martes, 29 de noviembre de 2011

Su casita de cemento se les cayó al estero

De los siete ocupantes de la vivienda, solo estaba Marcos Victorino, quien quedó atrapado bajo las paredes, pero salió ileso
Foto: Santiago Arcos
Habitantes y vecinos de la vivienda que cayó al río intentaron
salvar algunos enseres. Moradores están preocupados.
Karla Naranjo / Guayaquil
Todo quedó flotando en las aguas del estero Salado, a la altura de las calles 40 y Argentina,  en el suburbio de Guayaquil. Una pequeña vivienda de cemento, construida hace 35 años, colapsó en tan solo unos minutos.

Eran las 23:15 del último domingo, cuando Marcos Victorino se disponía a descansar solo, pues sus familiares habían ido a una fiesta en casa de otros parientes donde iban a dormir.

De repente sintió una fuerte vibración por la que se levantó de su cama, ya que presentía que algo malo pasaría. Pese a su rápida reacción las paredes y el techo empezaron a caerse, dejándolo atrapado en la orilla del estero.

“Quedé bajo todos los escombros, un ladrillo me cayó en la cabeza, pero mis vecinos me ayudaron a salir. Gracias a Dios mis dos sobrinas pequeñas no se encontraban en casa porque a lo mejor estarían muertas”, relató Victorino, aún nervioso. Agregó que agentes del orden llegaron y le ayudaron a salvar unos pocos enseres. “El televisor lo cogieron cuando ya se lo llevaba la corriente. Como siempre hubo personas que se quisieron aprovechar de la desgracia e intentaron robarse las cosas, pero la Policía lo evitó”, continuó el afectado.

Victorino comentó que son muy pobres y que la desgracia ahora los dejó en la calle. “Soy comerciante. Compro productos en el mercado de la A para venderlos en las calles. Solo tenía 30 dólares en mi cuarto y también se fueron flotando”, acotó, mientras sostenía las radiografías que le practicaron en el hospital Guayaquil. Las noticias fueron buenas, ya que no sufrió ninguna fractura, solo golpes.

“No pude dormir del dolor. En un colchón pasé toda la noche con ropa que me prestaron los vecinos, pues la mía estaba completamente mojada”, manifestó Victorino.

Otra de las perjudicadas fue Daysi Cajua, hermana de Marcos y madre de las dos únicas niñas que habitaban en la vivienda. Sorprendida por ‘el actuar de Dios’, agradeció que justamente esa noche decidieran quedarse donde una de sus parientes.

Lo que le preocupa ahora es que sus niñas no tienen uniformes ni útiles escolares para retornar a la escuela, donde cursan los primeros años de educación básica.

Carmita Cajua, hermana de Daysi, también resultó afectadas. Ella tiene una hija de 18 años en la que encontró consuelo, pues permaneció a su lado desde el momento en que se enteró de la noticia. Carmen y su esposo se dedican a vender refrescos cada uno en una carretilla. Una de éstas quedó bajo la vivienda y ayer, aproximadamente a las 11:30, cuando bajó la marea, (24 horas después de incidente), lograron sacarla intacta.
Casas cuarteadas
Aparte del inmueble que quedó flotando, tres casas más corren el riesgo de caer. Las paredes cuarteadas y grietas entre los ladrillos se convirtieron en una gran preocupación para los ocupantes de las casas contiguas. En una de ellas viven 15 personas -7 niños y 8 adultos- y ahora la jefa del hogar, América Lindao, aseguró que no podrá descansar tranquila.

Los habitantes indicaron que en estos días deben desalojar las casas por ordenanza municipal; sin embargo, manifestaron que eso es casi imposible, ya que no tienen dónde ir. “Nos dicen que alquilemos cuartos a 100 dólares, pero no encontramos un lugar con un alquiler tan barato”, sostuvo Lindao.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Flora, fauna y pobreza


Los estudiantes de la Universidad Casa Grande iniciaron
el recorrido en la cooperativa Madrigal de la isla
Trinitaria, donde se encuentra el muelle de Isla Tour.
 El paisaje de Guayaquil está marcado por la presencia del agua, que lo envuelve desde todos los puntos cardinales. Hace poco más de un año es posible apreciar buena parte del entorno de esas orillas, con todos sus contrastes, en un mismo tour que pocos conocen.

En la esquina de José Robles Carrión y la vía Perimetral (Almacenes Jaher de la isla Trinitaria), luego de avanzar unas 10 manzanas hasta la coop. Madrigal, se ubica el muelle de la microempresa de turismo comunitario Isla Tour, el primero que permite conocer el manglar y varios esteros, los que un equipo de este Diario recorrió.

En el sitio se observan pasajeros que ocupan las lanchas para cruzar el estero Mogollón ($ 0,25) hasta la 25 y la P (suburbio), en un servicio de transporte fluvial que según la administradora, Angélica Godoy, esperan complementar con el turístico.

Godoy cuenta que tras 25 años laborando con balsas y remos, estos fueron reemplazados el año pasado por chalecos salvavidas y lanchas de fibra de vidrio a motor, ya que los 22 miembros de la comunidad recibieron un fondo no reembolsable de 25.000 dólares del MIES, que se complementó con 8.452 dólares que reunieron ellos. Esperan un crédito de 20.000 dólares con el Banco de Fomento, para mejorar utensilios e instalaciones.

 Mientras se bajan las escalinatas para abordar, aparecen jirones de ropa, restos de madera, latas y fundas que a las 13:15 descansan en la orilla, pero al subir la marea volverán a ser arrastrados por las olas. Esto se repite en las áreas habitadas del estero, donde hay palafitos hincados a lo largo de las riberas.

En un tramo un desmoronamiento de tierra sorprende por su violencia, aunque sin arrastrar viviendas a pocos pasos. Mientras que al pasar la Playita del Guasmo toma forma el armazón de una nueva covacha.

“Toda la Trinitaria en 1969 era manglar, pero por los asentamientos se dragó el fondo y con la arena se rellenaron las islas para convertirlas en zonas de casas”, explica la bióloga especialista Nancy Hilgert.

A un costo de $ 5 por pasajero, se puede recorrer el estuario
que circunda Guayaquil. Los guías son pescadores que obtuvieron
unas lanchas de fibras a través del MIES-INFA y actualmente afinan
el servicio turístico.
“En esa época las canoas avanzaban por canales de agua por donde hoy hay calles, en medio había un puente de caña que conectaba casas, después llegó el relleno hidráulico”, contó Godoy, sobre sus primeros recuerdos de niñez en este popular sector suburbano.

El Miduvi reubicaría a 5.000 familias de los esteros hasta el 2013 y construiría parques lineales para impedir más asentamientos, como parte del proyecto Guayaquil ecológico.

Poco a poco la pobreza se va reemplazando por amplio boscaje de mangle rojo, que se caracteriza por estar enraizado en la sedimentación lodosa.

En las orillas del estero Santa Ana, cangrejeros atrapan moluscos como mejillones y ostiones; pescadores esperan con ascética paciencia el paso de un banco de peces; garzas y golondrinas estudian el segundo exacto en que engullirán su botín. Unas de las atracciones del tour son los arenales que se visualizan al bajar la marea, principalmente visitados por quienes realizan faenas en el sector. “Para carnaval esto se llena, vienen desde la Trinitaria y el Guasmo, aquí se disfruta tranquilo”, expresó Pedro Crespín, quien disponía junto a su familia la exclusividad del islote.

Continuando con el recorrido, a unos 400 metros dos barcos remolque se alistan para desplazar una gran embarcación hasta el Puerto Marítimo, lugar en el que gigantescas grúas trasladarán decenas de contenedores a tierra firme.

Antes de llegar a las compuertas de Las Esclusas hay que regresar, ya que la marea es muy baja para pasar hasta la ría del Guayas. Ahora el camino es por el estero del Muerto.

En días pasados un grupo de alumnos de la carrera de marketing de la Universidad Casa Grande presentó recomendaciones para el proyecto con el que desean dar un empuje a Isla Tour, como el rediseño del logo, nueva folletería, brandeo de marca (adhesivos en las lanchas) y entrega de uniformes.

“Parte de nuestra propuesta es que zarpen desde otros lugares como el Club Náutico en la avenida Barcelona, el malecón Simón Bolívar o el del Salado”, cuenta Belén Ampuero, una de las impulsoras del estudio.

El director municipal de Turismo, Joseph Garzozi, indica que pese a desconocer de la iniciativa es fundamental que los representantes de la agrupación se acerquen al Cabildo para recibir asesoría, ya que necesitan una licencia anual, con lo que accederían a capacitación.

El tour cuesta $ 5 por pasajero, aunque se alquila una lancha para 20 personas en $ 60. Puede llegar hasta el malecón Simón Bolívar o al del Salado.
 Fuente: El Universo

domingo, 13 de noviembre de 2011

Medio siglo en bote



Ismael Zuloaga
Ismael Zuloaga El guayaquileño Ismael Zuloaga Melgar es heredero de una tradición que se niega a naufragar en las aguas del Estero Salado. Ahora a sus 65 años, con la piel labrada por el sol y el tiempo, como remando a contracorriente, Ismael Zuloaga recuerda su historia en el estero y los botes.

Todo comenzó a fines de los años cincuenta. Su padre, Pedro Zuloaga, quien era carpintero naval, construyó unos botes para probar cómo le iba en el negocio de alquilarlos. Él en esos tiempos utilizaba las mismas riberas del estero como taller y en un mes construía un bote. Para el armazón empleaba guayacán y guachapelí. Y las duelas –el forro de la embarcación– eran de laurel, una madera suave.

Ismael comenta que ahora la carpintería naval en madera está desapareciendo porque la mayoría de los botes son de fibra.

De las primeras embarcaciones que hizo su padre se encargó su hermano Fénix, luego él que era un muchacho de 15 años. Fue así como alquilar botes se convirtió en una tradición familiar no solo entre los Zuloaga sino también de otras cabezas de familia como los recordados Alfredo Lam, Timoleón López, Heleno Quinde, Alfredo Parrales y don Panchana, quien junto con Pedro y Cecilio Zuloaga, padre y tío de Ismael, lograron formar una flotilla de 70 botes. Todos ellos ya murieron, el último sobreviviente de esa generación dedicada a alquilar botes es Ismael Zuloaga.

Cuando el estero era un balneario

El sábado anterior, en el muelle del Malecón del Salado, Zuloaga rodeado de sus botes coloridos que flotan en esas aguas evocó su juventud de los años sesenta, cuando el estero era el balneario de Guayaquil al que los fines de semana llegaba muchísima gente a bañarse. Durante el invierno, cuando el calor era más asfixiante se bañaban hasta por la noche.

“Hace cincuenta años en el estero se cogían jaibas con gancho, otros venían a pescar con anzuelo porque había la corvina, el pámpano y el bagre. La pesca era en la época del verano”, manifiesta Zuloaga para nuestro asombro.

Con cierta nostalgia recuerda la afición que antes existía por el remo. Para las fiestas octubrinas –hasta los años setenta– se organizaban competencias de remo. Uno de los recorridos era desde la fábrica de San Eduardo hasta el puente Cinco de Junio. Se competía por categorías, individualmente y por equipos de dos personas por bote. Comenta que tal era el auge del deporte que se realizaba un campeonato intercolegial que casi siempre lo ganaba el Vicente Rocafuerte.

Y durante la época de exámenes trimestrales, los estudiantes de los colegios femeninos y masculinos eran los que más frecuentaban el estero. Pero antes de ir a remar dejaban en prenda libros, cuadernos y hasta la cédula estudiantil. En cambio, los fines de semana eran más familiares y también llegaban deportistas que remaban hasta tres horas. En esos años, la costumbre era pasear a puro remo hasta la fábrica San Eduardo, al sur, y hacia Urdesa, al norte.

No olvida que cuando él empezó en el negocio, el alquiler de un bote por una hora costaba dos sucres. En esa época, en la orilla donde se ubicaban los botes –ribera donde actualmente funcionan bares y discotecas– también había puestos que ofrecían comida criolla y hasta alquilaban trajes de baño.

Cuenta que años antes de la regeneración del estero, este quedó abandonado. “Los guayaquileños no venían, la tradición del remo estaba en el olvido, parece que ahora está renaciendo”, dice más esperanzando aún por la reciente inauguración de la Fuente Monumental.

Por el nuevo Malecón del Salado

Los botes se alquilan a $ 3 por 45 minutos.
Tienen capacidad para 6 personas.


Después de atender a un grupo de turistas que esa tarde llega a remar convocados por la fuente ubicada junto al puente Cinco de Junio, Ismael manifiesta que en el 2004 con el nuevo Malecón del Salado, él y sus familiares continuaron con la tradición de los botes de remo por los años que llevan en esa actividad familiar.

Orgulloso manifiesta que los Zuloaga han persistido porque aprendieron a construir y a dar mantenimiento a sus botes, actualmente 17. A más de los tradicionales de madera, hay también botes de fibra que son más livianos y rápidos, preferidos por los jóvenes; en cambio, las personas de más edad y deportistas buscan los de madera y solicitan los remos más pesados para que el ejercicio sea exigente.

Cuenta que los días más concurridos son los fines de semana y feriados. El precio actualmente es $ 3 por 45 minutos, los botes tienen capacidad para seis personas. Si las personas no saben remar, pueden contratar los servicios de un guía remero por $ 1,50 adicionales. El horario de lunes a jueves es de 10:00 a 18:00 y viernes, sábado y domingo hasta las 19:00.

“Venir a remar bote es muy agradable, además saca el estrés, y después la gente se va contenta”, opina Zuloaga. Comenta que a los turistas les gusta remar junto a los manglares para observar las iguanas, los patos cuervos, las garzas, etcétera. “Ahora con la limpieza que se está haciendo parece que los manglares han cogido vida y los animales están regresando”.

¿Qué es para usted el estero?, le pregunto cuando el sol comienza a caer tiñendo de dorado la tarde. Zuloaga piensa un momento y dice: “En el estero he vivido desde hace cincuenta años, ahora es muy bonito y está modernizado, y para mí siempre será la vida, no podría vivir lejos del Salado”.

Guayaquil, la ciudad del río y del estero. Sus orillas y malecones están habitados por historias y personajes que se niegan a naufragar, como Ismael Zuloaga.

Fuente: La Revista de El Universo

sábado, 12 de noviembre de 2011

Viajes con mujeres ‘de remos tomar’

Las socias de Islatour reciben una ganancia de hasta 20 dólares por día

Foto: Karly Torres
Cuando se daña la lancha de motor se utiliza la canoa,
en la cual por más de 30 años se ha trasladado a
miles de personas desde la Isla Trinitaria hasta el Suburbio.
Shirley Cabrera Almeida / Guayaquil
Con sus pies descalzos, Eugenia Sosa no dudó en coger un remo y subirse a la canoa junto con su compañera Delia Solís, de 63 años, para trasladar, vía fluvial, a un grupo de personas desde la cooperativa El Madrigal, en la Isla Trinitaria, hasta el otro lado de la orilla del estero Salado, donde está el Suburbio oeste.

Es que ambas mujeres, quienes tienen una experiencia de más de 20 años en este oficio, se ofrecieron para cruzar a la gente hasta que les cambiaran el motor de la lancha que -según dijeron- lograron comprar con los 28.000 dólares que les donó el Gobierno, a través del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Gracias a este aporte gubernamental, que permitió financiar el 80 por ciento para emprender hace dos años el proyecto Islatour, ahora también se ofrece paseos turísticos por el golfo de Guayaquil.  

Sin embargo, cientos de estudiantes, hombres y mujeres, de diferentes zonas del sur de la urbe utilizan este medio de transporte, ante la ventaja de que la lancha les ahorra casi una hora en relación con el recorrido que realizan las busetas.

Carmen Olivo, moradora de la 24 y la M, a las 08:00, se embarcó sin miedo al bote, para llegar hasta la Isla Trinitaria y de allí salir caminando a la avenida principal para coger un bus que la traslade a su lugar de trabajo.

“Me toca coger dos colectivo, pero la diferencia es que al transportarme en lancha llego a la vía Perimetral en menos de un minuto. Hoy, como está dañada, el recorrido fue de cuatro”, dijo Olivo, quien pagó por el servicio 25 centavos.  

De igual manera, Jéssica González, quien iba apurada para dejar a sus dos hijas, Luna y Yuleska, en la guardería Semillitas, de la 25 y Sedalana, sin temor a caerse se subió a la embarcación que soporta llevar a más de 15 personas.

Esta labor que realizan desde hace más de 30 años, de lunes a domingo, de 05:00 a 23:00, ha permitido que sus 22 socias puedan costear sus gastos, pues la ganancia que reciben cuando se trata de un día bueno es de aproximadamente 20 dólares.

Solís, quien es una de las fundadoras, recordó que antes se cobraba 10 centavos, pero que subió el precio, porque actualmente se ha hecho mejoras en la infraestructura.

Angélica Godoy, representante de Islatour, quien es hija de Carmen Landázuri, otra de las fundadoras, explicó que por el apoyo que recibieron del MIES, les tocó costear el 20% de los 34.000 dólares que costaba implementar Islatour, a través de un préstamo que les otorgó una cooperativa de ahorro y crédito.

Godoy contó que entre las remodelaciones que se hicieron para brindar más comodidad a los usuarios, están la construcción de las escalinatas, un baño, una bodega y un muelle.

 A pesar de ello, Godoy indicó que solicitará otro crédito de 20.000 dólares al Banco de Fomento para dar mantenimiento a las lanchas de motor (pintarlas, cambiarles la tola y poner una cubierta a los lados, para que las personas no se mojen cuando llueva) y ampliar el muelle.  

Carla Escobar, de 22 años, la menor de las socias, contó las bondades que ofrecen en las 2 horas que duran los paseos familiares o entre amigos.

 En un recorrido por el Trinipuerto, Esmeralda Chiquito, Fertisa se pueden apreciar las casas de caña situadas a las orillas del estero Salado. Además, “es la oportunidad para que la ‘pipol’ se bañe en La Playita del Guasmo y vaya al parque acuático Viernes Santo”.

Aunque resaltó como el mayor atractivo turístico a El Arenal, que cuando la marea está baja se hace una isla, la cual queda a una hora y media del punto de partida.

“Aquí las personas también se pueden bañar, coger conchas. También ofrecemos un servicio de gastronomía con encocados, ceviches y parrilladas”, manifestó Escobar, quien dijo que el pasaje para adultos es de $ 5,00 y para niños $ 2,50.

 Apoyo para dar a conocer el servicio
Treinta estudiantes de la carrera de Comunicación Social, con mención en Marketing y Gestión Empresarial de la Universidad Casa Grande, colaboran con esta iniciativa. El objetivo es difundir la oferta turística.

Joaquín Illingworth, alumno del octavo semestre, expresó que como parte del proyecto que deben realizar para poner en práctica lo aprendido en el aula, junto a sus 29 compañeros, tenían la tarea de encontrar un problema social que requiera una estrategia de marketing.

“Es una empresa que necesita darse a conocer y nuestro objetivo es que desarrollen su trabajo más efectivamente por medio de un plan de marketing para que las socias realicen una reestructuración del sistema de negocio. Se relanzará la marca en diciembre con un nuevo logo, se crearán combos para que las familias opten por realizar un paseo con Islatour, y tendrán un nuevo uniforme”, agregó Illingworth.

Manuel Mera, responsable de Inclusión Económica del MIES, sostuvo que el apoyo de la entidad a Islatour se enmarca en la política nacional del fomento de la economía popular y solidaria.

En la zona el Ministerio de Turismo también trabaja en la reforestación del estero Salado. Hasta la fecha se han sembrado 5.000 plantas para recuperar el manglar.

lunes, 31 de octubre de 2011

JORNADA ECOLÓGICA: SALVEMOS AL ESTERO SALADO SECTOR "LA PLAYITA DEL GUASMO Y LA CRISTAL"

Comenzaba el día sábado 29 de Octubre del 2011, era un nuevo día y un compromiso se había fijado, comenzar temprano la mañana y formar parte de algo grande.

El generoso sol anunciaba otro día caliente en la ciudad de Guayaquil y después de ponerse en pie y agradecer por las bendiciones del nuevo día, tomamos algo para desayunar y desde distintos sectores de la ciudad se sentían en el suelo las vibraciones de los pasos firmes de unos amigos muy especiales.

Unos amigos que apenas se conocen entre sí, pero en su interior son hermanos de una misma causa: La naturaleza y la humanidad. Nos referimos en este artículo a "Los amigos del Estero Salado". Una agrupación ecológica unida que nos da ejemplo de trabajo en equipo y colaboración.

Unos caminaban, otros pedaleaban en sus "chivas" (apelativo para las bicicletas en la jerga guayaca), otros se comunicacaban y se alistaban con los preparativos de lo que sería la Jornada Ecológica: Salvemos al Estero Salado, Sector "La playita del Guasmo y La Cristal".

La cita se dio a las 7h30 am en los bajos del edificio del Ministerio del Litoral ubicado en la Avenida Francisco de Orellana. Ya estaban ahí reunidos con ímpetu y muchas ganas de dar su mejor esfuerzo para cumplir con esta jornada. Llegaban cada vez más personas y una vez organizada la salida nos dirigimos hacia nuestro punto de encuentro, la famosa "Playita del Guasmo y La Cristal" ubicados al sur de la ciudad. En diferentes vehículos nos trasladamos hacia nuestro destino y al llegar al "Mercado de las Esclusas" aprovechamos para "pedalear" hacia nuestra cita. 

Despúes de 20 minutos de recorrido y con el espíritu lleno de ánimos, formamos parte del paisaje. Una zona necesitada, personas que han hecho de "las necesidades y el olvido de las autoridades" su estilo de vida. Dura realidad penetraba nuestras pupilas mientras se daba inicio a la jornada con las melodías entonadas por la banda de la Policía Nacional. 

Nuestra misión? Ayudar con la limpieza, sonreir con los niños del lugar y llevar a cabo el desarrollo de un festival que integralmente concientice a los moradores de esta zona cuyas necesidades más urgentes, más que el dinero y la comodidad; es aprender a vivir unidos en comunidad. Caras pintadas, carteles, mingas y compartir un grato momento fueron las actividades en la jornada.

Sonreímos, limpiamos, organizamos y nos fuimos con la satisfacción de que el fuego en la conciencia más que para los moradores se dio para nosotros, para los grupos de apoyo como la Fundación Cracyp, Resiste Sarayacu por una selva Virgen, Los estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Estatal de Guayaquil, estudiantes de la Universidad Agraria, las Autoridades competentes y para toda la gente que decide involucrarse la respuesta que se recibió de las personas que moran en estas zonas es de valor incalculable, que la sonrisa de un niño nos da fuerzas para seguir con la lucha y apoyar enteramente iniciativas como la de nuestros nuevos amigos. Un abrazo fraterno a nuestros hermanos de "La Cristal" y un saludo lleno de energía y valor para "Los Amigos del Estero Salado", cuentan con nosotros y desde aquí enviamos una invitación a más personas a informarse un poco más del tema y a formar parte de la acción para lograr un cambio a través de la conciencia y el trabajo en equipo. Un abrazo a todos y mucha gratitud por la oportunidad que nos dieron en esta zona de poder contribuir. Touring Ensemble presente! Aquí  y ahora!!!

Emilio González Salvador

Fuente: Touring Ensemble

domingo, 30 de octubre de 2011

Esfuerzos comunitarios para cambiarle la cara al Guasmo


Niños, jóvenes y adultos, tanto moradores del Guasmo
como grupos sociales, realizaron una minga en la
coop. Velasco Ibarra.
Niños, jóvenes y adultos, tanto moradores del Guasmo como grupos sociales, realizaron una minga en la coop. Velasco Ibarra.
Con el propósito de crear conciencia de que botar basura en los esteros causa un sinnúmero de enfermedades, cerca de 50 personas se congregaron en el sector de Puerto Lisa, en la cooperativa Velasco Ibarra del Guasmo sur, para realizar una minga.

La cita, que se efectuó ayer, estuvo encabezada por miembros del grupo ecológico Los Amigos del Estero Salado y aportaron, entre otros, estudiantes de las facultades de Ciencias Naturales y la de Artes y Humanidades de las universidades de Guayaquil y Católica, respectivamente.

Junto con los residentes de este sector, las delegaciones recolectaron desechos como maderas, plásticos y hasta animales muertos. “A veces entre los vecinos hacemos limpieza en el estero, pero también estamos hostigados de ver cómo viene gente de otros sectores a botar basura aquí”, señaló Magaly Mora, residente de la zona.

En la jornada también se trabajó con los niños, quienes elaboraron papelógrafos con frases y dibujos que hacían alusión a la contaminación ambiental. Asimismo, los estudiantes pintaron paredes de la zona.

Deysi Pamba, coordinadora de las cooperativas del Guasmo, apuntó que la basura no solo da un mal aspecto al sector, sino que es un foco infeccioso. “Necesitamos que se entienda que no hay que botar basura en los esteros para cuidar la salud de uno mismo y de otros”.

Para detener la insalubridad se necesita de mallas galvanizadas para ubicarlas en las riberas y los desechos se queden represados ahí. Así lo explicó Mónica Solano, de Los Amigos del Estero Salado. “Necesitamos comprar este material y nos apoye la empresa privada”.

Fuente:El Universo

jueves, 27 de octubre de 2011

SE TOMAN ACCIONES POR RELLENOS ILÍCITOS EN ESTERO SALADO

Durante un recorrido realizado en la Reserva de Producción Faunística Manglares El Salado, se pudo comprobar la ejecución de un relleno con material de desalojo y la invasión de esta superficie en las Cooperativas Siempre en La Lucha y San Cristobal, por lo que técnicos y guardaparques de la Reserva en coordinación con la Dirección Regional de los Espacios Acuaticos Del Guayas y Capitanía de Puerto de Guayaquil, procediron a realizar un operativo a fin de corroborar los hechos y de ser procedente iniciar las acciones legales correspondientes.
De la inspección realizada y por la versión de los habitantes del lugar, se ha podido establecer que existe un relleno ilícito ya que los contratistas de las reparaciones viales que realiza el Municipio de Guayaquil, están desalojando los desechos de construcción en las riberas del estero salado, por lo que la Dirección Provincial del Ambiente de Guayas ha solicitado el desalojo de las viviendas que se han levantado en el lugar y ha notificado al Municipio de Guayaquil sobre estos hechos para que se tomen las aciones legales pertinentes.
En este mismo ámbito y en respuesta a una denuncia de tala de manglar y relleno ilícito en el Guasmo Sur, en la zona localizada detrás de la estación de la Metrovía en donde se encuentran las exclusas de Autoridad Portuaria, técnicos de la Dirección de Guayas realizaron la inspección respectiva y se pudo comprobar que en la zona que conecta a la ría con la exclusa, se encontró un taponamiento construido con cascajo.

Un funcionario de Autoridad Portuaria presente, indicó que el taponamiento se lo realizó con fines de reparaciones en las compuertas, y que el trabajo se detuvo hace 4 meses aproximadamente por las filtraciones que se observaron en el taponamiento por lo que Autoridad Portuaria demandó al contratista, razón por la cual el trabajo quedó inconcluso.

Igualmente, en este sector se encontró una pequeña zona de mangle destruido y que el taponamiento no permite el recambio de agua al estero, lo cual crea un impacto al ecosistema; se encontró también, una construcción en curso donde se estaba nivelando con cascajo el terreno. Al entrevistar al responsable de la obra,  indicó que en este sector se esta construyendo una subestación de Transelectric, la cual finalizará en 10 meses, y que la misma cuenta con licencia ambiental otorgada por el CONELEC.

Ante las evidencias verificadas durante la inspección, la Dirección Provincial del Ambiente de Guayas ha procedido a solicitar a Autoridad Portuaria, la licencia ambiental para los trabajos de reparación de compuertas de las exclusas; y, que remita a esta Dirección un plan de remediación inmediata que sirva para resarcir el impacto ambiental ocasionado.

Además, se ha procedido a remitir el informe técnico de inspección a la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Guayaquil, a efectos de que determine acciones legales pertinentes.

Carmen Santillán Salas
csantillan@ambiente.gob.ec
Dirección de Comunicación
Fuente: MAE, Boletín 731 27-10-2011

viernes, 21 de octubre de 2011

Temperatura sube cada 5 años

Un estudio determinó las consecuencias de la contaminación en la ciudad; los resultados se anunciaron en un foro

Ayer, se realizó el Primer Foro por la Conservación y la Adaptación al Cambio Climático, en el que se revelaron los resultados de un estudio que, durante siete meses, recogió las consecuencias que se han desarrollado en Guayaquil a partir de la incidencia de la contaminación y el excesivo crecimiento poblacional.

El proyecto estuvo a cargo del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), en conjunto con otras instituciones como el Inocar y el Inamhi.

Entre los principales resultados, se determinó que, en los últimos 50 años, la temperatura promedio de la ciudad ha registrado un aumento que bordea el 1° centígrado, indicando que cada cinco años, ese incremento se ha ubicado en una décima de grado.

Se informó además que el nivel de calentamiento climático detectado está provocando que los inviernos sean irregulares, aumentando el número de días secos.

Este año, por ejemplo, "las lluvias se ausentaron en marzo, cuando normalmente el invierno se inicia, y se concentra en abril", explicó Raúl Mejía, director regional del Inamhi.

Este fenómeno no significa que Guayaquil va a recibir menos cantidad de precipitaciones, sin embargo, el problema radica en que se distribuirán en menos tiempo, y consecuentemente, con más fuerza, dijo Rodney Martínez, coordinador del Ciifen.

Respecto a los efectos provocados por la expansión urbana, la contaminación del Estero Salado constituye el de mayor riesgo.

De sus aguas, se retiran diariamente entre 14 y 15 toneladas de desechos, que son arrojadas no solo por la industria, sino también por los asentamientos informales en sus riberas, e inclusive por ciudadelas residenciales como las ubicadas en la vía a la Costa, se indicó. Ambas zonas fueron calificadas como críticas en cuanto al nivel de contaminación que producen.

A través del estudio, se calculó también que los desechos altamente tóxicos que se encuentran en las profundidades del Estero ocupan una capa de alrededor de 1,5 metros de espesor; se trata especialmente de materia orgánica en descomposición.

"La gente piensa que lo que botan se va al mar, pero la verdad es que puede avanzar unos pocos metros y, luego, se sumerge en el fondo", agregó Martínez.

En tanto, el Ministerio de Ambiente determinó que se necesitarían al menos 10 años para descontaminar este brazo de mar, pero si no se aplica un control de descargas, para 2050, se convertirá en un ente inerte, y en un foco permanente de contaminación, según se enfatizó en el foro.

Pero el agua no es el único elemento que ha sido afectado. Guayaquil ocupa una superficie aproximada de 344,5 km cuadrados; de esa cifra, apenas el 27% está constituido por densa vegetación.

Lo que queda por preservar en la ciudad son 74 mil hectáreas de áreas protegidas, 11 mil hectáreas de bosques protectores y 27 mil hectáreas de manglar, de acuerdo con Jaime Camacho, representante de la organización The Nature Conservancy.

El manglar, agregó, es uno de los más afectados respecto a su conservación, debido a que la ciudad fue levantada sobre sus extensiones, que además de producir oxígeno, son el nicho ecológico de especies terrestres y acuáticas que forman parte de la cadena alimenticia de los guayaquileños, como los peces, la concha y el cangrejo.

Además, su funcionalidad va mucho más allá, porque serviría como una especie de amortiguador, en el caso de que se desarrollase un tsunami en las costas del país.

Mejía agregó que los cambios climáticos producto del daño a la naturaleza son irreversibles, pero si existe la determinación para que no empeoren, es necesario trabajar en el ordenamiento del territorio guayaquileño, en fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones de control ambientales, y sobre todo, coordinar esfuerzos entre la gente, el Municipio y el Gobierno. (DVQ)

Encuentro estuvo dirigido a estudiantes de Guayaquil

El Primer Foro por la Conservación y la Adaptación al Cambio Climático fue dirigido a los estudiantes de colegio, con el afán de invitarlos a convertirse en agentes de cambio e incluirse en la formación de una red que trabaje en pro del medioambiente.

En varias instituciones, como el Instituto Guayaquil, se han iniciado campañas de selección de desechos. Karina Quiroga, una de sus alumnas, manifestó que el programa forma parte "de la construcción del futuro que tendrán las generaciones que siguen", responsabilidad que, dijo, "debe ser imitada no solo en los colegios, sino en las oficinas y en las casas".

En tanto, Samuel Cabrera, del colegio Abdón Calderón, manifestó su preocupación ante lo variable que se ha tornado el clima. "Un día, hace demasiado calor, y al siguiente, hay que dormir bien arropado, y yo creo que eso no es normal", indicó.

"Lo que le está pasando al planeta es por nuestra culpa; lo malo es que no todos se dan cuenta y siguen botando basura o también desperdiciando agua y luz", expresó José Lozada, del colegio San Francisco de Asís.

Datos puntuales

En Guayaquil, la temperatura ha registrado un incremento de alrededor de 1° centígrado.

El estero Salado tiene en sus profundidades aproximadamente 1,5 metros de sedimentos tóxicos.

Diariamente, se extraen del Estero entre 14 y 15 toneladas de desperdicios arrojados por personas e industrias.

La vegetación considerada densa representa el 27% del territorio de Guayaquil.

Esa flora está constituida por 74 mil hectáreas de áreas protegidas, 11 mil hectáreas de bosques protectores y 27 mil hectáreas de manglar.

Fuente:Diario Hoy

Más de 200 jóvenes participaron en Foro sobre cambio climático

El Estero Salado y los retos del cambio climático; Las amenazas del cambio climático sobre Guayaquil y El rol del ecosistema del manglar en la recuperación del Estero Salado fueron algunas de las conferencias que congregaron la participación de más de 200 personas en el I Foro de Jóvenes Guayaquileños por la Conservación y la Adaptación al Cambio climático, organizado por el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN).

El evento contó con el apoyo de varias instituciones dedicadas a estudiar y monitorear al clima como el INAMHI y el INOCAR; mientras que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, como ente rector del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos, aprovechó esa jornada para entregar material informativo con recomendaciones sobre cómo actuar frente a eventos adversos como sismo, tsunami, deslaves, erupciones volcánicas, entre otros, así como folletería de los principales proyectos que esta Cartera de Estado ejecuta a través de su Subsecretaría de Construcción Social.

Patricio Cajas, coordinador del Proyecto de Fortalecimiento del Voluntariado de las Organizaciones y Comunidades para apoyar estrategias de reducción de riesgos de desastres y adaptación al cambio climático, asistió al foro y realizó acercamiento con varias organizaciones y personas naturales interesadas en incorporarse a la iniciativa de la SNGR.

La jornada culminó al mediodía con el foro, donde se intercambiaron varios aportes de la comunidad orientados a la adaptación al cambio climático.

Fuente: El Universo

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Se funde la losa en pileta del estero

El consorcio Puentes, Muelles y Puertos avanza en la construcción
de la Pileta Monumental que se entregará en octubre.
Cerca de 60 trabajadores del consorcio Puentes, Muelles y Puertos avanzan en la construcción de la denominada Pileta Monumental, ubicada en el estero Salado, entre los puentes 5 de Junio y El Velero, al pie del malecón de la ciudadela Ferroviaria.

La obra, que se inició a mediados de junio pasado, se encuentra en la fase de fundición de la losa de la piscina de la pileta y en el encofrado para dar forma al muro.

“Estamos trabajando en la construcción de la losa y la pared de la piscina, se prevé que en dos semanas termine esta labor”, aseguró Wilfrido Matamoros, gerente general de la fundación municipal Guayaquil Siglo XXI.

Explicó que se concluyó con el pilotaje en el estero y la construcción de los cabezales y montaje de las vigas.

Agregó que los equipos que forman parte de la impulsión del agua, iluminación y sonido musical se empezarán a montar al concluir los trabajos de fundición de la losa.

“En octubre próximo se entregará la pileta, estamos dentro del plazo establecido, no hemos tenido problema alguno”, afirmó el directivo.

La estructura será implantada en una superficie de 1.600 metros cuadrados, donde se configuran diversos juegos de agua fijos, secuenciales lentos y rápidos, combinados por la noche con iluminación por leds, con capacidad para iluminar la pileta.

El consorcio Puentes, Muelles y Puertos es subcontratista de Ghesa, constructora española a cargo del proyecto.

La pileta contiene un gran géiser (fuente termal intermitente en forma de surtidor) de 40 metros de altura, que es el principal hito de atracción que tendrá un telón de 64 surtidores vertidores de 20 metros de altura.

También se colocarán 32 surtidores parabólicos formando una corona que rodeará al géiser y ascenderán hasta doce metros. Dentro del diseño se han concebido diez piñas de pulverización con una altura de 4 metros y la capacidad de realización de explosiones.

Se implementará una cascada de agua que va desde el estanque hasta el estero y nebulizaciones ornamentales.

Los surtidores de agua estarán controlados por válvulas electromagnéticas sumergibles con tiempo de respuesta de 0,1 segundo, a través de las cuales se podrán mantener secciones de agua en el aire.

Además llevará incorporado un sistema de anemómetro que controlará la velocidad y la dirección del viento, a través del cual se reducirá la altura de algunos surtidores o la desconexión automática, en caso de viento excesivo.

Los moradores de las zonas aledañas esperan que con la obra se impulse el turismo y con ello se generen beneficios para ellos, sobre todo en lo comercial.

Inés Poveda, quien habita desde hace quince años en la ciudadela Ferroviaria, afirmó que con la pileta “los moradores levantarán su autoestima”.

Mientras que Luis Delgado, del barrio San Pedro, espera que con la llegada de los visitantes se presenten mayores oportunidades de trabajo.

“Tengo una tienda aquí, con la llegada de más gente podré vender y mejorar mis ingresos”, manifestó.

Más datos: Obra pública
Valor
El costo del proyecto asciende a $ 3’300.000.

Iluminación
Se utilizará tecnología láser para iluminar la fuente. La empresa española Ghesa es la responsable de los aspectos técnicos y de proveer bombillos, cableado.

Sistema hidráulico
Se prevé instalarlo una vez concluida la obra civil.

Fuente: El Universo