciclopaseo “Guayaquil Ecológico”, organizado por el proyecto del mismo nombre y el Ministerio del Ambiente (MAE).

Con el objetivo de fomentar actividades conservacionistas e incentivar a la ciudadanía a cuidar y proteger el Estero Salado, el evento se desarrolló en conjunto con 8 asociaciones de ciclistas aficionados, como Guayaquil en Bici, Guayacán Sportcycke, Ciclistas sin Fronteras, Amigos del Estero, Facebook Cyclists, Ciclistas de la Calle, Chayanga Explorer, entre otras.

Santiago García, gerente del Proyecto Guayaquil Ecológico, informó que este es el primer trabajo que se realiza con el apoyo de los ciclistas. “La idea es trabajar con las asociaciones más seguido y que más adelante realicemos otras actividades para rescatar y preservar el Estero”, sostuvo.

Mónica Solano, integrante del grupo Amigos del Estero, detalló que ella, junto a sus demás compañeros, asistieron con el fin de mostrar las diferentes actividades que realizan a favor de la conservación del Estero Salado.

Este grupo no solo es aficionado al ciclismo sino que también realiza distintos proyectos para la descontaminación del Estero, a través de jornadas ecológicas, charlas ambientales, talleres, foros y mingas de limpieza.

“Nuestra idea es que este brazo de mar se recupere y que la gente pedaleando, poco a poco, haga conciencia y  sepa lo que realmente pasa con el Estero y apoye su conservación”, enfatizó Solano.
Mientras que Hugo Fiallos Letamendi, quien por primera vez asistió al ciclopaeo, expresó que de esta manera se enseña a la ciudadanía a cuidar el medio ambiente.

“Muchos que nos ven pedalear toman conciencia y ven lo importante que es coger una bicicleta un día y dejar de utilizar el automóvil, ya que de ese modo protegemos y no hacemos más daño al ecosistema con el humo de los carros”, dijo.

El ciclopaseo recorrió alrededor de 13 kilómetros por calles circundantes al Estero Salado. Transitó desde la calle Tungurahua para luego seguir por Cuenca, la 29 ava, Gómez Rendón, Puente Patria y Av. Barcelona, donde los ciclistas hicieron un descanso para proveerse de agua. Luego siguieron por el puente El Velero, Clemente Ballén, Carchi y la Av. 9 de Octubre.

Continuaron por el puente 5 de Junio, la Av. Carlos Julio Arosemena, Las Monjas, Víctor Emilio Estrada, Av. Kennedy, San Jorge, Plaza Dañín, Rodrigo Chávez González, pasando por el puente Ecológico hasta llegar, luego de 2 horas, al Bosque Protector de la Kennedy, donde se realizó una feria ecológica.

Allí, se efectuó una jornada de exposiciones de los ministerios que mantienen un acuerdo interinstitucional con el MAE, como  el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda, Ministerio de Inclusión Económica y Social, Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, Dirección Nacional de Espacios Acuáticos y Gobernación del Guayas, que buscan aportar ideas en el Proyecto Guayaquil Ecológico.

La feria, además, contó con la participación artística de talentos nacionales, quienes han demostrado su compromiso con la labor de esta cartera de Estado. Asimismo, se desarrollaron actividades para fomentar la buena disposición de los desechos sólidos.

Una exposición tipo sendero, que contó con 4 estaciones, mostró a los asistentes la flora y fauna del Estero, el antes y el después, así como los planes para su conservación, entre estos el reciclaje, la oxigenación forzada, remoción de palafitos y bioremediación  de bacterias, según explicó Eva Rigaíl, guía del sendero ecológico.

“De esta manera damos a conocer lo que la ciudadanía no sabía del Estero”, puntualizó Rigaíl.
por  Cinthia Herrera / Guayaquil 

domingo, 15 de julio de 2012

Muelles Habitables:“La recuperación ambiental del Estero Salado de Guayaquil es posible”

Proyecto galardonado a nivel internacional, que fue ideado con la firme convicción de generar responsabilidad urbana, satisfacer las necesidades de los habitantes de dicho sector de ‘La Perla del Pacífico’ y dar un real sentido de identidad a la urbe porteña.
 

Una de las dificultades urbanas más críticas que existen hace 60 años en Guayaquil son las invasiones en el Estero Salado, problemas que han ido en aumento a causa del relleno incontrolable de extensas zonas del estero, para luego proceder a la construcción de viviendas hechas con palafitos, en las cuales habitan personas en precarias condiciones. Esto ha hecho que se pierdan 71 hectáreas de zona albufera en la ‘Perla del Pacífico’, afectando gravemente al ecosistema y poniendo en riesgo la salud y vida de los invasores.

Para tener una idea más clara de la problemática causada por las invasiones en el Estero Salado y conocer una innovadora solución a ese inconveniente, conversamos con el Arq. John Dunn, Director de Diseño Arquitectónico, DUNNAR Aleph Arquitectura, quien analiza y pone en práctica a la arquitectura como herramienta que brinde reales soluciones a problemas urbanísticos de las principales ciudades del país.

Dunn, desde su etapa de estudios universitarios y por consiguiente en su tesis de grado, manejó y trabajó en una tipología,  que buscaba integrar o generar espacios sintéticos que abarquen el evento natural como tesis y al evento urbano como antítesis, dando como resultado la creación de un espacio a modo de síntesis. De esta conceptualización se generaron las ideas para los primeros muelles habitables.

Primera etapa del proyecto

“Al elaborar mi tesis en primera instancia planteé la creación del proyecto “Muelles habitables” en el barrio de El Astillero, sitio donde se buscaría resucitar la actividad portuaria de Guayaquil aguas arriba, dar un foco de crecimiento o recrecimiento al centro hacia el sur y poder satisfacer cierta conectividad del puerto de la ciudad a otros puntos de la urbe pero a través del río, generando así transporte fluvial no solamente de personas sino también de cargas. Esto partía de un punto muy importante, la mantención como alternativa del sistema de transporte no solo en Guayaquil sino en la cuenca del Guayas, porque ha sido la carretera natural de esta región del país y resulta absurdo decir que el río Guayas y sus afluentes no son navegables; se vuelven transitables si nosotros deseamos mantenerlos como tales”, indica Dunn, quien agrega que “debo agradecer el apoyo que me brindó Erick Cevallos, quien colaboró con el desarrollo del proyecto inicialmente”. El arquitecto explica que el proyecto de “Muelles Habitables en el Estero Salado”, surgió tiempo después como investigación. Luego se dio la oportunidad de presentarlo en el 2do Concurso de Construcción Sustentable HolcimAwards, evento que recopila los proyectos de todo el mundo y donde nuestro país participó con 27 propuestas, incluidos los muelles habitables. Lamentablemente Ecuador no obtuvo ningún premio pero los que conformamos parte del proyecto no nos desanimamos y seguimos adelante.
Galardón internacional

Dunn, creyó firmemente en la gran labor realizada por él, y fue por esto que presentó su trabajo en el tercer concurso mundial de la “WorldArchitectureCommunity”, donde se exhiben una gran cantidad de obras arquitectónicas que son evaluadas y premiadas teniendo en cuenta planteamientos y obras construidas o en planes. Este evento premia año a año a 50 ganadores, 20 primeros lugares y 30 menciones de honor.

Fueron 10.000 los participantes en el tercer concurso de la “WorldArchitectureCommunity”, entre estos Dunn y su proyecto “Muelles Habitables”, el cual luego de un profundo análisis obtuvo una mención de honor y formó parte de los ganadores del mismo.

Pero, ¿Qué comprende el proyecto de ‘Muelles Habitables para la recuperación ambiental del Estero Salado de Guayaquil’? Y ¿Cuál es su beneficio?

Son las interrogantes que le planteamos al arquitecto John Dunn, quien indica que el proyecto busca ser una solución a aplacar el problema de invasiones y contaminación del Estero Salado y para ello cumple con los siguientes requisitos:

•  Ofrece un lugar mejor, tanto en calidad espacial, como en la seguridad que requieren los habitantes del sector para vivir dignamente.

•  Permite que las orillas del estero puedan ser recuperadas, de modo tal que puedan desarrollarse planes de reforestación con mangle en las mismas.

•   Debido a su proximidad con la ciudad, el estero no puede ser entendido más como un espacio natural externo.  En Su lugar, debe ser considerado y cuidado como un espacio urbano, con características naturales. Por ende, al estero se le deben programar actividades para sus habitantes;  logrando así que entiendan al estero como espacio propio y no como algo externo y ajeno.

La ejecución del mencionado proyecto promovería nuevas actividades vinculadas con el estero,  lo cual conviene en especial a sus habitantes,  quienes suelen estar -en su gran mayoría-  buscando empleo.

Detalles del proyecto “Muelle Habitable”

Se trata de una estructura de 30 m. de longitud mínima, con la estructura típica de un muelle, pero sobredimensionada.  Además de servir para el acoderamiento de botes y barcos pequeños, el muelle habitable está proyectado para cargar sobre su estructura a las casas de los habitantes del estero.  Estos muelles serían construidos siguiendo la trama de las calles perpendiculares a la orilla del estero. Sus columnas tendrían una separación de 5 metros,  y la altura de las mismas tendrían 5 metros más de altura. Esto permitiría que 10 pequeñas casas se sujeten a la parte superior de la estructura del muelle habitable. Las únicas restricciones que tendrían los habitantes de los muelles, respecto a la construcción de sus casas, tendrían que ver con peso y volumen.  Este último detalles le da cierto matiz de “elemento sorpresa” al proyecto, porque los acabados finales del conjunto de casas lo darían los habitantes.

El muelle habitable no solo aporta beneficios en la vida de sus ocupantes.

El sitio de intervención cuenta con agua potable y luz eléctrica. También provee de tales servicios a sus ocupantes, conectándose a las redes existentes en la ciudad. No obstante, el sector escogido para intervenir no cuenta con un sistema de recolección de aguas servidas. Por ello, se ha considerado implementar una pequeña planta de tratamiento de aguas servidas, debajo del muelle, contiguo a su cimentación en tierra. Estas pequeñas plantas tendrían capacidad suficiente como para tratar las aguas servidas de las casas ubicadas al frente del muelle.

Finalmente, al cumplir con el traslado de las viviendas sobre el estero hacia las estructuras de los muelles, las grandes áreas abiertas que quedarían en las orillas serían reforestadas con especies locales de mangle. Esto ayudaría a una mejor y pronta recuperación ambiental del estero, como también a la generación de turismo.

En definitiva, el proyecto “Muelles Habitables”  busca la mejora del espacio y las infraestructuras del sitio, dando por resultado la tan anhelada recuperación del evento urbano y del evento natural. Esa es la misión de la arquitectura, traer beneficios a los habitantes y solucionar problemas de manera acertada y beneficiosa”, finaliza Dunn.

Fuente

viernes, 22 de junio de 2012

La Descarga: el Salado como identidad (con John Dunn)



miércoles, 20 de junio de 2012

El estero Salado se toma un respiro

En el sector Barrio Lindo. El plan del MAE incluye reforestar
3 hectáreas de mangle y remover 190 toneladas de palafitos del
puente de la A.
Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados. Como beneficios se espera que el oxígeno aporte a la preservación de las especies bioacuáticas. Mejillones, conchas, cangrejos son parte de este ecosistema. Y las ramas de los cinco tipos de mangle que nacen en sus orillas son el hábitat de 120 especies de aves (16 aparecen en el Libro rojo de aves del Ecuador), tal como señala un estudio la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, elaborado en el 2011. Semilleros, caciques y el ágil martín pescador vuelan por Miraflores. Cuando baja la marea, el ibis de plumas blancas se confunde con las fundas plásticas enredadas en los mangles. La basura y las invasiones son otra amenaza. Hasta 1955, los brazos del Salado eran más extensos. Según los registros municipales, 70 hectáreas fueron rellenadas y urbanizadas. La Trinitaria, Las Malvinas, el Suburbio… el cemento y la caña asfixian a este brazo de mar. Se calcula que unas 5 000 familias viven sobre el estero y el Gobierno espera reubicarlas hasta el 2013. El estruendo de un motor resuena en Barrio Lindo (Suburbio). Miguel Rodríguez acelera el paso para cruzar el puente 4 de Noviembre. No soporta el hedor. “Hace 40 años uno se bañaba y hasta se podía pescar”. Hoy, renacuajos hacen borbotear el agua turbia. El paso de una lancha de Visolit, empresa contratada por el Municipio para la limpieza del estero, dispersa la masa efervescente. En la barca se puede hallar de todo: pañales, zapatillas, animales muertos, muñecos desmembrados, hasta una réplica barata de un mueble Luis XV destartalado. Luis Castañeda, supervisor de Visolit, dice que al día recogen 32 toneladas de desechos. “Recuperamos 75% del área que recorremos. Al principio (2001) caminábamos sobre el agua, por la basura. Pero aún falta conciencia”. Cerca, junto al puente de la A, hay un pequeño puerto. Ismael Vera, de 70 años, aguarda el zarpe de una embarcación. Un bolero hace eco en el estero. “Ojalá vuelva a ser lo de antes”. En el lodo de la orilla lo acompaña ‘Chucho’ Avellanet, en una vieja portada de un disco de vinilo LP. Es del 60.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/sociedad/estero-Salado-toma-respiro_0_721727957.html?print=1. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com
Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados. Como beneficios se espera que el oxígeno aporte a la preservación de las especies bioacuáticas. Mejillones, conchas, cangrejos son parte de este ecosistema. Y las ramas de los cinco tipos de mangle que nacen en sus orillas son el hábitat de 120 especies de aves (16 aparecen en el Libro rojo de aves del Ecuador), tal como señala un estudio la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, elaborado en el 2011. Semilleros, caciques y el ágil martín pescador vuelan por Miraflores. Cuando baja la marea, el ibis de plumas blancas se confunde con las fundas plásticas enredadas en los mangles. La basura y las invasiones son otra amenaza. Hasta 1955, los brazos del Salado eran más extensos. Según los registros municipales, 70 hectáreas fueron rellenadas y urbanizadas. La Trinitaria, Las Malvinas, el Suburbio… el cemento y la caña asfixian a este brazo de mar. Se calcula que unas 5 000 familias viven sobre el estero y el Gobierno espera reubicarlas hasta el 2013. El estruendo de un motor resuena en Barrio Lindo (Suburbio). Miguel Rodríguez acelera el paso para cruzar el puente 4 de Noviembre. No soporta el hedor. “Hace 40 años uno se bañaba y hasta se podía pescar”. Hoy, renacuajos hacen borbotear el agua turbia. El paso de una lancha de Visolit, empresa contratada por el Municipio para la limpieza del estero, dispersa la masa efervescente. En la barca se puede hallar de todo: pañales, zapatillas, animales muertos, muñecos desmembrados, hasta una réplica barata de un mueble Luis XV destartalado. Luis Castañeda, supervisor de Visolit, dice que al día recogen 32 toneladas de desechos. “Recuperamos 75% del área que recorremos. Al principio (2001) caminábamos sobre el agua, por la basura. Pero aún falta conciencia”. Cerca, junto al puente de la A, hay un pequeño puerto. Ismael Vera, de 70 años, aguarda el zarpe de una embarcación. Un bolero hace eco en el estero. “Ojalá vuelva a ser lo de antes”. En el lodo de la orilla lo acompaña ‘Chucho’ Avellanet, en una vieja portada de un disco de vinilo LP. Es del 60.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/sociedad/estero-Salado-toma-respiro_0_721727957.html?print=1. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com
Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse.

Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park.

Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel.

De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas.

El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa…

Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos.

Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí.

No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico.

Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía).

En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

Como beneficios se espera que el oxígeno aporte a la preservación de las especies bioacuáticas. Mejillones, conchas, cangrejos son parte de este ecosistema.

Y las ramas de los cinco tipos de mangle que nacen en sus orillas son el hábitat de 120 especies de aves (16 aparecen en el Libro rojo de aves del Ecuador), tal como señala un estudio la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, elaborado en el 2011.

Semilleros, caciques y el ágil martín pescador vuelan por Miraflores. Cuando baja la marea, el ibis de plumas blancas se confunde con las fundas plásticas enredadas en los mangles. La basura y las invasiones son otra amenaza.

Hasta 1955, los brazos del Salado eran más extensos. Según los registros municipales, 70 hectáreas fueron rellenadas y urbanizadas. La Trinitaria, Las Malvinas, el Suburbio… el cemento y la caña asfixian a este brazo de mar. Se calcula que unas 5 000 familias viven sobre el estero y el Gobierno espera reubicarlas hasta el 2013.

 El estruendo de un motor resuena en Barrio Lindo (Suburbio). Miguel Rodríguez acelera el paso para cruzar el puente 4 de Noviembre. No soporta el hedor. “Hace 40 años uno se bañaba y hasta se podía pescar”. Hoy, renacuajos hacen borbotear el agua turbia.

El paso de una lancha de Visolit, empresa contratada por el Municipio para la limpieza del estero, dispersa la masa efervescente. En la barca se puede hallar de todo: pañales, zapatillas, animales muertos, muñecos desmembrados, hasta una réplica barata de un mueble Luis XV destartalado.

 Luis Castañeda, supervisor de Visolit, dice que al día recogen 32 toneladas de desechos. “Recuperamos 75% del área que recorremos. Al principio (2001) caminábamos sobre el agua, por la basura. Pero aún falta conciencia”.

Cerca, junto al puente de la A, hay un pequeño puerto. Ismael Vera, de 70 años, aguarda el zarpe de una embarcación. Un bolero hace eco en el estero. “Ojalá vuelva a ser lo de antes”. En el lodo de la orilla lo acompaña ‘Chucho’ Avellanet, en una vieja portada de un disco de vinilo LP. Es del 60.
Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados. Como beneficios se espera que el oxígeno aporte a la preservación de las especies bioacuáticas. Mejillones, conchas, cangrejos son parte de este ecosistema. Y las ramas de los cinco tipos de mangle que nacen en sus orillas son el hábitat de 120 especies de aves (16 aparecen en el Libro rojo de aves del Ecuador), tal como señala un estudio la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, elaborado en el 2011. Semilleros, caciques y el ágil martín pescador vuelan por Miraflores. Cuando baja la marea, el ibis de plumas blancas se confunde con las fundas plásticas enredadas en los mangles. La basura y las invasiones son otra amenaza. Hasta 1955, los brazos del Salado eran más extensos. Según los registros municipales, 70 hectáreas fueron rellenadas y urbanizadas. La Trinitaria, Las Malvinas, el Suburbio… el cemento y la caña asfixian a este brazo de mar. Se calcula que unas 5 000 familias viven sobre el estero y el Gobierno espera reubicarlas hasta el 2013. El estruendo de un motor resuena en Barrio Lindo (Suburbio). Miguel Rodríguez acelera el paso para cruzar el puente 4 de Noviembre. No soporta el hedor. “Hace 40 años uno se bañaba y hasta se podía pescar”. Hoy, renacuajos hacen borbotear el agua turbia. El paso de una lancha de Visolit, empresa contratada por el Municipio para la limpieza del estero, dispersa la masa efervescente. En la barca se puede hallar de todo: pañales, zapatillas, animales muertos, muñecos desmembrados, hasta una réplica barata de un mueble Luis XV destartalado. Luis Castañeda, supervisor de Visolit, dice que al día recogen 32 toneladas de desechos. “Recuperamos 75% del área que recorremos. Al principio (2001) caminábamos sobre el agua, por la basura. Pero aún falta conciencia”.

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FUENTE:  Diario El Comercio













Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

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Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

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Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/sociedad/estero-Salado-toma-respiro_0_721727957.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com
Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

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Años 60. Velasco Ibarra gana por cuarta vez la Presidencia, la música de The Beatles da sus pasos por Guayaquil y la vida del estero Salado comienza a opacarse. Mucho antes, por 1920, el Salado era el lugar favorito de pasatiempo de los jóvenes de la época. Un ejemplo: el American Park. Construido a orillas de este brazo de mar -frente al Tennis Club- y con un aire ‘gringo’, en ese parque de diversiones había de todo: películas de Chaplin, carruseles, partidos de béisbol, “una playa y dos piscinas de agua salada, pura y cristalina, porque aún no se contaminaba”, según narra el historiador Rodolfo Pérez Pimentel. De esa imagen del estero limpio solo quedan recuerdos, pues a partir de los 60 empezó su decadencia. Hoy, en sus 30 kilómetros de ramales, lidia con la contaminación de las industrias y las casuchas que agobian sus orillas. El Ministerio del Ambiente identifica como áreas críticas los tramos Urdesa-Kennedy, Miraflores, Puerto Lisa, Mogollón, Las Ranas y la Trinitaria. En esos sectores el agua tiene un aspecto camaleónico; a ratos es negruzca, a ratos blanquecina, a ratos verdosa… Ese es solo uno de los efectos de uno de los enemigos del estero, la contaminación industrial. Según la Dirección de Medio Ambiente del Municipio local, el 13% de las 70 industrias detectadas en los ramales del norte arroja sus desechos sin previamente tratarlos. Eduardo Pérez se remanga el pantalón y se sumerge en un tramo de la Kennedy. Avanza lentamente, sin miedo de que “le salga cola de pescado”, como bromean quienes pasan al trote por ahí. No lo hace por placer; Pérez vigila el funcionamiento de una de las dos plantas que superoxigenación que buscan darle un respiro al estero. Con USD 3 millones de inversión, el MAE planifica instalar seis de estas plantas, dentro del proyecto Guayaquil Ecológico. Santiago García, gerente del plan de recuperación del Salado, explica que el sistema opera con estaciones de bombeo y filtros que captan el oxígeno de la atmósfera (ver infografía). En este proceso, el agua adquiere entre 25 y 30 mg de oxígeno disuelto por litro. Pero cuando regresa al estuario baja a 2 ó 3 mg por contaminantes como sulfuros, fosfatos, coliformes fecales... Por eso las plantas funcionarán por 10 años para ver resultados.

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En el sector Barrio Lindo. El plan del MAE incluye reforestar 3 hectáreas de mangle y remover 190 toneladas de palafitos del puente de la A.

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